martes, 20 de septiembre de 2011

El secretismo de PETROPERU

Secretismo: Modo de actuar en secreto con respecto a asuntos que debieran manifestarse (Real Academia Española).



Durante los año 2008 y 2009 solicité al servicio de “Respuesta al Ciudadano” de Petroperú S.A. me informe sobre el volumen de ventas de GLP que efectúa, desagregado por las ventas hechas en Talara y en el Callao, información que no está disponible en su página Web ni en sus memorias, ni en los informes estadísticos del MINEM ni en el OSINERGMIN, ni menos aún en el Portal de la CONASEV. Esta posibilidad es un derecho que nos otorga a todos los ciudadanos la Ley N°27806 “Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública” y en ambas oportunidades me fue conferida.
Sin embargo la situación ha cambiado y esta vez, con fecha 27-05-11 Código 0956-2011-E, me respondieron con relación a la misma información correspondiente al año 2010 que “dicha información se encuentra protegida por el secreto comercial”, sustentándose en el Art. 17° Numeral 2 de la misma Ley “Excepciones al ejercicio del derecho”. Cuando le comenté esta respuesta a un colega del INDECOPI me manifestó su sorpresa e incredulidad.
La ley en referencia publicada el 02-08-2002 significó un gran avance que todos aplaudimos en atención al principio de publicidad que obliga a las entidades del Estado. Su primer artículo señala precisamente que “Tiene por finalidad promover la transparencia de los actos del Estado y regular el derecho fundamental del acceso a la información consagrado en el numeral 5 del Artículo 2° de la Constitución Política del Perú”. El Art. 7° además dice que “Toda persona tiene derecho a solicitar y recibir información de cualquier entidad de la Administración Pública. En ningún caso se exige expresión de causa para el ejercicio de este derecho”
Las excepciones al derecho de pedir información con que se cubre nuestra empresa estatal es que la información solicitada está protegida por el “secreto comercial” regulado por el inciso 5 del Art. 2° de la Constitución. Bueno, la Constitución señala que nuestro derecho a solicitar sin expresión de causa la información que requiramos se exceptúa para “Informaciones que afectan la intimidad personal y las que expresamente se excluyan por ley o por razones de seguridad nacional”, en ninguno de los casos se encuentra informar cuantas TM vende Petroperú S.A. de GLP. Esta es a mi entender sólo una leguleyada que significa una burla olímpica al derecho de ser informados pues dicha información nos permite ejercer el derecho de fiscalizar su gestión, principalmente comercial.
Mi pedido no ha sido, con relación al GLP, que Petroperú S.A. me indique a que precios netos comercializa, con que descuentos, si otorga o no facilidades de pago, cuál es su capital de trabajo, si sabe cuánto gana o cuanto pierde en la comercialización, cuánto paga por el transporte en buque Talara/Callao, si tiene contratos de suministro con que envasadoras, cuál es su calidad típica de producción en refinerías, si varía la proporción Propano/Butano durante el año y/o para distintas regiones del país, a cuánto ascienden sus mermas en almacenamiento y transporte, que porcentaje de ocupación tienen las esferas contratadas en la Planta Callao, si cuenta con los 15 días de inventario señalados por la legislación, que garantías de odorización le da a sus clientes, si el GLP destinado al servicio automotor tiene alguna característica especial de fabricación que lo diferencia del destinado al consumo doméstico, cuánto compra de GLP a otros fabricantes para hacer de Mayorista, cuál ha sido su meta de ventas y cual el resultado, etc., etc.; preguntas a muchas de las cuales estaría obligada a responder.



¿Es con este secretismo que se plantea emular comercialmente a empresas como Ecopetrol o Petrobras?

lunes, 19 de septiembre de 2011

Focalizando el subsidio al GLP

La semana del 13 al 19 de septiembre 2011 el subsidio otorgado por el gobierno peruano a los productores de GLP alcanza los 0.72 Nuevos Soles por Kilogramo (S/Kg). Este subsidio surge de calcular un precio de paridad de exportación de 2.55 vs un precio real ex Planta Callao de 1.83 S/Kg.
La política de precios implementada en el Perú compensa el precio de oportunidad que obtendría un productor por exportar el GLP controlando el precio al mercado interno para que no se incremente, mediante un subsidio encubierto al que llama “factor de compensación” y en cuyo cálculo intervienen el MINEM y el OSINERGMIN, ambos responsables de efectuar los cálculos teóricos de exportación y autorizar los subsidios semanalmente; tremenda responsabilidad para quienes sustituyen al libre mercado.
A resultas de este subsidio al GLP, el estado peruano debe desembolsar un estimado de 445.0 millones de Nuevos Soles (MMS/.) correspondientes al período enero/agosto 2011, estimándose que de continuarse con esta tendencia, se alcancen los 679.2 MMS/. el presente año.


