jueves, 18 de septiembre de 2008

Use GLP y enfrente el cambio climático

Artículo publicado en la revista "Energía, Minería Medio Ambiente"
Año 3 Nº19 - Agosto 2008 -
Págs. 14, 15
La Convención Marco de la Naciones Unidas sobre Cambio Climático definía ya en mayo de 1992 (16 años atrás), “cambio climático" como “un cambio de clima atribuido directa o indirectamente a la actividad humana que altera la composición de la atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad natural del clima observada durante períodos de tiempo comparables” [i]. Los efectos los vemos hoy a diario, aunque en nuestra habla popular se usa más el cotidiano “el clima esta cada vez más loco” para referirse a las inundaciones, sequías, deshielo de glaciares, frío y calor, nieve negra, etc. Quiero destacar aquí que es la desfavorable actividad humana a la que debemos referirnos cuando hablamos del cambio climático y es ella la que podemos modificar con nuestros cambios de conductas, usos y costumbres. Quizá empezar a reforzar lo que aún poco vemos en nuestro país y que es el informarnos.

Naciones Unidas señalaba que la humanidad tenía que reconocer que sus actividades habían ido aumentando sustancialmente las concentraciones de gases de efecto invernadero (GHG por sus siglas en inglés Green House Gas) [ii] en la atmósfera, intensificando así el efecto invernadero natural esperándose en promedio un calentamiento global de la superficie y la atmósfera de la Tierra que podría afectar a los sistemas naturales y a la humanidad.
Hay infinidad de referentes acerca de las consecuencias que ya vivimos, no como una predicción de los 90’s, sino como una alarmante y cruda realidad. Señalan, por ejemplo, las Naciones Unidas que la temperatura promedio de la superficie de nuestro planeta aumentará entre 1.4ºC y 5.8ºC para el año 2100 [iii].

La razón principal de la subida de la temperatura es atribuida al proceso de industrialización iniciado hace siglo y medio y, a la combustión de cantidades cada vez mayores de petróleo, gasolina y carbón; a la tala de bosques y algunos métodos de explotación agrícola.

Es así como el año 2007, un 64.2% de la energía primaria consumida en el mundo fue derivada del petróleo y el carbón.
Hoy en día, se ha comprobado que la mitad de los bosques que alguna vez cubrieron la tierra (29 millones de Kilómetros cuadrados), han desaparecido, y las áreas forestales con mayor biodiversidad están en peligro. Un total de 76 países han perdido ya todos sus bosques primarios, y otros once pueden perderlos en los próximos años. Al comenzar el siglo XXI hay una pérdida neta anual de 11,3 millones de hectáreas de bosques, según la FAO, que se destinan a otros usos.

Esta enorme actividad industrial y el aumento del nivel de vida de la población, han incrementado el volumen de los GHG en la atmósfera, sobre todo de dióxido de carbono, metano y óxido nitroso. Estos gases se producen naturalmente (en la evaporación de los pantanos, por ejemplo), y son fundamentales para la vida en nuestro planeta pues impiden que parte del calor solar regrese al espacio; Sin ellos el mundo sería un lugar frío y deshabitado. Sin embargo, cuando el volumen de estos gases es considerable y crece incesantemente, provocan unas temperaturas artificialmente elevadas y modifican el clima.

La industrialización ha traído consigo que los GHG de mayor efecto perverso se hayan incrementado por la actividad humana según lo siguiente:[iv]

El GLP es un combustible limpio, por suerte de fabricación abundante en nuestro país y con una historia de consumo doméstico, automotriz e industrial que han permitido sentar las bases para una cultura del gas. Puede lograr una inmediata y mayor contribución para reducir las emisiones de combustibles fósiles incrementando la eficiencia energética, reduciendo el consumo de combustibles sólidos y fósiles de manera de reducir las emisiones, promoviendo el consumo de combustibles limpios, cambiando la matriz energética de combustibles de altas emisiones a bajas emisiones e incorporando nuevas tecnologías para el uso de recursos energéticos de cero emisiones. De esta manera contribuye a mitigar los efectos del cambio climático.

El GLP está listo para ser usado, es una energía disponible siempre y en todas partes, que acompaña muy bien la mejora del nivel de vida de la población y beneficia el ambiente. No sólo reduce la incidencia de las enfermedades causadas por inhalación del humo emitido por la combustión de combustibles sólidos sino que además libera más tiempo al ama de casa por el menor tiempo necesario para cocinar, reduciendo o eliminado además el volumen de combustibles sólidos quemados en el interior de las viviendas ayudando así a combatir también la deforestación. Este es un atributo social distintivo del Gas LP que no lo tiene otro combustible puesto que su penetración en los hogares rurales y pobres es mayor al no requerir costosas inversiones en ductos e instalaciones domiciliarias fuera del alcance.

El Gas LP proviene a nivel mundial en un 60% del procesamiento del Gas Natural y por ende sus precios están principalmente ligados a este combustible, más que a los del petróleo crudo. Si bien es cierto, la tendencia mundial es hacia el incremento de los precios, no es estadísticamente cierto que los precios del Gas LP sigan los precios del crudo más que lo que hace el Gas Metano (Natural). Esta es sólo una errónea herramienta de ventas.

El Gas LP está disponible para trabajar en sociedad con otras energías. El Gas LP abre camino a la penetración de otros combustibles, pero a la vez armoniza con proyectos de utilización de energía no fósil como la solar y eólica. Cuando la energía solar o la fuerza del viento están en niveles mínimos, la fuerza de la batería no es suficiente para una aplicación. El Gas LP puede ofrecer la energía faltante mediante un cambio automático que lo convierte en un socio confiable y silencioso que proporciona energía sólo cuando sea necesario.

El Gas LP es un excelente promotor de la reducción de emisiones de los gases de efecto invernadero en la medida que su combustión implica menores emisiones de CO2, N2O y CH4 que los otros combustibles fósiles disponibles como el carbón, los derivados pesados y ligeros del crudo y aún del Gas Natural en algunas aplicaciones[v]. Esto significa una alternativa ecológica para la industria, el transporte y el hogar.

Es por eso que una política energética promotora del consumo de Gas LP puede tener un impacto significativo en la reducción de los GHG y no debe estar ausente en la política gubernamental de cambio de la matriz energética.

[i] http://unfccc.int/resource/docs/convkp/convsp.pdf
[ii] Los “gases de efecto invernadero” son definidos como aquellos componentes gaseosos de la atmósfera, tanto naturales como antropógenos, que absorben y reemiten radiación infrarroja.
[iii] http://unfccc.int/portal_espanol/essential_background/items/3336.php
[iv] "Historical Overview of Climate Change Science" (PDF). Climate Change 2007: The Physical Science Basis. Contribution of Working Group I to the Fourth Assessment Report of the Intergovernmental Panel on Climate Change. Intergovernmental Panel on Climate Change (2007-02-05). Capítulo I
[v] LP Gas and climate change: Targeting the switch to a cleaner fuel” – World LP Gas Association

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