miércoles, 2 de septiembre de 2020

Detalles presupuestales

Econ. Mag. Administración César A. Bedón

2/9/2020

Señala nuestra Constitución Política, en su Art. 78°, que el Presidente de la República envía al Congreso el proyecto de Ley de Presupuesto dentro de un plazo que vence el 30 de agosto de cada año. Cumplida esta obligación, el Ministerio de Economía y Finanzas ha publicado una nota de prensa [1] según la cual «… el Presupuesto Institucional de Apertura (PIA) para el 2021 asciende a S/ 183 mil millones, monto que representa un incremento de 3.2% frente al del 2020»; y para ir más al detalle indica « …El presupuesto para la función Salud se incrementa en 13.2%, para llegar a S/ 20 940 millones, monto que abarca el 11.4% del presupuesto total …» y que «El presupuesto para la función Educación asciende a S/ 32 715 millones, representando el 18% del presupuesto total …». Por supuesto que esta nota es reproducida con gran complacencia por los medios locales (incluso los especializados), sin mayor análisis, saludando el «importante aumento» de recursos sobre todo para la educación y la salud.

Pero, permítanme reflexionar sobre algunos errores u omisiones, involuntarios o no, que se cometen en la comunicación oficial:

1.     Se comparan dos PIA’s, uno del 2020 y otro del 2021. Parecería normal comparar ambas fuentes¸ sin embargo faltaría comparar, en mi criterio, el proyecto de presupuesto 2021 con el presupuesto modificado 2020 o con el estimado de ejecución al cierre del 2020; hacerlo con el PIA 2020 no sería de ninguna utilidad para fines prácticos de análisis económico.

2.    Se presenta la comparación en Nuevos Soles corrientes, sin descontarse las tasas de inflación estimadas para los años 2020 (1.1%), y 2021 (2.0%).

3.      Si tomamos el PIA 2021 de la función Salud, que es de 20.9 MMMPEN, y que se publicita con un aumento de 13.2% sobre el PIA 2020 y lo comparamos con el presupuesto modificado 2020 de 23.6 MMMPEN, veremos que más bien se trata de una disminución de – 11.3%, en lugar del anunciado incremento.

Estas omisiones llaman la atención cuando de lo que se trata es de medir el impacto del presupuesto comparado con el PBI, que es una medida comparativa de mejor ilustración, pues coteja el esfuerzo productivo del país con el monto asignado al presupuesto público.

De esa manera, en la tabla siguiente, podemos observar que la misma información publicitada en medios se transforma en una disminución de participación en el PBI en las funciones de Educación que bajaría de 4.5 a 4.2% y en Transporte de 2.7% a 2.5% del PBI, manteniéndose en 2.7% la participación de la función Salud.

Por tanto, el análisis al comparar los PIA´s debe ser hecho frente al PBI y no solo con cifras presupuestales que pueden variar cualquiera que sea la forma de presentarlas.


viernes, 7 de agosto de 2020

GLP en tiempos del COVID 19

 Escrito por: César A. Bedón

Econ. Mag. Administración
Agosto 2020

Un programa de aislamiento, inicialmente apellidado social, para posteriormente trocarse más adecuadamente por aislamiento físico, ha generado en nuestro país (El Perú), una depresión económica como la que no se veía desde el año 1880, post guerra con Chile, en que la producción nacional se estima cayó un 33%.

En el período enero/mayo del presente año, nuestro PBI ha caído (BCRP), en -17.3% y la demanda interna en un -15.2% comparadas con similar período del año pasado. Un pronóstico conservador (sujeto a incertidumbre, riesgos y amenazas), del BCRP calcula un descenso de la producción de -12.5% al terminar el presente año. Más allá de los porcentajes, un descenso de -12.5% del PBI implica en nuestro país un menor gasto de 96,233 millones de Nuevos Soles el presente año.


El menor gasto por supuesto que afectará a todos los sectores económicos, a unos más que a otros, ocasionados principalmente por la pérdida millonaria de empleos adecuados y sub empleados. En este escenario, el consumo de GLP también resultará disminuido, por lo que resulta conveniente dar una mirada inicial a su consumo e ir haciendo un seguimiento estrecho de su evolución posterior. No está demás decir que, en esta situación, la variable precio jugará en los próximos meses un papel mayor al acostumbrado en la competencia inter marcas.

