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domingo, 15 de julio de 2012

Algunos apuntes sobre el negocio del Gas Natural Vehicular (GNV)


Apenas poco más de dos meses nos separan del término de la promoción, vía precio en boca de pozo, del GNV aplicada por Pluspetrol. Terminada ésta, el precio final en gasocentros subiría un 20% a los consumidores (en el supuesto que los gasocentros mantengan la utilidad absoluta y no la porcentual).


El 30 de septiembre vencen los seis años de promoción otorgados por el operador del Consorcio Camisea, incentivo mediante el cual los gasocentros pagan sólo 0.80 USD/Millón de BTU´s (equivalentes a 0.08 Nuevos Soles/Metro cúbico). Este precio significa actualmente un descuento de 73.5%; A precios de hoy el monto del descuento otorgado entre el año 2007 y mayo 2012 es como mínimo de 307.2 millones de Nuevos Soles.

El descuento tuvo como fundamento “…Como una medida promocional, tendiente a incentivar la instalación de Estaciones de Servicio de GNV, el precio del gas natural que se venda a dichas estaciones de servicio será de USD 0.80 por MMBTU durante el plazo de seis(6) años, contados a partir del 01 de octubre de 2006…”, conforme figura en el “Contrato sobre el precio de gas natural para las Regiones” suscrito el 20-02-2007 con efecto retroactivo entre las empresas del Consorcio Camisea y ProInversión, por parte del Estado peruano.

Y es que, en efecto, al mes de septiembre 2006 apenas 3,194 vehículos operaban a GNV y eran atendidos en sólo 2 gasocentros; Luego de dos años de disponer de gas natural, sólo un 0.5% del parque de vehículos ligeros peruanos operaba con GNV y parecía que el proyecto no caminaría favorablemente si es que no se efectuaba un esfuerzo especial en el precio. Claro que este esfuerzo era sólo una importante pero pequeña parte del conjunto de medidas que deberían aplicarse para fomentar la “masificación” del GNV.

Sin embargo, la reducción del precio en boca de pozo que en ese entonces fue de 63.9%, significó una reducción de sólo 2.8% en los puntos de venta. A pesar de ello, a mayo del presente año se cuenta ya con 189 puntos de venta de GNV operando y 25 más en construcción.

Existe una innegable preocupación entre los agentes comerciales acerca de cuál sería el impacto en el mercado de GNV al eliminarse el descuento promocional de Pluspetrol a partir del 01-10-12. Se piensa que esto acarrearía un desincentivo para la construcción de gasocentros y la conversión de vehículos, complicando aún más la situación de un mercado alicaído por políticas comerciales inadecuadas de los puntos de venta que han desaprovechado el descuento recibido y llevado al GNV a una etapa en mi concepto de madurez y muy cercana a la decadencia.
A pesar de los incentivos recibidos durante 6 años, la tasa de vehículos a GNV en el parque de vehículos menores es de 10.8% al cierre del 2011. Tengamos en cuenta además que en nuestro país, producto de la reactivación económica y de las facilidades de financiamiento para la adquisición de vehículos nuevos, se ha registrado un crecimiento de las ventas de vehículos menores de 46.3% durante los primeros 5 meses del año 2012 con relación a similar período del año 2011; en promedio la venta de vehículos menores ha crecido 18.9% anual en el período 2008-2011, mientras que la conversión de vehículos a GNV viene cayendo 12.0% anual promedio en el mismo período.

Hoy en día el 72.4% de los puntos de venta comercializan en Lima el GNV a 1.29 Nuevos Soles/Metro cúbico. El margen bruto del canal gasocentro asciende a 226.7% sobre costos en boca de pozo+transporte y distribución. De la misma manera debe destacarse que tanto el costo de transporte por gasoducto y el de distribución en redes secundarias (cada uno de ellos), es mayor que el del gas en boca de pozo, sin aplicación de descuento alguno para promoción de ventas.

Un factor que explica en parte el porqué del declive del negocio es que el promedio de vehículos atendidos por gasocentro es cada vez menor. Atrás quedó el 2006 en que se atendían 1,372 mientras que en mayo 2012 la cifra de atención fue de 723 vehículos por gasocentro; para colmo de males el consumo promedio por vehículo se mantiene prácticamente sin variación (con tendencia más bien a la disminución) en los últimos 4 años.

