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jueves, 15 de enero de 2026

¿Se desborda el entusiasmo gubernamental pre electoral?

“Durante el quinquenio 2021-2025, el Producto Bruto Interno (PBI) del Perú creció en promedio 4,5 % en términos reales, la segunda tasa más alta de América Latina, solo superada marginalmente por Colombia (4,6 %)…”
Nota de prensa Ministerio de Economía y Finanzas (11-1-26)
Perú lidera crecimiento y estabilidad macroeconómica en América Latina
entre 2021 y 2025

A pesar que considero poco desafiante comparar los resultados económicos anuales de nuestro país con otras economías de América Latina indicando un entusiasta crecimiento promedio de 4.5% del PBI para el período 2021/2025, quiero referirme a la nota de prensa arriba citada para comentar lo que me parece un error técnico para el cálculo promedio del crecimiento.

En efecto, en la nota se señala 4.5% de crecimiento promedio, obtenido como un simple promedio aritmético de tasas porcentuales que van desde el recesivo -0.4% de 2023 hasta un 13.4% de crecimiento de 2021. Se incluye aquí, el crecimiento del PBI de 13.4% el 2021, que todos identificamos como el efecto rebote del negativo -10.9% del 2020, año este último que no es tomado en cuenta en el cálculo gubernamental. Mejor hubiera resultado considerar el lapso 2020 al 2025 que si registraría un 4.4% promedio anual.

Sorprende que sea el propio MEF quien elabora esta nota de prensa, utilizando un simple promedio aritmético de porcentajes, cuando lo técnico y económico [1] es calcular una tasa de crecimiento compuesto promedio anual, que al efectuar el verdadero cálculo, nos arroja un modesto 2.3%, para el período 2021 al 2025, muy lejos del errado cálculo de 4.5%.

Esta nota de prensa del MEF me hace recordar las declaraciones de un ex presidente peruano que, para explicar lo negativo de su gestión económica, indicaba luego de 4 años de gobierno, que se registraba un crecimiento promedio positivo de 1% mostrándolo como un gran éxito pues en sus dos primeros años de gobierno había crecido entre 9 y 10% y en los siguientes dos iba ya con registros negativos de -9.4% y – 12.3%



[1] Como cualquier estudiante de Economía en su curso de matemática financiera podría efectivamente calcular.

jueves, 16 de febrero de 2023

“Mientras más increíble es una calumnia, más memoria tienen los tontos para recordarla” Jean-François Casimir Delavigne[1]

Recientemente, en entrevista concedida al diario La República, el ex ministro de Economía del ex Presidente Pedro Castillo[2], ​Pedro Francke señala que, en nuestro país, en los periodos de buen crecimiento, la desigualdad no se redujo sustancialmente. Para justificar su afirmación indica que los economistas usamos la desigualdad de ingresos para medir esta desigualdad («cuánto es tu sueldo y utilidades ganadas»)

Es probable que el editor no haya reproducido lo que su entrevistado hubiera querido decir. Le doy el beneficio de la duda.

El indicador más usado para medir la desigualdad es el Coeficiente Gini. Este índice se sustenta en la Curva de Lorenz, «… una curva de frecuencia acumulada que compara la distribución de una variable específica (por ejemplo, el ingreso) con una distribución uniforme que representa la igualdad. Para construir el coeficiente Gini, se grafican el porcentaje acumulado del ingreso (o gasto) en el eje vertical. El Gini captura el área entre esta curva y una distribución completamente equitativa. Si no hay diferencia entre estas dos, el coeficiente Gini es igual a 0, que implica igualdad perfecta mientras que, si están muy alejadas, el coeficiente Gini es igual a 1, que corresponde a una distribución completamente desigual…»[3]. Esta definición usada por el Banco Mundial es mucho más explícita que señalar solo que usamos la desigualdad de ingresos.