¿La finalidad del subsidio?Evitar que el alza internacional del precio del GLP se traslade a los consumidores peruanos. Así las cosas, en el mercado peruano la situación promedio ponderado en el período enero/agosto 2011 señala que, mientras el precio de paridad de exportación (costo de oportunidad), se ubicó en 2.42 S/Kg, en el mercado interno se vendió a las empresas envasadoras a 1.80 S/KG; el Estado aporta vía subsidio la diferencia de 0.63 S/Kg a los productores, un importante subsidio de 25.7%. Como resultado, el precio medio a los consumidores en su domicilio del GLP doméstico envasado se ha incrementado en 0.9% y el precio pagado por los automovilistas en gasocentros creció 3% en el mismo período; un impacto mínimo en el índice de inflación.
Los resultadosPero veamos un poco más al detalle el destino de los montos subsidiados, según el nivel de pobreza de nuestro país. Aquí es donde se presenta una de las principales inequidades de un subsidio ciego como el vigente. El mayor porcentaje de las ventas de GLP (casi dos tercios), se ofrece en aquellas localidades con niveles mínimos de pobreza (Grupo 5), mientras que apenas un 2.0% de las ventas se destinan a poblaciones con niveles de pobreza de entre 55.9 y 66.1% (Grupo 1).


Debe señalarse que el subsidio al ser generalizado no puede discriminar, so riesgo de crear un mercado negro, entre los precios para su uso doméstico y los de otras aplicaciones (automotor, industrial, etc.); de manera que el subsidio se destina en un 22.8% a aplicaciones distintas de las domésticas por un equivalente de 155.0 MMS/Año.


La Deuda SocialMientras tanto, el Censo del año 2007 nos trajo como una triste realidad que apenas 90,077 familias del área rural utilizan GLP para cocinar sus alimentos, esto es un 5.6%, mientras que en el área urbana 3´751,930 familias lo usan, un 73.1% de las familias. Tremenda brecha social que de seguro no se ha reducido en estos años, para no hablar de las 2.5 millones de familias peruanas que cocinan con combustibles sólidos contaminantes (leña, carbón, bosta y estiércol).

domingo, 18 de septiembre de 2011

Una envasadora en cada esquina

La semana pasada escribí sobre algunos aspectos reglamentarios que se tuvieron en cuenta en la República de Paraguay para autorizar la carga de balones de GLP en gasocentros y señalé lo inconveniente que sería aplicar esta práctica en el Perú dado el elevado grado de informalidad que campea en lo referente al cumplimiento de normas (http://cbedonrocha.blogspot.com/2011/09/glp-en-estaciones-de-paraguay-si-hay.html ) y a los serios problemas que genera en dicho país.
Algunos amigos me han escrito señalando que la práctica de llenar balones con GLP se hace ya de manera informal en el Perú desde hace mucho tiempo en gasocentros que utilizan adaptadores para despachar desde los surtidores a balones por 5, 10 ó X Nuevos Soles, según sea el efectivo disponible. No tengo las pruebas necesarias en este momento para denunciar a quienes ejercen esta irresponsable práctica pero se señalan zonas aledañas a la carretera central que de seguro no son ajenas al conocimiento del OSINERGMIN. La Ley Orgánica de Hidrocarburos prohíbe el envasado de cilindros en gasocentros y el OSINERGMIN lo sanciona hasta con 5 UIT (unidades impositivas tributarias) equivalentes a 18,000 Nuevos Soles (6,590US$ aprox.) y podría darse también el cierre del establecimiento. No conozco tampoco de ningún caso sancionado por el regulador.
Algunos aspectos adicionales que deberíamos tener en cuenta en este delicado asunto de buscar una baja de precio vía autorizar el despacho en gasocentros y que finalmente nos inclinan a no recomendar su aplicación son:
1. Se presentarían denuncias de balanzas de llenado en gasocentros que se encuentran descalibradas; no olvidemos que el GLP envasado se comercializa en Kilogramos y a los automóviles se venden en Litros.
2. Los gasocentros no llegarían a adquirir los gabinetes de despacho seguro y venderían el GLP simplemente conectando a los envases un adaptador con un enorme riesgo de accidentes.
3. Se promovería la informalidad del mercado con un incremento del trasiego de cilindros en los propios puntos de venta.
4. Pequeños comercializadores formales serían eliminados del mercado, quebrando por una competencia desleal.
5. Se presentaría un serio desaliento para las inversiones por pérdida de rentabilidad.
6. La autoridad encargada de la supervisión de los gasocentros no llegaría a ejercer un control total, lo que permitiría una severa impunidad para el cumplimiento de la normativa.
7. Los mercados de USA y Canadá tienen como sabemos una notable conciencia de seguridad y cumplimiento de las normas, muy distinto como sabemos al de nuestro país.
8. Se generaría un desincentivo para la adquisición de cilindros nuevos, así como a su mantenimiento.
9. Los gasocentros se dedicarían al llenado de balones que son de propiedad de las empresas envasadoras convirtiéndose en cientos de “plantas envasadoras” informales; prácticamente una envasadora en cada esquina.
10. El ambiente de un gasocentro es inadecuado para las labores de llenado por la existencia de potenciales puntos de ignición inexistentes en una instalación dedicada a esta labor.
En Brasil igualmente se presentó una propuesta legislativa para autorizar el llenado pero la Agencia Nacional del Petróleo demostró la peligrosidad de la práctica archivándose el proyecto teniéndose en cuenta la no destrucción de un sistema eficiente que lleva GLP a los lugares más remotos del país, como sucede en el Perú.
En Brasil se plantea más bien el subsidio directo y la promoción de fabricación de envases menores, así como una adecuación de la carga tributaria diferente en diversos Estados donde los más pobres cobran 17% y los más ricos 12% de ICMS (Imposto sobre Circulação de Mercadorias e Serviços).



