miércoles, 19 de noviembre de 2008

¿Se justifica mantener el subsidio al GLP?

Publicado en la revista "Desde Adentro" - octubre 2008 de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía - Págs. 30-31
Econ. César Bedón Rocha 1

Hace 20 años, Petroperú declaraba en su Memoria 1988 que el congelamiento de precios de los
hidrocarburos registrado desde agosto de 1985 la habían puesto "al borde del colapso". Por su parte, la Compañía Peruana de Gas S.A. (que lideraba el mercado del GLP con 46% de
participación), por primera vez en su historia, registró pérdidas netas por 421 millones de intis, a pesar de haber cuadruplicado sus ingresos por "reajustes de precios" en los meses de mayo, junio, setiembre y noviembre. El aumento de precios de los combustibles (con precios controlados) fue durante 1988 de 2,306.2%. Este fue, entre otros aspectos de gravedad, el costo del congelamiento de precios de manera artificial que como en algunos otros casos se sustentan en supuestos beneficios para el consumidor.

Muy recientemente 2, el PNUMA (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente) ha señalado que "existe el mito de que los subsidios benefician a los pobres" añadiendo que "necesitamos cambiar el modelo económico y los subsidios tienden a perpetuar el viejo modelo económico. No benefician a nadie y mucho menos a los pobres". El informe concluye que en muchos países en desarrollo, los verdaderos beneficiarios de esas subvenciones no son ni los pobres ni el medio ambiente, sino más bien los productores de los combustibles.

Existen, sin embargo, en nuestro país algunas opiniones sobre que el Fondo de Estabilización de
Precios de los Combustibles Derivados del Petróleo (FEPC), que se aplica en el Perú desde el 2004, no es un subsidio, buscando así justificar la intervención estatal en el mercado. El PNUMA indica que la definición más común del subsidio energético es que "es un pago directo dado por un gobierno a un productor de energía o a un consumidor para estimular la producción o uso de un determinado combustible o forma de energía".

Riesgo

Muchos de los subsidios, como los que se aplican actualmente en el Perú al GLP, al gas natural y a la electricidad, son justificados políticamente porque dicen que contribuyen al mejoramiento de las condiciones de vida de los hogares pobres. Sin embargo, el riesgo, es que los hogares más pobres pueden no ser capaces de disfrutar de la energía subsidiada, como por ejemplo, como cuando una localidad rural dispersa no es interconectada a las redes del sistema eléctrico o a las redes de gasoductos. Incluso si el hogar pobre llega a recibir el subsidio de energía, su valor económico para él puede ser muy pequeño debido a que su consumo es generalmente modesto 3.

En Chile, se señala con acierto que "los gobiernos han entendido que subsidiando la energía se favorece a los ricos y, en consecuencia, diseñan políticas públicas que eviten esta distorsión tan regresiva". "También se afirma que el 80% del subsidio a la gasolina, el cual se puede calcular a los precios actuales por encima de los US$4,000 millones, beneficia al 20% de mayores ingresos de nuestra población".

El crecimiento de las ventas de GLP

En los últimos años, las ventas de GLP han crecido en el Perú de forma exponencial y sin ningún
subsidio. La tasa de crecimiento promedio de las ventas se ubicaba en 7.1% anual en el período 1999-2004. El precio medio al consumidor creció a un promedio de 8.5% en dólares en el mismo lapso, debido a las variaciones internacionales de precios y al comportamiento de la oferta y demanda, sin que ello haya sido un factor de desaliento de sus ventas.

A partir de julio del 2005, con la llegada del gas de Camisea a Pisco, se registra una baja importante en el precio interno del GLP, porque a partir de entonces se consideró como referencia para la fijación de precios internos del GLP la paridad de exportación en lugar de la de importación. Esto contribuyó a una mayor dinámica de crecimiento de ventas.