Es indudable que el mercado viene demostrando que el precio menor del GNV frente a combustibles alternativos no es un factor primordial para decidir adquirir un vehículo nuevo a GNV; menos aún para invertir en conversiones; sumémosle a esto que los precios de los combustibles alternativos vienen bajando significativamente y a que cada vez con mayor énfasis los especialistas señalan lo poco conveniente para la vida útil del vehículo de promover la utilización de GNV frente al GLP. Si esto es así no habría razón para que los gasocentros trasladen la eliminación de descuentos incrementando sus precios más allá de lo normal. Igualmente no resultaría válido en un mercado de competencia que se establezcan medidas proteccionistas para los gasocentros existentes como algunos pretenden y más bien habría que replantear los intereses de nuevos inversionistas que de ingresar al mercado incrementarían los problemas de subsistencia del negocio.






viernes, 13 de enero de 2012

¿Cómo se puede masificar el gas natural (metano), autorizando la recarga de balones de GLP (propano/butano) en los gasocentros?

Desde este miércoles 11-01-12 se encuentra en la Comisión de Energía y Minas del Congreso de la República el proyecto de ley N°710/2011-CR bajo el título “Proyecto de Ley de Impulso al Proceso de Masificación del Gas Natural” (1) . Corresponde este proyecto a la iniciativa del Sr. Congresista Víctor Isla Rojas, representante de Loreto presentada el 05-01-2012 con el auspicio de su Grupo Parlamentario según el Reglamento del Congreso.
Esta propuesta no tendría nada de particular, pues ya existen una serie de dispositivos con igual o semejante propósito, si no fuera porque en su articulado se incluye, entre otros, un Art. 3°que modifica el Art. 91° del Reglamento aprobado por D.S. N°019-97-EM del 04-09-1997 y que dispondría la aprobación del siguiente texto “Los Gasocentros podrán recargar GLP en cilindros portátiles de acuerdo a la reglamentación que para esos casos establece OSINERGMIN”. OSINERGMIN no establece nada sobre este tema, que no sea la prohibición de su práctica.
El Reglamento en comentario y que la propuesta pretende modificar no tiene absolutamente nada que ver con el título de la propuesta de ley de masificación del gas natural pues se trata del “Reglamento de Establecimientos de Venta de Gas Licuado de Petróleo para Uso Automotor - Gasocentros" y que precisamente en el Art. 91 señala textualmente “Los gasocentros están prohibidos de envasar GLP en cilindros portátiles” (el acentuado es mío).
De prosperar esta iniciativa legal, que lo dudo, tendríamos el lamentable caso de una ley que no tiene nada de técnica en este aspecto y que modifica un reglamento precisamente técnico, aprobado por decreto supremo, es decir con la firma del Presidente de la República para que en la modificación se establezca igualmente que el Poder Ejecutivo deberá expedir en 60 días calendario el reglamento correspondiente, pero ya con la orden política plasmada en ley de autorizar la recarga de cilindros de GLP en gasocentros. Adicionalmente debe tenerse en cuenta que el D.S. en comentario establece (creo yo de manera previsora), en su Art.° 2 que “El presente Decreto Supremo sólo podrá ser derogado, modificado o interpretado , total o parcialmente por otra norma de igual jerarquía que expresamente se refiera a este dispositivo legal”.
El proyecto señala para promover esta venta en gasocentros que la modalidad se emplea con “efectividad y normalidad” en EEUU y algunos países de Latinoamérica, “no habiendo impedimento técnico ni de seguridad alguno para su realización” agregando que de esa manera el usuario “puede cargar S/3 soles o S/28 soles (balón lleno)” y que “no se requerirá juntar el importe total de S/38 soles para comprar el balón lleno”. Es como si propusiéramos que, ya que la tarifa eléctrica doméstica que en diciembre 2011 fue de 75.57 Soles promedio por 180 Kw/Hora, está fuera del alcance del consumidor, pues entonces dar una ley para que se le facture semanalmente, o cada tres días.
Estoy seguro que la Comisión de Energía y Minas del Congreso solicitará los informes técnicos del caso, presentados en diversas oportunidades en los últimos años, por los cuales no se recomienda internacionalmente la práctica de llenar balones en gasocentros, por su inseguridad y por fomentar la informalidad en el mercado de GLP. Alcanzo aquí el vínculo a un comentario de mi autoría en el que, entre otras cosas señalaba hacen más de 5 años, el 30-10-2006 (2) que “Algunas de las recomendaciones que se dan en las “Prácticas Comerciales Recomendables” de la World LP Gas Association (2001), y que tienen que ver con la modalidad sugerida dicen: “La estructura de precios de GLP en algunos mercados incentiva el uso de GLP automotriz para fines domésticos y comerciales… Se trata no sólo de una práctica indebida sino también peligrosa. Estas prácticas pueden provocar que el propano, que tiene una mayor presión de vapor que el butano, se surta en envases para butano, lo que puede causar una presión excesiva y finalmente, la falla del envase, con el consiguiente riesgo de lesiones a las personas y daños a la propiedad. Los surtidores automotrices no están diseñados para llenar cilindros domésticos y no deberían utilizarse con este fin. La conexión entre el surtidor y el envase no tiene un buen ajuste, lo que provoca la fuga del producto. La recarga ilícita de cilindros domésticos en Estaciones de Servicio es un riesgo para la seguridad e impide el mantenimiento apropiado de los cilindros…”.