Tipo de Cambio al 16-09-2011 1 US$=2.7315 Nuevos Soles

martes, 13 de septiembre de 2011

GLP en Estaciones de Paraguay, si hay

El Decreto N°6.461/05 del 07-10-2005 dado por el Presidente de la República del Paraguay es quizá el único documento que tenemos a la vista sobre autorización de venta (carga) de GLP (Propano/Butano) en cilindros en Estaciones de Servicios; es más, se señala que es el único país del mundo en que se da esta modalidad.
No falta sin embargo quienes se refieren al caso de algunos Estados de USA en los que se implementó esta práctica, para decir que eso debería permitirse sin mayores reparos. Pero debe considerarse que no es una práctica común y que se da al no existir plantas de envasado de balones pues el GLP se consume a granel. Además la recarga se realiza dentro de normas muy exigentes para su uso en parrillas ubicadas en la intemperie o en casas rodantes o yates. Los cilindros además son inspeccionados y recalificados y deben ser almacenados en exteriores, cosas que no se dan en nuestro país. Adicionalmente desde el año 1999 todos los cilindros en USA deben contar con un OPD (Over Filling Prevention), pues de lo contrario no serán recargados.
Hay que tener en cuenta que la recarga en Paraguay tuvo muchos opositores y que está sujeta a una reglamentación bastante seria que exige:
1. Instalar módulos de carga diseñados para soportar “situaciones accidentales” y que cuentan con un sistema integrado de extracción de gases y sistema eléctrico anti explosión.
2. Disponer de un área exclusiva para carga de balones diseñada para proteger al grifero de la circulación de vehículos.
3. Sólo se cargan balones de 10 y 13 Kgs y a consumidores finales en un máximo de 3 por persona, única y exclusivamente en los gasocentros que operen bajo el emblema y responsabilidad de una empresa envasadora de GLP. No como en nuestro país en que pueden adquirir directamente el GLP de las plantas de ventas con prescindencia de la supervisión de una envasadora.
4. La carga no está permitida en gasocentros ubicados a inmediaciones de centros de enseñanza, edificios, oficinas públicas, iglesias, arsenales, centros de asistencia sanitaria, estadios y áreas comerciales que congreguen a más de cien personas como centros de compra, restaurantes, cines, hoteles o cualquier otro lugar con alta concentración de personas.
5. El gasocentro debe contar con un parque mínimo de 20 balones que serán proporcionados por la empresa envasadora responsable que provee el GLP a granel. Aquí funciona el canje de balones sin piratería y sería quizá oportunidad para introducir balones nuevos y porque no, de material plástico para transparentar su contenido.
6. Está prohibido transportar balones en vehículos de transporte público de pasajeros. Aquí de seguro se subirían a nuestras combis atiborradas de pasajeros porque “al fondo hay sitio”.
Todo esto a raíz que, en la búsqueda de opciones para bajar el precio del GLP envasado, las autoridades entiendo están evaluando la posibilidad de autorizar la carga de balones en gasocentros; quizá por excepción mediante un Decreto de Urgencia a los que ya nos tienen acostumbrados. Quizá se sientan atraídos por que el precio en gasocentros del GLP Automotor (que es el mismo Propano/Butano de uso doméstico), es más barato que el que se paga en nuestros hogares por el producto envasado. Otros argumentos que se suelen utilizar son que el consumidor de menores recursos no tendría porque, necesariamente, tener que comprar 10 Kgs si pueden hacerlo en cantidades menores, que se generaría mayor competencia y que los precios bajarían.
Aquí la experiencia peruana nos dice que en Lima el GLP inició su comercialización en gasocentros con los mismos precios que el producto envasado, a pesar de no tener las obligaciones de adquisición y mantenimiento de balones pero en línea con la necesidad de recuperar inversiones en tiempos inciertos y sin apoyo estatal. Posteriormente el precio equivalente de 10 Kgs en los gasocentros se ha ido tornando cada vez más “barato” frente al envasado hasta ubicarse en agosto 2011 con un 18.7% menos; 6.66 Nuevos Soles.
Se requiere sin embargo de una solución no apresurada que tome en cuenta las ventajas y desventajas de la operación. Nuestro país cuenta con una enorme red de gasocentros de GLP que bien podrían evaluar la posibilidad de invertir en módulos de carga y adecuarse a una reglamentación que tendría que ser muy exigente y que tiene como antecedente la paraguaya y debería considerar el elevado grado de informalidad en cuanto al cumplimiento de normas de seguridad que es pan de cada día, a la inexistencia de una Ley de reposición de balones, a que lógicamente el precio resultante para recarga de balones no tendría el mismo precio del de granel sino mayor, a la necesidad de proveer balones de preferencia nuevos y a la necesaria incorporación de la cobertura de una envasadora de solvencia como paraguas del gasocentro, actualmente en muchos casos inexistente.
Lo que sí es seguro es que no llegaríamos a los 12 Nuevos Soles por balón.