A partir de abril del 2007, sin embargo, y ante la elevación de los precios internacionales de los
hidrocarburos, el gobierno ha decidido intervenir en el mercado incorporando el GLP al FEPC,
inicialmente con 0.05 S/.Kg de subsidio, llegando a 1.26 S/.Kg en julio del 2008 para posteriormente empezar un progresivo descenso. Si tenemos en cuenta que el precio congelado desde julio del 2005 para las empresas envasadoras es de 1.78 S/.Kg (antes de IGV), veremos que el monto del subsidio ha excedido ya los niveles de manejo político y económico. Para mayor desorientación del mercado, en mayo de este año el gobierno dio señales de que retiraría el subsidio al GLP casi de inmediato pero negando la posibilidad de que se dieran aumentos de precios. A la vez, en la práctica, y para mayor desorientación, el subsidio empezó a crecer.

La deuda

Durante los primeros siete meses del 2008, estimo que se han comprometido fondos por
aproximadamente S/.386 millones sólo por el FEPC al GLP 5. Gran parte de esta cuantiosa deuda no ha sido cancelada a las productoras e importadoras de GLP, generando problemas de liquidez que ponen en serio riesgo la importación para cubrir la demanda faltante hasta la ampliación de producción de Pluspetrol. Y es que el FEPC es un compromiso de pago del Estado peruano, pero el capital necesario para cumplir con mantener los precios inalterables es aportado por productores e importadores, para los cuales la mayor exigencia de capital de trabajo ha superado ya sus niveles de manejo6. Los S/.2,169 millones que señalaba el ministro de Energía y Minas Juan Valdivia al 30 de junio del 2008, como deuda total por todos los combustibles subsidiados, se han convertido al 18 de agosto del 2008 7 en una deuda de S/.2,140 millones, aún pendiente de cancelar, y que el gobierno no tiene pensado pagar en el corto plazo. En este escenario, una declaración oficial del más alto nivel sobre el tratamiento que seguirá el precio del GLP con subsidio o sin él, y sobre la cancelación de su cuantiosa deuda, se hace más que necesaria. Asimismo, se debe tomar la decisión de empezar cuanto antes el planeamiento estratégico prospectivo de la energía, ausente hasta el momento del escenario nacional que más parece sobrevivir a la coyuntura.

1 / El presente artículo no refleja necesariamente la posición de la Asociación Gas LP Perú, de la cual el autor es su Director Ejecutivo.
2/ "Reforming Energy Subsidies - Opportunities to Contribute to the Climate Change Agenda" — Agosto 2008 - United Nationshttp://www.unep.org/pdf/PressReleases/Reforming_Energy_Subsidies.pdf
3/ El gobierno indio puso en el 2007 el GLP a un precio de aproximadamente el 60% del costo real. Esta subvención ha causado enormes distorsiones en el mercado. Actualmente, el GLP subsidiado está generalmente sólo disponible en las grandes ciudades. Los subsidios al GLP principalmente benefician a los hogares de ingresos más altos que generalmente prefieren el GLP para la cocina y la calefacción del agua. El 76% del subsidio es asignado a las áreas urbanas, que representan sólo un cuarto de la población. De este subsidio urbano, más de la mitad es disfrutado aproximadamente por un cuarto de hogares. Esto quiere decir que casi el 40% del subsidio al GLP beneficia sólo al 7% de la población. A pesar de la ineficacia del subsidio al GLP, el gobierno recientemente amplió el programa hasta el 2010.
4/ Los subsidios a la energía - Andrés Matas Axpe — 31/03/06 http://www.analitica.com/va/economia/opinion/7502362.asp 5/ En julio debe haber alcanzado el récord de S/.90 millones mensuales.
6/ Sólo el costo de oportunidad de esta deuda alcanza el US$1 millón cada cuatro días.
7/ Informe "Situación del Fondo para la Estabilización de Precios de los Combustibles al 18-08-08" — MEM/DGH (02-09-08)

miércoles, 22 de octubre de 2008

Entrevista en "Visión Económica" de Corinda Velásquez

CANAL 7 Perú (22.10.08)
Entrevista de Clorinda Velásquez a Cesar Bedón, Director Ejecutivo de la Asociación Gas LP Perú sobre la situación actual del GLP en el Perú