Igualmente señala el ex Ministro que el debate sobre la desigualdad no debe reducirse a si subió o bajo la desigualdad sino incorporar otros factores que a su juicio muestran concentración de la riqueza y que, por supuesto no son medibles, como la antojadiza prédica que  «Es una desigualdad que tiene un componente de discriminación y racismo muy fuerte. Hay ciudadanos excluidos por 200 años que no tienen las mismas oportunidades de quienes dominan la economía y política».

¿Y por qué no referirse al coeficiente Gini?

El Banco Mundial señala que el Perú, entre los años 1997[4] y 2019 redujo el coeficiente Gini (indicador de desigualdad), de 0.533 a 0.416, indicador de una disminución sensible (más que sustancial[5]), de la desigualdad, ubicándose el año 2019 en la posición13 de los países con mayor desigualdad, situación mejor que, entre otros países, Brasil, Colombia, Panamá, Costa Rica, Honduras, Ecuador, Paraguay, Argentina o República Dominicana, siendo el país que más disminuyó la pobreza en el mismo período.

El siguiente gráfico ilustra el comportamiento del coeficiente de desigualdad comparado con el porcentaje de variación del PBI:

Podemos observar que, en períodos de buen crecimiento del PBI (2001/2008), la desigualdad se ha reducido, siendo más destacable que, a pesar de períodos de disminución del crecimiento  del  PBI (2008/2019), la desigualdad en el Perú, siempre se ha reducido.



[1] Les enfants d’Edouard (1833)

[2] 29 de julio de 2021 hasta el 1 de febrero de 2022

[4] El Banco Mundial proporciona data para el Perú desde el año 1997

[5] Recordemos que el coeficiente va de 1.0 (la mayor desigualdad), a 0.0 (igualdad perfecta).

domingo, 28 de febrero de 2021

Graves errores en reforma constitucional

 La Ley N°31097, aprobada el 28 de diciembre (día de los santos inocentes), de 2020 por el Presidente de la República Sr. Francisco Sagasti, modifica el último párrafo del Art. 16° de la Constitución Política del Perú al establecer, en lo sustantivo, «… por lo que el Estado invierte anualmente no menos del 6% del PBI…».

El Estado invierte

El amplio concepto de Estado involucra tanto al sector público como al privado o mixto, por lo que asignar responsabilidad en la reforma constitucional al «Estado» peca de imprecisión. En el Estado peruano se ha gastado e invertido en educación un equivalente al 7.0% del PBI el año 2019.

Inversión Pública

De acuerdo con el Glosario del Ministerio de Economía y Finanzas un Proyecto de Inversión Pública es «Toda intervención limitada en el tiempo que utiliza total o parcialmente recursos públicos, con el fin de crear, ampliar, mejorar, modernizar o recuperar la capacidad productora de bienes o servicios; cuyos beneficios se generen durante la vida útil del proyecto y éstos sean independientes de los de otros proyectos».

Es por ello que se yerra en la modificación presupuestal cuando se señala que nuestro país “invierte”, excluyendo de esta manera todo gasto corriente.

Antecedentes

Para los 3 autores de la modificación constitucional[1], congresistas del partido Alianza Para el Progreso (APP), no basta con que en el artículo original de la Constitución de 1993 se mencione que «… Se da prioridad a la educación en la asignación de recursos ordinarios del Presupuesto de la República», que por lo demás es una disposición que se ha venido cumpliendo estrictamente – Un 17.7% del Presupuesto Institucional de Apertura (PIA) fue destinado a la educación el año 2020 y 17.9% el 2021, siempre la mayor participación del Presupuesto.

Tampoco basta con que una propuesta anterior del mismo partido APP, el Proyecto de Ley N°3469/2018-CR del 28/09/2018 sustentado por el Congresista Richard Acuña Núñez y su Grupo Parlamentario, haya planteado con respecto al mismo artículo que «…El Presupuesto General de la República destinado a financiar al Sistema Nacional Educativo, se incrementará cada año en forma progresiva respecto al Producto Bruto Interno, hasta alcanzar un seis por ciento».