lunes, 12 de septiembre de 2011

Crece comercialización de GLP en gasocentros peruanos



Uno de los grandes aspectos positivos de contar con GLP (Propano/Butano) de producción nacional en forma excedentaria ha sido, que duda cabe, la posibilidad de promover su utilización en motores gasolineros con las ventajas de un alto octanaje disponible superior a 100, una eficiente combustión libre de ruido, sin emisiones significativas y de bajo costo para los automovilistas.


Sin embargo lograr que este combustible esté al alcance de todas las regiones del país de manera planificada no ha sido parte de una política oficial de energía que enfrente de manera racional la tarea de ejecutar investigaciones técnicas de campo, encontrar ventajas y desventajas sectoriales y regionales de usar Propano/Butano o Metano, complicándose más en un país como el nuestro que exporta casi 2 millones de galones diarios de gasolinas (1.8 en julio 2011). Un país que además cuenta con una Política Energética Nacional 2010-2040 de muy reciente aprobación (D.S. N°064-2010-EM), pero que insiste con ver unilateralmente la posibilidad del desarrollo de la cultura de gas (Objetivo N°7 – Desarrollo de la industria del gas natural), olvidando en la práctica al Propano/Butano.


Así en el Perú hablamos tanto de la diversificación de la matriz energética, como de masificación del gas natural (metano), o de inclusión social como quien ejecuta una peruanísima paporreta.


Y esto se da en medio de un escenario de menosprecio de las enormes potencialidades que ofrece el Propano/Butano para cubrir, en las localidades en que no se cuenta con Metano y de inmediato, las necesidades de un combustible limpio, versátil, económico y listo de inmediato, sin necesidad de gasoductos, para instalarse en un punto de venta de cualquier lugar del país con baja inversión. Y también competir con ventaja frente al Metano en zonas donde este se presenta en la modalidad de comprimido para uso automotor. Y ojo que competencia no es como equivocadamente se sigue pensando sólo el efecto precio, como si el conductor no tuviera comportamiento racional explicado por una serie de factores fácticos y emocionales al momento de su decisión de compra como el valor de reventa de su vehículo y los intereses pagados por el financiamiento de sus unidades.


Mención aparte de no señalarle al usuario del Metano que el precio que paga actualmente para su vehículo de 0.80 US$/MMBTU en boca de pozo es promocional (sólo por seis años que se vencen en agosto 2012), de acuerdo con la baja desde 2.21 US$ dada por Pluspetrol de manera voluntaria en setiembre 2006.


A pesar de ello la aplicación vehicular del Propano/Butano en el Perú mantiene niveles de crecimiento promedio anual de 26.2% en las ventas de los últimos 5 años. Sólo basta mencionar que durante el período enero/julio 2011 se ha registrado un aumento [1] impactante en sus volúmenes de ventas equivalente a un 16.6% a nivel nacional, 14.3% en Lima y 19.3% en provincias, comparados con período similar del año 2010. Hoy se comercializan diariamente en el Perú 343.3 miles de galones con un precio medio de 5.85 Nuevos Soles por Galón en gasocentros.





[1] Fuente: Osinergmin