http://www.youtube.com/watch?v=MbOYm2SPgSc

domingo, 19 de octubre de 2008

¿Por qué subió el Gas? ... Y otros problemas

El mercado notificó que las envasadoras habían empezado a subir los precios del balón de 10 Kgs. de GLP, en montos que promediaban 1 Nuevo Sol. De inmediato el mismo mercado le da la opción de manifestarse a consumidores preocupados por el alza del precio cuando, según afirman, el precio del crudo está bajando, periodistas que acogen esta inquietud que siempre es noticia, congresistas que reclaman la intervención de las autoridades y que seguramente citarán a sus comisiones a los principales agentes del mercado, Ministerio de Energía Y Minas que contesta otra cosa y no va al núcleo del problema, el productor mayoritario que dice que no bajará sus precios a pesar que ahora tenemos excedentes para exportación, y otras participaciones de expertos y consultores han sido parte del comentario nacional en los últimos días y como siempre “aquí no pasa nada”. La explicación más sencilla del problema es que las envasadoras de GLP que compran este valioso producto a Pluspetrol son obligadas a pagar sus facturas en moneda extranjera (Dólares), mientras que el 100% de sus ventas son efectuadas en el mercado interno en Nuevos Soles. Eso significa que, en adición al movimiento semanal de precios internacionales del GLP y a la variación igualmente semanal del subsidio (Factor de Compensación aún lo llaman oficialmente), las envasadoras están afectas a la fluctuación diaria de nuestra moneda. Por el contrario las empresas que compran a Petroperú gozan de cuotas para adquirir GLP a un precio congelado en Nuevos Soles desde el 02-07-05 y que por lo demás es mucho menor que el que cobra Pluspetrol.

Aquí cualquier lector podría decirme ¿por qué entonces no le compran todas las envasadoras a Petroperú? Lamentablemente la empresa estatal sólo puede atender el 20% de la demanda nacional y además el íntegro de su producción tiene dueño, merced a contratos que ya anteriormente hemos comentado, son defendidos a muerte por los beneficiados por cuanto llegan a ser una preciada ventaja. ¿La solución? Sencilla; seguir las reglas del mercado y vender su producción a quienes le den una mejor oferta en libre competencia y se acabaron las cuotas.

Otra falla de mercado adicional y a la que Petroperú ha manifestado su incompetencia para resolverla es que para cumplir con las cuotas de sus afortunados clientes transporta GLP desde Talara en buque/tanque al Callao y paga además almacenamiento y despacho en el Terminal (que fuera privatizado), mientras que las envasadoras que no gozan de sus cuota deben transportar GLP por camión/tanque desde Pisco hasta el norte del país para atender a sus clientes. ¿No hay solución? Claro que sí; la permuta, el swap, la facturación a precio cero o cualquier otro nombre que pudiera ponerse a la operación que permitiría eliminar el transporte por buque/tanque y minimizar el transporte terrestre.

Como están las cosas, transportando Petroperú en buque al Callao (gastando en fletes, más gastos de almacenamiento y despacho por cerca de dos millones de dólares al año), y llevando las envasadoras por tierra desde Pisco hasta el norte se crean deseconomías que final y lamentablemente deben ser pagadas por el consumidor. Si se aplicara la lógica económica, los clientes de Petroperú en Lima no tendrían que estar sujetos a cuotas que impiden su crecimiento y podrían ser atendidos por cualquier otro productor/importador/envasador y el norte mejoraría su abastecimiento pues Petroperú dedicaría su producción principalmente a promover el consumo en dicha zona, reduciendo además costos de transporte tanto en el norte como en Lima. Se señala que esto no puede hacerse por problemas tributarios que realmente no son ninguna justificación sino más bien una excusa pues al parecer prima más bien el errado criterio comercial que no desean esta permuta porque perderían “sus” clientes”. Es decir que primero son sus intereses que los del mercado y del país en su conjunto. O finalmente la política del “perro del hortelano”. Peor aún ahora que Procesadora de Gas Pariñas ha dejado de abastecer en el norte.