Y es que, como no, el proyecto finalmente aprobado señala en su exposición de motivos como antecedente histórico actual que «Desde la implantación del modelo neoliberal en el Perú a inicios de la década de los 90 del siglo pasado, nuestra economía ha tenido un crecimiento económico ininterrumpido de más de 25 años…»[2]. Cosa rara admitir la eficacia del modelo económico aplicado y señalarlo como neo liberal.

El solo hecho de referirse al neo liberalismo basta para que cualquier cosa que se sostenga parezca razonable, aunque se refiera equivocadamente al Producto Bruto Interno (PBI). Culpando a un «escaso presupuesto», se lamentan que el crecimiento económico no se haya visto traducido en una mejora del sistema educativo del País.

La Ley de reforma constitucional que comentamos tiene como antecedente más lejano la 12ª Política de Estado del Acuerdo Nacional (Año 2002) en que se aprobó que el Estado «garantizará recursos para la reforma educativa otorgando un incremento mínimo anual en el presupuesto del sector educación equivalente al 0.25% del PBI, hasta que éste alcance un monto global equivalente al 6% del PBI»; una propuesta amarrada al PBI que, por supuesto, no se ha cumplido; Y esto a pesar de la R.S. N°001-2007-ED que aprobó el «Proyecto Educativo Nacional al 2021: La Educación que queremos para el Perú» que incluía dicha meta. Nótese sin embargo que la referencia es al Presupuesto General de la República y no a la inversión como equivocadamente se ha trastocado.

Algunas discrepancias en medios

Al igual que con el Acuerdo Nacional, la reciente modificación constitucional ha traído aparejada una serie de errores de interpretación de parte de los medios encargados de comunicar la buena nueva; no faltan las confusiones en el impacto, en si es en el presupuesto o en la inversión o en el gasto, etc. Aquí algunos ejemplos:

1.         RPP Noticias informa que es el presupuesto para la educación el que se beneficiará con la reforma constitucional; no se tiene en cuenta que la reforma se refiere no al total del presupuesto sino solo a la fracción destinada a la inversión y no al gasto corriente: «… el Estado invierte anualmente no menos del 6% del PBI…».

https://rpp.pe/politica/congreso/congreso-aprobo-reforma-constitucional-que-fija-en-no-menos-del-6-del-pbi-el-presupuesto-de-educacion-noticia-1310753

2.         El Portal Pasión por el Derecho, que se define como «El portal jurídico más leído del Perú al servicio de abogados, jueces, fiscales, profesores y estudiante de derecho» igualmente comete el error de señalar que el Estado destinará 6% del PBI a la educación. Esto da a entender erróneamente que el Estado reparte el PBI entre los diferentes sectores económicos y sociales cuando no puede «destinar» lo que no genera, pues el PBI es generado por los sectores público y privado (más del 80% de la demanda interna es generada por el sector privado)

https://lpderecho.pe/congreso-aprueba-6-pbi-educacion-constitucion/


3.         Canal N señala que el presupuesto del sector educación aumentará en 6% del PBI, afirmación incorrecta por donde se le mire.


https://canaln.pe/actualidad/congreso-aprobo-reforma-que-aumenta-presupuesto-sector-educacion-6-pbi-n429006

4.         El diario oficial igualmente comenta que la modificación es en todo el presupuesto y no solo en la parte de inversión como debería señalarse para evitar malas interpretaciones


GASTO EN EDUCACIÓN

La relación calidad educativa/presupuesto asignado considero que no necesariamente guarda una relación directa, como argumento para la reforma constitucional. Habría que pecar de ingenuos para pensar que, solo incrementando el monto presupuestado en inversiones, sin mejorar la calidad del gasto corriente y sin un Plan Estratégico Concertado de Largo Plazo, se podría lograr la ansiada mejora de la calidad educativa.