[1]
http://www2.congreso.gob.pe/Sicr/TraDocEstProc/CLProLey2011.nsf
[2]
http://cbedonrocha.blogspot.com/2006/10/gas-de-cinco-kilos-se.html

martes, 11 de octubre de 2011

¿Se acabó la guerra del GNV?

Alertados por taxistas de Lima Metropolitana que denunciaban una supuesta concertación de precios del GNV - Gas Natural Vehicular (Metano), Radio Programas del Perú (RPP), me consultó hoy sobre el particular. Los datos de los informantes eran que desde hace una semana los precios de este gas combustible habían subido a 1.18 S/m3 y que éste era el predominante en casi todos los puntos de venta.
Material de consulta disponible para este tipo de problemas es el Facilito del OSINERGMIN en el que los conductores de los gasocentros están obligados a colocar los precios cada vez que se presenta una variación. Dicho sea de paso, no es nada “Facilito” valernos de esta información pues el regulador la publica en forma fragmentada y hay que consolidar 6 hojas de cálculo cuando en realidad, y lo repito una vez más, lo que debe hacer es publicar un solo archivo.
El pasado 18-07-11 (1) publiqué un post en el que señalaba que se venía dando una guerra de precios en el mercado del GNV que reportaba un precio mínimo de 1.08, luego de haberse mantenido un precio cartelizado de 1.39 S/m3. Posteriormente, el 04-09-11 (2) comenté que la guerra de precios continuaba y con un énfasis mayor pues se daba un precio mínimo de 0.75 S/m3 todo ello motivado por una importante caída de las ventas promedio por gasocentro.
Esta vez las cosas han cambiado pues como señalan los taxistas los gasocentros han subido casi al unísono sus precios del GNV a 1.18 S/m3. En efecto, un 70% han efectuado esta alza la última semana. No existe ningún aumento de precios de los productores que pudiera explicar el incremento, como tampoco lo hubo cuando los precios bajaron. Algunos podrían decir que el movimiento de precios es sólo la aplicación de la oferta y demanda y esto podría aplicarse cuando bajaron, pero no se puede decir lo mismo cuando han subido.
Lo que llama la atención de los denunciantes es que el precio es el mismo en casi todos los puntos de venta, suponiendo que se trataría de una concertación de precios, figura sancionada por la Ley N°29571 de Protección y Defensa del Consumidor cuyo Art. VI.3 señala que “El Estado orienta sus acciones a defender los intereses de los consumidores contra aquellas prácticas que afectan sus legítimos intereses y que en su perjuicio distorsionan el mercado” y el Código Penal que en su Art. 232 sanciona con pena privativa de libertad no menor de 2 ni mayor de 6 años el abuso del poder económico, dentro del capítulo de delitos contra el orden económico.
Tema siempre difícil el de determinar si ha existido o no concertación de precios y si la traducción en los tótems de los gasocentros en niveles iguales es una simple coincidencia. Los hechos son que hoy 1.18 S/m3 es el precio promedio y el precio moda para el GNV y un 91.1% de los puntos de venta comercializa a este precio.