·           Hogares que consumen GLP para cocción de alimentos

De acuerdo con información del OSINERGMIN[1], un 78.3% de hogares peruanos han sido consumidores de GLP el año 2019, con una tasa de crecimiento de 1.3 pp anuales promedio en los últimos 6 años. Como se puede observar, la supuesta “masificación” del gas natural no ha impactado en lo mínimo en la preferencia de hogares por el GLP, situación que tampoco variará en los próximos años y meses tal como lo he sostenido a través de los últimos años.

·           Ventas de GLP

Consecuente con la preferencia de hogares, y la penetración en el sector automotor e industrial, las ventas de GLP han registrado una tasa de crecimiento de 4.6% promedio los últimos seis años.

 

2013

2014

2015

2016

2017

2018

2019

%Variación Media anual

Total1

48.65

51.13

52.44

54.85

57.56

60.83

63.61

4.6

·           Ventas de GLP a empresas envasadoras y otros clientes

Una manera de medir el impacto del COVID 19 es hacer una comparación entre los volúmenes de ventas de los primeros seis meses del año 2020 y los de similares meses del año 2019. Se registra así una muy importante disminución de volúmenes vendidos de -28.8% en el primer semestre.

Ventas en MB/DC

Enero

Febrero

Marzo

Abril

Mayo

Junio

Promedio

2020

61.6

63.8

52.2

35.4

42.6

50.3

43.5

2019

59.40

57.98

60.73

61.65

63.15

63.46

61.1

2020 vs 2 019

3.7

10.0

-14.0

-42.6

-32.5

-20.7

-28.8

 

 

 

Esta severa disminución no es posible separarla con acierto entre los volúmenes destinados a envasadoras y las ventas a granel. Recién el 28/4/20, Petroperú S.A. igualó los precios ex planta para las ventas a envasadoras y graneleras. Un día antes, el valor de venta para las empresas envasadoras era menor en -0.26 PEN/Kg o -12.6% al que se facturaba a otros clientes, situación que había venido generando los últimos 8 años un mercado negro previsto y denunciado permanentemente y que distorsionó en forma grave la estadística oficial, al extremo que en la fecha no podríamos estimar con certeza el parque automotor usuario ni tampoco el del consumo de GLP envasado, ni las características de sus consumos. Ese es el corolario de la «genial» recomendación dada al Gobierno el año 2012 en el sentido que por medio del SCOP se podría vigilar fácilmente las ventas de un mismo combustible con dos precios diferenciados (discriminación ilegal de precios), que benefició solo a las empresas productoras.

  • Comportamiento de las Ventas de GLP Automotor

Por lo antes señalado es que no creo confiable el reporte de ventas del OSINERGMIN que arroja una evolución de las ventas de GLP automotor de 12.4% promedio de los meses de diciembre 2011/2019, ni mucho menos sus cifras que denotarían crecimientos anuales de 26% en los últimos dos años: 


Por su parte, las revisiones de las cifras oficiales correspondientes a los seis primeros meses del 2020 implican una disminución promedio de -29.3% en las ventas de GLP automotor referidas a igual período del año anterior. Igualmente, los elevados porcentajes de disminución de ventas que se habrían presentado mensualmente son indicadores que deben ser evaluados con sumo cuidado para discriminar lo que puede ser un «sub registro» (para usar la palabreja de moda) de una verdadera disminución de consumo, tarea que debe ser asumida cuanto antes.

·           Locales de venta de GLP

La misma fuente antes citada nos señala un total de 9,678 locales de venta de GLP en mayo 2020, con una increíble tasa promedio de crecimiento de 18.3% anual. Lo más importante a destacar, es que estos locales están principalmente ubicados en nuestra sierra (48%), superando a los de la costa (35%) y selva (17%)

·           Consumidores directos de GLP

Un número similar de los locales de venta es registrado en el caso de los consumidores directos de GLP totalizando 9,920 en mayo 2020, un 90% ubicado en la costa. Igualmente, sorprendente el crecimiento promedio de 9.1% anual en los últimos seis años.

·           Precio del GLP envasado en Lima Metropolitana [2]

El precio medio al que se comercializa un balón de 10 Kg. en el mercado capitalino ha presentado un crecimiento medio anual de 1.2% en el lapso 2003/2019; en el mismo período la tasa de inflación interna ha sido de 2.9% anual, lo que implica que el GLP ha ido disminuyendo su precio real; punto a favor de su preferencia en el mercado.