La Figura 1 muestra con claridad que el gasto en educación en moneda de cada año en nuestro país durante el período 1994/2019 creció a una tasa media anual de 8.5%, casi en exacta correspondencia con el aumento del PBI que registró 8.7%.

Si comparamos solo el gasto del sector público, éste aumentó 9.1% promedio anual, cifra mayor al crecimiento del PBI; por lo que argumentar que no se gastó en línea con el aumento del PBI no es correcto.


Figura 1. Perú: Gasto en Educación 1994 – 2019 – En Miles de Millones de Soles de cada año

Relación con el PBI

Ya hemos visto como el incorporar el PBI dentro de la legislación, sin una comprensión atinada de sus características, acarrea problemas de interpretación y transmisión al público en general. En esta confusión quizá no falte quien piense que también se podría incrementar el gasto en asesorías.

La Ley comete en su fundamentación el grave error de comparar porcentajes de gasto público en educación en países de economías tan disímiles como las que ocupan los dos primeros lugares y son tomados como modelo: Venezuela y Bolivia con 7.1 y 6.5% del PBI en gasto público, mientras al Perú se le reconoce un 3.8% para el 2020 en el último lugar de países de América Latina.

Lo que no se toma en cuenta es que el modelo peruano de economía social de mercado establece una activa participación de la gestión privada. Artículos de la Constitución como el 15° (toda persona tiene el derecho de promover y conducir instituciones educativas y transferir la propiedad de las mismas), 17° (el Estado fija el modo de subvencionar la educación privada), Art. 18° (las universidades son promovidas por instituciones privadas o públicas), Art. 19° (las instituciones educativas gozan de inafectación de todo impuesto directo e indirecto que afecte su finalidad educativa. Pueden gozar de un régimen especial arancelario para cierto tipo de bienes), entre otras imposibles de encontrar en una economía centralizada, no hacen sino reconocer que el esfuerzo no puede ser exclusivamente del sector público, lo que conduciría a muchos de los graves defectos de la manipulación curricular, la eliminación de la libertad de cátedra, la libertad del padre de familia de educar a sus hijos en la institución de su elección y responsabilidad.

La Figura 2 muestra como un claro resultado de la política abierta a la educación privada como en el Perú el gasto en educación privada alcanzó un 4.3% del PBI tomado como referencia el 2019 mientras que el del sector público totalizó 2.7%; si consideramos el total veremos que se alcanza el 7% del PBI, superior al 6% reclamado.


Figura 2. Gasto en Educación 1994 – 2019 por los sectores público y privado con referencia al PBI

 



[1] Fernando Meléndez C. (Loreto), Omar Merino L. (Apurímac) y Luis Valdez F. (La Libertad)

[2] Período que coincide con la vigencia de la Constitución Política de 1993



miércoles, 23 de diciembre de 2020

¿Y las expectativas empresariales del PBI?

Para los economistas es bien sabido que las expectativas juegan un papel muy importante a la hora de elaborar pronósticos económicos de todo tipo. Imposible dejar de incluir en nuestro vaticinio[1] lo que piensan los agentes económicos, por ejemplo, sobre lo que estiman actualmente será el comportamiento del PBI peruano el año 2021.

El Banco Central de Reserva (BCR), prevé una recuperación de la actividad económica el 2021 basados en «la normalización de la producción local, la mejora gradual de la economía de nuestros principales socios comerciales y de los términos de intercambio, una posición altamente expansiva de la política monetaria, así como también del fortalecimiento de la confianza empresarial»[2].

Para medir esta confianza empresarial es que el BCR realiza una encuesta mensual de expectativas macroeconómicas sobre estimados de tasas de inflación, variación del PBI y evolución del tipo de cambio a funcionarios del sistema financiero, analistas económicos y ejecutivos de empresas no financieras, estamos seguros que con una muestra altamente representativa.