Volviendo al tema del precio del GLP, la situación se había vuelto especialmente crítica el 09-10-08 cuando el tipo de cambio promedió 3.160 Nuevos Soles/USD. Dicho día el precio de lista Pluspetrol era de 24.01 vs los congelados 21.14 Nuevos Soles por carga de 10 Kgs con que vende Petroperú. Es decir, Pluspetrol vendía 13.6% más caro que Petroperú en el Callao. En un mercado competitivo como es el del GLP, la diferencia de alrededor de 1.50 nuevos Soles más caro que mantenía el producto de Camisea se incrementó a 2.87, es decir 13.6% más caro que el de Petroperú subiendo 1.50 Nuevos Soles apenas en dos semanas y con una tendencia alcista del tipo de cambio.

Lo lógico hubiera sido que esta vez Pluspetrol hubiera reducido su precio en USD para que la situación no se siguiera deteriorando pero no lo hizo. Resulta que en abril la cotización del dólar bajó hasta 2.693 venta (04-04-08), y lo que hizo fue incrementar el precio en dólares recibiendo la justificación del Gobierno que dijo:

“El precio del balón de gas no tiene por qué subir. Lo que ha hecho Pluspetrol es un reajuste ante la caída del tipo de cambio, pues lo vende en dólares y recibía menos soles. Solo se ha unificado el precio del dólar para recuperar el tipo de cambio y eso no significa alza en el precio final”, enfatizó Valdivia" [1]
Esta vez, en la situación inversa, con una devaluación de 17.3% respecto al precio valle de abril, todos esperábamos una actitud más consecuente del Gobierno y apoyar una baja del precio en dólares y no eludir el problema como en efecto se ha hecho.


[1] “Sólido Norte” http://solidonorte.com/2008/05/04/precio-del-gas-domestico-no-debe-subir/ consultado el 17-10-08

jueves, 18 de septiembre de 2008

Gracias al subsidio a los combustibles - Los Hogares más ricos reciben ocho veces lo recibido por los más pobres

Artículo publicado en la revista Gas&Negocios
Año IV - Edición 21, Julio - Agosto 2008
Al fin, en los últimos días, los peruanos hemos empezado a vivir el despertar del sueño erótico de vivir con precios subsidiados de los combustibles, ajenos a cualquier esfuerzo de ahorro, con proliferación de monstruosas, tragonas e inadecuadas camionetas 4x4, lejos de la búsqueda de la eficiencia energética, sin programas de racionamiento del transporte sino más bien con pistas cerradas que generan más consumo de hidrocarburos, proclamando más y más el economicismo de un supuesto ahorro oficialmente promovido; consumiendo más y más diesel contaminante, imposibilitando la construcción económica de hidroeléctricas al malbaratarse el gas natural sin sensibilizarnos de lo que significa distraer recursos que debieran destinarse a los menos favorecidos .

¿Acaso no hemos sido testigos de cómo semana a semana se pedía recursos al MEF como única salida, sin nada de creatividad que pudiera evitar ahondar las brechas sociales?

¿No se habló acaso que no era subsidio sino un precio “asistido”? ¿Y acaso no ha sido motivo de un desmesurado optimismo el decir que en el Perú habíamos encontrado la fórmula mágica que nos abstraía de la crisis internacional? ¿Acaso no es cierto que se confió y se le dijo a la población que los incrementos de precios eran sólo estacionales y que, así como subían en invierno ya bajarían en verano? Y así, se cogieron con inusitado entusiasmo del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles Derivados de los Hidrocarburos (FEPC), promoviendo esta panacea hasta el extremo de hacerla pasar como de su invención y no del Gobierno anterior como efectivamente fue. Hasta se dieron comparaciones equivocadas de crecimientos de precios mayores en el extranjero y proclamar supuestas bajas en el nuestro durante el Gobierno actual. ¿Esta era la conducta que había que establecer entre los peruanos?

Con una quimérica esperanza, nuestros gobernantes esperaban que los precios bajaran para que se les devuelva lo que ya venían comprometiendo cotidianamente. Pero, terca Economía, eso no se dio. Igual el MEF al cambiar de titular ha señalado que “el costo del fondo, que es aproximadamente de 2,000 millones de soles, equivale al costo de todo el gasto social que ha tenido el Gobierno en programas focalizados” [1]

¡Qué vergüenza!

