lunes, 8 de agosto de 2011

Y ahora ... ¡GLP a la mexicana!

Uno de los paradigmas hasta ahora subsistentes en la opinión pública peruana es que el precio del GLP es mayor en nuestro país que en Chile; éste surgió el año 2005 a raíz de cálculos erróneos de la ASPEC – Asociación Peruana de Consumidores y Usuarios y aún es repetido por algunos, a pesar de toda la información aclaratoria que se ha dado.


Ahora, la OPECU – Organismo Peruano de Consumidores y Usuarios estaría, seguro que involuntariamente, a punto de introducir otro paradigma. Ha presentado en Nota de Prensa un cuadro estadístico que muestra los precios actuales del balón doméstico que se expende en las capitales del Perú y México, señalando que ambos países “no subsidian dicho producto” y que en esas condiciones el precio neto de venta mexicano es muy inferior al precio de comercialización en nuestro país. Agrega que “… los consumidores peruanos pagan un mayor precio neto…. Las cifras son contundentes. Es hora de corregir el abuso”.

A fin que esto no se convierta en otro paradigma en nuestra industria, debo señalar que lo señalado por OPECU no es cierto. En México (y en el Perú también), se aplican subsidios a los combustibles y en montos preocupantes. En el caso peruano, el MINEM publicó hoy 09-08-11 que el factor de compensación para el GLP será la presente semana de 0.70 S/Kg, lo que implica un subsidio al consumidor equivalente a 8.26 Nuevos Soles por balón incluido el IGV (más de 300 millones de US$ al año).

México, con quien se nos compara esta vez, es el segundo consumidor de GLP en el mundo (sólo antecedido por Ecuador). Cinco de cada siete hogares mexicanos usa GLP para calefacción y cocción de alimentos. Su consumo per cápita es de 97 Kg por persona mientras en Perú alcanzamos apenas los 34.

En el caso mexicano, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), le ha recomendado recientemente eliminar los subsidios a la energía, pues indica que “los subsidios a la energía son ineficientes como mecanismo para reducir la pobreza ya que gran parte es absorbido por los grupos de mayores ingresos”. Agrega la OCDE que “Los subsidios a la energía crean incentivos para consumir más e invertir menos en eficiencia energética, reduciendo la seguridad energética y aumentando las emisiones de gases de efecto invernadero” Al presentar el “Estudio Económico de México 2011” (1) , pidió acelerar las medidas para reducir los subsidios a la energía pues, según la experiencia de la OCDE, “no es una buena manera para proteger a los pobres y se está usando demasiada energía de combustibles fósiles”. De acuerdo con la OCDE, los enormes subsidios mexicanos a la energía representan alrededor de 1.5% del Producto Bruto Interno en promedio por año entre 2005 y 2009 (Más de 10 mil millones de US$ anuales). Sobre los perjuicios de los subsidios a la energía ya nos hemos pronunciado en diversas oportunidades y coincidimos con la evaluación hecha en el mercado mexicano.

En la hermana república mexicana, la actividad de comercialización se encuentra sujeta a regulación (administración), desde fines del año 1950 en que se desarrolló el uso del GLP; lo declaró como artículo de consumo necesario y se prohibió aumentar los precios sin la “previa autorización de la Secretaría de Economía”.

Ya el año 2004 PEMEX señalaba (2) que en los últimos 4 años había perdido cuatro mil 500 millones de pesos (3) (400 millones de US$), como consecuencia del control de precios al GLP implementado a partir del 2001. Igualmente, en la misma oportunidad, la Asociación Mexicana de Distribuidores de Gas LP (Asocimex) precisó que en los últimos tres años, “la inversión es dos veces inferior a la que se ejercía antes de 2001”. Consideró así mismo que un margen para la operación óptima de las empresas distribuidoras debería ubicarse en alrededor de dos pesos por kilo (4) , toda vez que los empresarios deben invertir en la sustitución de cilindros y equipos que permitan operar con seguridad.

A consecuencia de esta política de subsidios, PEMEX ha informado que el año 2010 el subsidio al GLP ha ascendido a 2.0 miles de millones de US$ (5) (aproximadamente 3.50 US$/Balón de 10 Kgs).

Para finalizar esta nota debo recordar lo que dice el Art. 26° del Reglamento de la ley Federal de Entidades Paraestatales en México con relación a la política de precios señalando que los precios y tarifas de estas entidades se fijarán conforme a los criterios de eficiencia económica y saneamiento financiero, con tendencia a la eliminación de subsidios. Señala con certeza que los precios y tarifas de bienes y servicios susceptibles de comercializarse internacionalmente se fijarán considerando los prevalecientes en el mercado internacional de estos productos. Y si no lo son, se fijarán considerando el costo de producción pero valorando sus insumos a costo de oportunidad agregando que el costo real de oportunidad será el precio en el mercado internacional.


(1) http://www.oecd.org/dataoecd/14/10/47905766.pdf
(2) http://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/97808.erosiona-a-pemex-subsidio-al-gas-lp.html
(3) Equivale actualmente a 375 millones de US$.
(4) Al cambio actual de 1US$=12 Pesos, este margen equivaldría a 1.67 US$/Balón de 10 Kgs (4.57 Nuevos Soles)
(5) http://www.ri.pemex.com/files/content/PEMEX%20201103031.pdf






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