La noticia de la semana para muchos ha sido que el BCR elevó la proyección de crecimiento del Perú para el 2021 de 11.0% a 11.5%. “La recuperación de la economía peruana viene con fuerza y más rápida que en otros países, y noviembre pinta bien”, dijo el Presidente del ente emisor, Julio Velarde[3]. Esperamos todos que este mensaje alentador sea acertado, habida cuenta de la irresponsable y desastrosa situación económica en que cerraremos el presente año.

Sin embargo, uno de los sectores analizados en su encuesta por el BCR, el de las empresas no financieras, no presenta el mismo optimismo. Como podemos ver en la Figura 1 este sector desde hace 22 meses no excede su pronóstico de crecimiento del 4%, sin que conozcamos una interpretación oficial sobre el asunto. Tengamos en cuenta que los tres sectores analizados a través de encuestas por el BCR solían presentar estimados muy parecidos durante todo el tiempo. Es recién a partir de marzo 2020, coincidiendo con las medidas de confinamiento que el optimismo de las empresas no financieras empieza a alejarse de los analistas económicos y empresas financieras para legar a mostrar una irreductible brecha negativa que llega a los 5 puntos porcentuales en el sondeo de noviembre 2020 con tendencia al incremento conforme podemos apreciar en la Figura 2.

El hecho que los analistas económicos y empresas financieras no estén valorando adecuadamente las expectativas empresariales y que tampoco, al parecer, lo haga el BCR es preocupante en la medida que se trata del sector más afectado de los tres encuestados. Imagínense lo que sería si la encuesta considerará también las expectativas de los trabajadores y consumidores.





 





[1] Predicción, adivinación, pronóstico (RAE)

[2] Reporte de Inflación diciembre 2020

[3] https://www.expreso.com.pe/economia/pbi-creceria-11-5-en-2021/

martes, 28 de febrero de 2017

CUESTA ABAJO


Escrito por Econ. César Augusto Bedón Rocha
Docente UPC

“Si arrastré por este mundo
la vergüenza de haber sido
y el dolor de ya no ser...”
Cuesta abajo … Alfredo Le Pera / Carlos Gardel

Datum nos informa que la aprobación de la gestión del Presidente Pedro Pablo Kuczynski (PPK) ha descendido en febrero a 41%, desde un 65% logrado en septiembre 2016. Una disminución de 24 puntos porcentuales  (pp) en apenas 5 meses.
Peor que eso, en mi concepto, es señalar el aumento de quienes desaprueban su gestión, cifra que pasó de 17 a 53% en el mismo lapso, es decir 36 pp de aumento. Esta desaprobación va in crescendo desde 7 pp de aumento en diciembre 2016, a 7 pp en enero y 8 pp de aumento en febrero 2017.
En mi post “¡Ya te lo he ordenado! [1] publicado el 26/01/17 preveía está situación señalando que “De no hacerse nada y continuar la tendencia estadística, el próximo mes (febrero 2017), la desaprobación presidencial aumentaría hasta un catastrófico 57.4% que haría inmanejable una recuperación económica acelerada tal y como se requiere.” Y el resultado indica que no se ha hecho nada; Y la tendencia estadística se cumple; 57 o 53% de desaprobación para un presidente “de lujo”, apenas a 7 meses de iniciada su gestión es un pésimo indicador y no hay visos de mejora sino todo lo contrario.
Adicionalmente llamo la atención esta vez sobre el porcentaje de población que se ubicaba en 17% en septiembre 2016 y que correspondían a los que “No sabían o No Contestaban” dentro de las encuestas de DATUM al preguntársele si aprobaban o desaprobaban la gestión presidencial; porcentaje de eclécticos, creo yo, frente al 65% de aprobación esperanzada con el inicio de un nuevo Gobierno. Este porcentaje de “pago por ver” ha ido disminuyendo con el pasar de los meses hasta alcanzar apenas un 6%,y se ha trasladado no a los que aprueban la gestión, sino todo lo contrario se han sumado a los que desaprueban la gestión presidencial.
Medir el nivel de aprobación presidencial es un buen indicador de la evolución del PBI a través de la percepción de los agentes económicos.
Es así como, a su manera, el Banco Central de Reserva del Perú mide mensualmente el Índice de Confianza Empresarial a través de la “Encuesta de Expectativas macroeconómicas”. Esta encuesta presenta un descenso en  6 de los 10 índices trabajados, en particular en aquel que mide las expectativas sobre la economía peruana en los 3 próximos meses, en que e descenso es de 5.3 pp:



Esta es una fea fotografía de la actualidad económica. Sumémosle que el índice de desempleo en el Perú ha subido 0.7 pp entre los trimestre móviles Nov/Dic/Ene 2017 y Jul/Ago/Sep 2016 para acrecentar nuestros temores de un pobre resultado económicoen el presente año.



lunes, 7 de octubre de 2013

Discurso del Presidente Ollanta Humala y el Crecimiento Económico Peruano

Nuevamente este fin de semana recibo, junto al ejemplar dominical del diario El Comercio, el suplemento contratado con el auspicio del Ministerio de Energía y Minas “Discurso del Presidente de la República Ollanta Humala Tasso, en la Ceremonia de Cierre de PERUMIN – 31° Convención Minera”, acto desarrollado en Arequipa el 30/09/2013. Jamás pensé que lo iría a recibir dos veces en dos fines de semana seguidos y espero que no exista una tercera vez porque me obligaría a hacer un análisis más profundo que este preliminar.

Seguro que esta pieza literaria es motivo de especial orgullo para nuestra burocracia que no duda en relevarla ante los ojos de los peruanos y del mundo, según dicen para demostrar la verdadera política que anima a nuestro gobierno.

VEREMOS

  •   El Perú es un país que, como todos sabemos, viene experimentando a lo largo de los últimos años un crecimiento económico sostenido(1). Si vemos con cuidado el siguiente gráfico observaremos que nuestro crecimiento económico, medido por el PBI, es todo menos sostenido pues su tendencia es más bien a la baja. 


  •   Esta declaración de crecimiento económico sostenido se ve adicionalmente negada en el documento más importante del planeamiento económico peruano, el Marco Macroeconómico Multi Anual elaborado por el Ministerio de Economía y Finanzas, con el Visto Bueno del Banco Central de Reserva del Perú. Como puede observarse en la siguiente Tabla, (en la que además debo destacar que se han cambiado los antecedentes de pronósticos en un punto fijo por otro más ambiguo con una franja de variación de hasta medio punto porcentual para aparentar un estimado de crecimiento sumamente dudoso); así el pronóstico oficial de crecimiento del PBI para el año actual se ha reducido a un mínimo de 5.5% y un máximo de 6.0% frente a un crecimiento real de 6.3% el año 2012, situación que confirma un crecimiento cada vez menos sostenido:


  •  Señala el Sr. Presidente que “Hoy por hoy, seguimos liderando el crecimiento regional”. Nuestro país tiene un PBI de aproximadamente 200 mil millones de USD, menor al de nuestros limítrofes Brasil, Colombia y Chile, como vemos en la siguiente Tabla con las 10 mayores economías latinoamericanas según su PBI del año 2012[2]. De forma comparativa nuestro PBI es apenas equivalente a un 1.3% del de los Estados Unidos:
  •           En efecto es cierto que el Perú mantiene tasas de crecimiento de su PBI que son de las mayores entre los 10 países latinoamericanos de mayor PBI monetario (sin que sea líder como se manifiesta). Lo que no debemos de descuidar en este mensaje optimista presidencial es que nuestra posición de 4° en el período 2007/2012 se ha visto desplazada/amenazada seriamente en los últimos tiempos. Es así como en el lapso 2009/2012 nos han superado Uruguay, Bolivia, Paraguay, Colombia y Chile. O sea que ni somos líderes ni tampoco podemos echar adormir sobre nuestros laureles.