Como si no la hubiéramos conocido y advertido desde un principio, la naturaleza de subsidio ciego que tenía el FEPC, hoy día los técnicos del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), a los cuatro años de vigencia del mecanismo, señalan que “según sus estudios, por cada 100 nuevos soles gastados en los subsidios del fondo sólo cinco llegan a las personas de menores ingresos”
¿Y entonces a quienes ha subsidiado el Gobierno? ¿a los de mayores ingresos? Agrega el MEF que “un análisis realizado por este sector, con ayuda del Fondo Monetario Internacional (FMI), determinó que el FEPC se ha convertido en un subsidio que no beneficia a las familias de menores ingresos”. Me queda sin embargo el sinsabor que el MEF diga políticamente que “En un análisis de calidad del gasto se tiene que decir qué es lo prioritario: un subsidio ciego (el fondo) o un subsidio focalizado a través de programas sociales”, pero si esto no requiere un análisis profundo y no veo donde exista la disyuntiva: Todo el Perú reclama apoyo a los programas sociales para salir de la pobreza.

“En el estudio hemos encontrado que este subsidio a los combustibles es altamente reversible, ya que el 20 por ciento de los hogares más ricos recibe ocho veces de lo recibido por los hogares más pobres”, subrayó (para remate) el MEF. No fue la oposición la que lo dijo sino el propio MEF auxiliado por el FMI.

¿Y ahora que hacemos? Como dice mi hijo Sebastián cando se agota la provisión de propuestas de diversión infantil.

En Setiembre de 2004, cuando se creó el FEPC, el precio del petróleo crudo se había presentado con tendencia al alza. Sólo en los últimos doce meses, como se puede ver en el siguiente gráfico había crecido 56%, pasando de 28.8 a 44.9 USD/Bl. Sin embargo el Decreto de Urgencia Nº 010-2004 creó el FEPC señalando en sus considerandos como un hecho “la imprevisible fluctuación de los precios en el mercado internacional del petróleo crudo y sus derivados”. En realidad no era imprevisible ni había existido ninguna fluctuación (oscilación), sino sólo suba. Igualmente en su Art. 1º decía que la finalidad del FEPV era “…evitar que la alta volatilidad (inestabilidad), de los precios del petróleo crudo y sus derivados se traslade a los consumidores…” De sobra se tenía que haber sabido que la única forma para que el incremento internacional de los precios no se traslade a los consumidores en un mercado de precio libre era interviniendo en el mercado, mediante el subsidio a los productores e importadores para que no incrementen sus precios al consumidor y le pasen la factura más bien al Estado.

El 14-09-04, con una vigencia de 180 días y por un monto de 60 millones de nuevos Soles se inició el FEPC con el Decreto de Urgencia Nº 010-2004, “con cargo a dar cuenta al Congreso”. Pues bien, el FEPC tiene ya casi 4 años de vigencia y se ha señalado que seguirá todavía, por lo menos este 2008. Los 60 millones estimados inicialmente se han multiplicado por 40. Decía nuestro Presidente el 03-01-08 que sólo Dios podía saber cual sería el precio del petróleo pero que el alza a 100 dólares no tenía porque preocupar a la población peruana pues aseguró que se habían tomado todas las medidas para revertir este problema.

Como se puede ver en el gráfico anterior, si bien como ahora se señala, no se podían adivinar los precios futuros, era imposible que los precios pudieran bajar. Otro factor importante que se tiene siempre en cuenta es por el lado de la oferta mundial. En este caso, las reservas probadas mundiales habían venido decreciendo desde el año 1988 de 42.6 a 41.7 años de consumo el año 2003 y la capacidad de refinación mundial en los años 2002 y 2003 se había prácticamente estancado en 83.5 millones de barriles día calendario.

Finalmente, se ha señalado con sesgo que desde el año 2004 el Fisco ha recaudado 7,690 millones de Nuevos Soles incrementales por concepto de IGV a las importaciones y compras locales de crudo y derivados [2] equivalente a casi 4 veces el monto contingente del FEPC, justificando así que se pudieran destinar durante los próximos años parte de lo que se recaude por IGV a manera de redistribución. Es decir, más de lo mismo: Que siga el subsidio, pero “focalizado”, como si eso se pudiera hacer en los hidrocarburos (recuerden sino el enorme problema de los precios diferenciados del kerosene doméstico y el industrial). Y más grave no se dice que, en el balance no sólo se debe poner el mayor ingreso por IGV sino también la menor recaudación por el Impuesto Selectivo al Consumo estimada en una merma de 4,000 millones de Nuevos Soles entre el 2004 y el 20008 con lo que efecto IGV queda prácticamente anulado con los compromisos del FEPC más la menor recaudación del ISC.