martes, 13 de septiembre de 2011

GLP en Estaciones de Paraguay, si hay

El Decreto N°6.461/05 del 07-10-2005 dado por el Presidente de la República del Paraguay es quizá el único documento que tenemos a la vista sobre autorización de venta (carga) de GLP (Propano/Butano) en cilindros en Estaciones de Servicios; es más, se señala que es el único país del mundo en que se da esta modalidad.
No falta sin embargo quienes se refieren al caso de algunos Estados de USA en los que se implementó esta práctica, para decir que eso debería permitirse sin mayores reparos. Pero debe considerarse que no es una práctica común y que se da al no existir plantas de envasado de balones pues el GLP se consume a granel. Además la recarga se realiza dentro de normas muy exigentes para su uso en parrillas ubicadas en la intemperie o en casas rodantes o yates. Los cilindros además son inspeccionados y recalificados y deben ser almacenados en exteriores, cosas que no se dan en nuestro país. Adicionalmente desde el año 1999 todos los cilindros en USA deben contar con un OPD (Over Filling Prevention), pues de lo contrario no serán recargados.
Hay que tener en cuenta que la recarga en Paraguay tuvo muchos opositores y que está sujeta a una reglamentación bastante seria que exige:
1. Instalar módulos de carga diseñados para soportar “situaciones accidentales” y que cuentan con un sistema integrado de extracción de gases y sistema eléctrico anti explosión.
2. Disponer de un área exclusiva para carga de balones diseñada para proteger al grifero de la circulación de vehículos.
3. Sólo se cargan balones de 10 y 13 Kgs y a consumidores finales en un máximo de 3 por persona, única y exclusivamente en los gasocentros que operen bajo el emblema y responsabilidad de una empresa envasadora de GLP. No como en nuestro país en que pueden adquirir directamente el GLP de las plantas de ventas con prescindencia de la supervisión de una envasadora.
4. La carga no está permitida en gasocentros ubicados a inmediaciones de centros de enseñanza, edificios, oficinas públicas, iglesias, arsenales, centros de asistencia sanitaria, estadios y áreas comerciales que congreguen a más de cien personas como centros de compra, restaurantes, cines, hoteles o cualquier otro lugar con alta concentración de personas.
5. El gasocentro debe contar con un parque mínimo de 20 balones que serán proporcionados por la empresa envasadora responsable que provee el GLP a granel. Aquí funciona el canje de balones sin piratería y sería quizá oportunidad para introducir balones nuevos y porque no, de material plástico para transparentar su contenido.
6. Está prohibido transportar balones en vehículos de transporte público de pasajeros. Aquí de seguro se subirían a nuestras combis atiborradas de pasajeros porque “al fondo hay sitio”.
Todo esto a raíz que, en la búsqueda de opciones para bajar el precio del GLP envasado, las autoridades entiendo están evaluando la posibilidad de autorizar la carga de balones en gasocentros; quizá por excepción mediante un Decreto de Urgencia a los que ya nos tienen acostumbrados. Quizá se sientan atraídos por que el precio en gasocentros del GLP Automotor (que es el mismo Propano/Butano de uso doméstico), es más barato que el que se paga en nuestros hogares por el producto envasado. Otros argumentos que se suelen utilizar son que el consumidor de menores recursos no tendría porque, necesariamente, tener que comprar 10 Kgs si pueden hacerlo en cantidades menores, que se generaría mayor competencia y que los precios bajarían.
Aquí la experiencia peruana nos dice que en Lima el GLP inició su comercialización en gasocentros con los mismos precios que el producto envasado, a pesar de no tener las obligaciones de adquisición y mantenimiento de balones pero en línea con la necesidad de recuperar inversiones en tiempos inciertos y sin apoyo estatal. Posteriormente el precio equivalente de 10 Kgs en los gasocentros se ha ido tornando cada vez más “barato” frente al envasado hasta ubicarse en agosto 2011 con un 18.7% menos; 6.66 Nuevos Soles.
Se requiere sin embargo de una solución no apresurada que tome en cuenta las ventajas y desventajas de la operación. Nuestro país cuenta con una enorme red de gasocentros de GLP que bien podrían evaluar la posibilidad de invertir en módulos de carga y adecuarse a una reglamentación que tendría que ser muy exigente y que tiene como antecedente la paraguaya y debería considerar el elevado grado de informalidad en cuanto al cumplimiento de normas de seguridad que es pan de cada día, a la inexistencia de una Ley de reposición de balones, a que lógicamente el precio resultante para recarga de balones no tendría el mismo precio del de granel sino mayor, a la necesidad de proveer balones de preferencia nuevos y a la necesaria incorporación de la cobertura de una envasadora de solvencia como paraguas del gasocentro, actualmente en muchos casos inexistente.
Lo que sí es seguro es que no llegaríamos a los 12 Nuevos Soles por balón.