Si comparamos los precios del período enero/julio 2020, en plena vigencia de las medidas de aislamiento físico, con período similar del año anterior encontramos que se presentó en todos los meses una disminución de precios, alcanzando -2.6% promedio en el lapso, muy lejos de cualquier indicio de especulación. Se observa igualmente una tendencia a disminución mayor de los precios a partir de mayo 2020, tendencia que estimo continuará en los próximos meses debido a una menor demanda en el mercado.

Año

Enero

Febrero

Marzo

Abril

Mayo

Junio

Julio

Enero/Mayo

2020

38.72

38.72

38.76

38.99

37.07

37.52

38.01

38.25

2019

39.41

39.38

39.34

39.21

39.17

39.25

39.22

39.28

2020 vs 2019

-1.8

-1.7

-1.5

-0.6

-5.4

-4.4

-3.1

-2.6


 

 



[1] Reporte Semestral de Monitoreo del Mercado de Hidrocarburos – junio 2020

[2] INEI – Precios al Consumidor en Lima Metropolitana


domingo, 23 de febrero de 2020

De elefantes blancos hablamos; no les sigamos dando de comer



Escrito por: Econ. César A. Bedón
23/02/2020

Wikipedia nos explica que «Un elefante blanco (también elefante albino) es un tipo poco común de elefante. Aunque a veces se describe como blanco níveo, su piel es normalmente marrón-rojiza, volviéndose rosa cuando está mojada. Tienen pestañas rubias.»

Recibir de regalo y como un preciado adorno del hogar un elefante, dicen que trae buena suerte y recomiendan que venga con la trompa hacia arriba para atraer la fortuna y también con la cola hacía afuera de la casa.

La mala suerte era causada más bien cuando los reyes de Tailandia regalaban un venerado elefante blanco, pues el feliz agasajado debería gastar en comida especial y dejar que miles de visitantes se apersonen para venerarlo sin mayores ingresos para su nuevo propietario, lo que en ocasiones llevaba a la quiebra del pobre súbdito.

Aplicada esta tradición tailandesa a propiedades que cuestan más de lo que dan a ganar se les llama elefantes blancos. Igual si fueran proyectos multi millonarios llenos de coimas, a los que se les mantiene y “alimenta” a pesar de saber que es un elefante blanco. Tienen presupuestos sobrevalorados, malos materiales, falta de estudios y proyectos, cambios en la dirección, etc.
Ejemplos de elefantes blancos se presentan en todo el mundo, y se siguen presentando. La Línea 12 del Metro, en Ciudad de México, debió cerrar por las graves fallas que presentó la obra y cuyo costo pasó de 15,290 a 26,274 millones de pesos; [1] Al Palacio del Parlamento Rumano el Libro Guinness de los Récords le otorgó el título del edificio administrativo más grande del mundo, el más caro y el más pesado. Su costo fue de 3 mil millones de Euros y el 70% permanece vacío; El aeropuerto de Castellón (España) fue inaugurado el año 2011, sin embargo, prácticamente, ningún avión ha aterrizado o despegado desde este aeropuerto fantasma; con un gasto de más de 150 millones de euros, el aeropuerto únicamente ha servido de pista de entrenamiento de coches de carreras.[2]

En nuestro país, el más reciente y reconocido elefante blanco corresponde al Proyecto de Modernización de la refinería Petroperú de Talara (Proyecto), destinada a incrementar la refinación de petróleo crudo de 65 a 90 mil barriles día calendario. El presidente de Petroperú, Econ. Carlos Paredes Lanatta, designado hace 10 meses, tuvo la valentía de exponer en la CADE (Conferencia Anual de Ejecutivos) 2019 las características del elefante blanco, explicando que desde que se firmó el año 2014 el contrato con la empresa española Técnicas Reunidas hasta el 2019 se habían causado enormes costos que casi paralizaron las obras, con una destrucción de valor estimada en USD 1,650 millones. No dudó en calificar, como corresponde, de elefante blanco al Proyecto porque la refinería debió ser más grande y con mayor inversión porque al concluir los trabajos (2021) debemos seguir importando productos refinados.