Es más, si los precios locales se formulan a paridad de importación y se comprometen subsidios para llegar a ese precio como costo de oportunidad ¿porque no aplicar ese mismo criterio económico a los mayores ingresos por IGV?, en cuyo caso estoy seguro encontrarían mejores usos en el país que subsidiar la gran minería, la generación eléctrica o las actividades pesqueras.


[1] Declaraciones a la agencia de noticias ANDINA el 07-08-08 del Director General de Asuntos Económicos y Sociales del MEF, Javier Kapsoli http://www.andina.com.pe/Espanol/Noticia.aspx?id=3xTNSZC/Zn8=
[2] Price Waterhouse Coopers “Recaudación del Impuesto General a las Ventas en Relación con el Fondo para la Estabilización de Precios de Combustibles Derivados del Petróleo” (30-06-08).


Use GLP y enfrente el cambio climático

Artículo publicado en la revista "Energía, Minería Medio Ambiente"
Año 3 Nº19 - Agosto 2008 -
Págs. 14, 15
La Convención Marco de la Naciones Unidas sobre Cambio Climático definía ya en mayo de 1992 (16 años atrás), “cambio climático" como “un cambio de clima atribuido directa o indirectamente a la actividad humana que altera la composición de la atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad natural del clima observada durante períodos de tiempo comparables” [i]. Los efectos los vemos hoy a diario, aunque en nuestra habla popular se usa más el cotidiano “el clima esta cada vez más loco” para referirse a las inundaciones, sequías, deshielo de glaciares, frío y calor, nieve negra, etc. Quiero destacar aquí que es la desfavorable actividad humana a la que debemos referirnos cuando hablamos del cambio climático y es ella la que podemos modificar con nuestros cambios de conductas, usos y costumbres. Quizá empezar a reforzar lo que aún poco vemos en nuestro país y que es el informarnos.

Naciones Unidas señalaba que la humanidad tenía que reconocer que sus actividades habían ido aumentando sustancialmente las concentraciones de gases de efecto invernadero (GHG por sus siglas en inglés Green House Gas) [ii] en la atmósfera, intensificando así el efecto invernadero natural esperándose en promedio un calentamiento global de la superficie y la atmósfera de la Tierra que podría afectar a los sistemas naturales y a la humanidad.
Hay infinidad de referentes acerca de las consecuencias que ya vivimos, no como una predicción de los 90’s, sino como una alarmante y cruda realidad. Señalan, por ejemplo, las Naciones Unidas que la temperatura promedio de la superficie de nuestro planeta aumentará entre 1.4ºC y 5.8ºC para el año 2100 [iii].

La razón principal de la subida de la temperatura es atribuida al proceso de industrialización iniciado hace siglo y medio y, a la combustión de cantidades cada vez mayores de petróleo, gasolina y carbón; a la tala de bosques y algunos métodos de explotación agrícola.

Es así como el año 2007, un 64.2% de la energía primaria consumida en el mundo fue derivada del petróleo y el carbón.
Hoy en día, se ha comprobado que la mitad de los bosques que alguna vez cubrieron la tierra (29 millones de Kilómetros cuadrados), han desaparecido, y las áreas forestales con mayor biodiversidad están en peligro. Un total de 76 países han perdido ya todos sus bosques primarios, y otros once pueden perderlos en los próximos años. Al comenzar el siglo XXI hay una pérdida neta anual de 11,3 millones de hectáreas de bosques, según la FAO, que se destinan a otros usos.

Esta enorme actividad industrial y el aumento del nivel de vida de la población, han incrementado el volumen de los GHG en la atmósfera, sobre todo de dióxido de carbono, metano y óxido nitroso. Estos gases se producen naturalmente (en la evaporación de los pantanos, por ejemplo), y son fundamentales para la vida en nuestro planeta pues impiden que parte del calor solar regrese al espacio; Sin ellos el mundo sería un lugar frío y deshabitado. Sin embargo, cuando el volumen de estos gases es considerable y crece incesantemente, provocan unas temperaturas artificialmente elevadas y modifican el clima.

La industrialización ha traído consigo que los GHG de mayor efecto perverso se hayan incrementado por la actividad humana según lo siguiente:[iv]

El GLP es un combustible limpio, por suerte de fabricación abundante en nuestro país y con una historia de consumo doméstico, automotriz e industrial que han permitido sentar las bases para una cultura del gas. Puede lograr una inmediata y mayor contribución para reducir las emisiones de combustibles fósiles incrementando la eficiencia energética, reduciendo el consumo de combustibles sólidos y fósiles de manera de reducir las emisiones, promoviendo el consumo de combustibles limpios, cambiando la matriz energética de combustibles de altas emisiones a bajas emisiones e incorporando nuevas tecnologías para el uso de recursos energéticos de cero emisiones. De esta manera contribuye a mitigar los efectos del cambio climático.

El GLP está listo para ser usado, es una energía disponible siempre y en todas partes, que acompaña muy bien la mejora del nivel de vida de la población y beneficia el ambiente. No sólo reduce la incidencia de las enfermedades causadas por inhalación del humo emitido por la combustión de combustibles sólidos sino que además libera más tiempo al ama de casa por el menor tiempo necesario para cocinar, reduciendo o eliminado además el volumen de combustibles sólidos quemados en el interior de las viviendas ayudando así a combatir también la deforestación. Este es un atributo social distintivo del Gas LP que no lo tiene otro combustible puesto que su penetración en los hogares rurales y pobres es mayor al no requerir costosas inversiones en ductos e instalaciones domiciliarias fuera del alcance.

El Gas LP proviene a nivel mundial en un 60% del procesamiento del Gas Natural y por ende sus precios están principalmente ligados a este combustible, más que a los del petróleo crudo. Si bien es cierto, la tendencia mundial es hacia el incremento de los precios, no es estadísticamente cierto que los precios del Gas LP sigan los precios del crudo más que lo que hace el Gas Metano (Natural). Esta es sólo una errónea herramienta de ventas.

El Gas LP está disponible para trabajar en sociedad con otras energías. El Gas LP abre camino a la penetración de otros combustibles, pero a la vez armoniza con proyectos de utilización de energía no fósil como la solar y eólica. Cuando la energía solar o la fuerza del viento están en niveles mínimos, la fuerza de la batería no es suficiente para una aplicación. El Gas LP puede ofrecer la energía faltante mediante un cambio automático que lo convierte en un socio confiable y silencioso que proporciona energía sólo cuando sea necesario.

El Gas LP es un excelente promotor de la reducción de emisiones de los gases de efecto invernadero en la medida que su combustión implica menores emisiones de CO2, N2O y CH4 que los otros combustibles fósiles disponibles como el carbón, los derivados pesados y ligeros del crudo y aún del Gas Natural en algunas aplicaciones[v]. Esto significa una alternativa ecológica para la industria, el transporte y el hogar.

Es por eso que una política energética promotora del consumo de Gas LP puede tener un impacto significativo en la reducción de los GHG y no debe estar ausente en la política gubernamental de cambio de la matriz energética.

[i] http://unfccc.int/resource/docs/convkp/convsp.pdf
[ii] Los “gases de efecto invernadero” son definidos como aquellos componentes gaseosos de la atmósfera, tanto naturales como antropógenos, que absorben y reemiten radiación infrarroja.
[iii] http://unfccc.int/portal_espanol/essential_background/items/3336.php
[iv] "Historical Overview of Climate Change Science" (PDF). Climate Change 2007: The Physical Science Basis. Contribution of Working Group I to the Fourth Assessment Report of the Intergovernmental Panel on Climate Change. Intergovernmental Panel on Climate Change (2007-02-05). Capítulo I
[v] LP Gas and climate change: Targeting the switch to a cleaner fuel” – World LP Gas Association