Uno de los antecedentes más antiguos en referencia al Proyecto la obtenemos en agosto de 2004 (16 años atrás), cuando el entonces Presidente de PETROPERU, Alejandro Narváez Liceras expuso ante la Comisión de Energía y Minas del Congreso de la República que el proyecto de modernización de la refinería de Talara sería posible mediante una inversión de 265 millones de dólares, tras lo cual se estimaba un retorno de la inversión en unos nueve años aproximadamente. [3]

En noviembre de 2012 (5 años atrás), preparé un cálculo[4] muy simple en mi post «Se viene el aterrizaje del Proyecto de Modernización de Refinería Talara» en el que dijimos que el máximo nivel de compromiso que debería aceptarse sería por debajo de los USD 783 millones para obtener una Tasa Interna de Retorno (TIR) de 12% anual en USD después de impuestos. En ese entonces se rumoreaba que el Proyecto comprometería USD 3,000 millones lo que, en mi concepto generaría una TIR negativa en -3.2% o exigiría una imposible venta de 367 MB/DC, casi 4 veces la producción ampliada prevista.

Un informe de mayo 2017 elaborado por la Contraloría General de la República[5] reveló que se triplicó el costo del proyecto, pasando de USD 1,335 millones a USD 4,155 millones, monto que podría seguir incrementándose y que Petroperú no había explicado ni sustentado suficientemente.
En mayo 2019, el presidente de Petroperú, aclaró que el monto previsto para el Proyecto es de USD 4,700 millones sin considerar el costo del financiamiento, es decir, los intereses que pagará Petroperú por el dinero conseguido a través de la emisión de bonos. Un cálculo más cercano es proporcionado por el Econ. Manuel Romero Caro en que indica que superaría los USD 6,400 millones por mayores costos fijos, financieros, de mantenimiento y penalidades por retrasos.[6]

Considero que el elefante blanco de la Refinería Talara ha sido denunciado en el Perú una y otra vez, desde antes de su nacimiento, tratando de impedir tal engendro económico y alertando a los agentes políticos humalistas que con el dinero de los peruanos no se debería jugar.
Hemos sido decenas de voces las que nos hemos opuesto a un manejo tan, pero tan irresponsable. Sin embargo, tristes personajes peruanos han intentado de todo; han hablado de rentabilidad social, del número de trabajadores empleados en la obra, de sustitución de importaciones, etc.; con una facilidad y motivación dignas de mejores causas y exentas de conocimiento profesional.

Lo más importante del affaire se dio esta semana, cuando la Ministra de Economía y Finanzas, Srta. Maria Antonieta Alva ha manifestado (21/02/2020), a través de su cuenta de Twitter:

«Asimismo, expreso mi posición de creer firmemente que las empresas del Estado deben ser gestionadas de manera eficiente y auto sostenible, implementado estrategias que aseguren su viabilidad financiera en el tiempo … Informo que no era legal ni financieramente viable que el MEF efectúe un aporte de capital a Petroperú por USD 1,500 millones en el presente ejercicio fiscal. Un gasto de dicha magnitud no ha sido presupuestado ni aprobado en la ley»; esto ante las gestiones del Presidente de Petroperú que comentó en conversación «coloquial» que a la Ministra no le quedaba otra que asumir deuda de USD 1,500 millones de su empresa.

Por supuesto que coincido con que las empresas estatales deben autofinanciarse y no buscar eternamente los aportes en saco roto del Estado, como única forma de sacar a marchar al elefante blanco.  Dicho sea de paso, anteriormente, [7] el presidente de Petroperú había explicado que su solicitud de pasar la deuda de la empresa petrolera estatal al Tesoro Público no significaba encarecer el proyecto ni incrementaba la deuda pública.

Esperemos que la posición firme de la Ministra de Economía y Finanzas se mantenga y dejemos ya de asumir la tesis de que ya la inversión está muy avanzada, lo que se repite desde siempre sin que se haya tomado la decisión de tomar en ningún momento, la decisión de desinversión correspondiente. Y por supuesto debería sancionarse a los culpables de estos sueños de opio traducidos en defraudación al Estado peruano.





 [3] Véase también «La ampliación del billón»- 26/02/2007 https://cbedonrocha.blogspot.com/search?q=talara
 [5] https://www.contraloria.gob.pe/wps/wcm/connect/7e78849e-d100-4ea3-bc82-4d95480e0387/Boletin_Gestion_y_Control_N47_Refineria_de_Talara_Mayo2017_.pdf?MOD=AJPERES&