  • Pero esto no explica del todo como es que la economía peruana se mantiene con altas perspectivas de crecimiento, tal como lo demuestra la confianza de las calificadoras de riesgo internacionales”. Contrapongamos esta declaración con el Índice Riesgo País que ha crecido desde los 117 de diciembre 2012 hasta los 174 (promedio 1 al 3/10/13) puntos básicos (49% de deterioro). Verdad que esta declaración oficial no es enteramente cierta.
  • Refiriéndose a la minería nuestro Presidente señaló “Genera recursos para el país, con ingresos por exportaciones que se mantienen por encima de los 25,000 millones de dólares al año”. Ni una palabra de la caída de estas exportaciones que, al mes de agosto 2013 representan ya un 15.9% menos que el promedio del año 2011. Señalemos de paso que las exportaciones de productos mineros han superado los 25,000 millones de USD sólo en los años 2011 y 2012 y una proyección para el año actual no alcanzaría los 23,000 millones de USD.


  • Igualmente es bueno destacar que no todo el menor ingreso de recursos de la exportación minera obedece a los menores precios internacionales sino que, adicionalmente a este problema, nuestro volumen de producción viene cayendo; es así como los volúmenes producidos de Hierro, Zinc, Plomo, Plata y Cobre han sido menores al mes de julio 2013 comparados con los promedios del año 2012, sin que se haya dicho nada sobre el particular pues independientemente de las variaciones de precios en el mercado internacional de nuestros principales productos mineros de exportación debemos estimular su volumen de producción, sin que se diga nada sobre esto.




    (1) Caracterizaríamos el crecimiento sostenido como un crecimiento integrado en el ámbito de un país o de un amplio espacio latinoamericano que implique la producción de bienes y servicios así como de bienes humanos como la educación y las artes humanas que tenga la posibilidad de aminorar las fluctuaciones y variables del mercado como oligopolios, influencia de ciclos económicos y capitales externos” PROYECTO: DICCIONARIO DEL PENSAMIENTO ALTERNATIVO II - Crecimiento sostenido - Felipe Livitsanos, UBA. Nótese, sin embargo que el mensaje presidencial se refiere únicamente al crecimiento económico, el cual es estrictamente medido por el PBI.



    domingo, 7 de octubre de 2012

    Los ciclos de la construcción: ¿Nunca más?


    Finalizado el año 2011, el Perú registra 13 años de crecimiento continuo. En este período, la tasa media de crecimiento del PBI global real ha sido de 5.18%. Desde el período 1959-1977 (en que tuvimos 19 años seguidos de crecimiento), no se había presentado otro ciclo tan grande de expansión (el promedio anual en dicho lapso fue, por coincidencia, de 5.17%).
     Al parecer los ciclos pequeños, de no más de 5 años de crecimiento continuo, pero siempre seguidos de hasta 3 años de decrementos y que crean tanta incertidumbre van quedando atrás, volviéndose a períodos más estables de crecimiento.

    Dentro de este escenario, el sector construcción ha sido uno de los más importantes aportantes al PBI; participa con un 7.4% (año 2010), porcentaje de contribución superior al de los sectores agrícola, pecuario, pesca, electricidad o agua e incluso al de minería e hidrocarburos juntos. El monto de su aporte alcanza los 11,572 millones de USD (año 2010).
    Los últimos diez años el PBI del sector construcción ha crecido sostenidamente siendo, a no dudarlo, uno de los principales soportes del crecimiento económico nacional. Así, mientras en el período 2002-2011 el PBI Global creció a un ritmo promedio anual de 6.4%, el sector construcción lo hizo en 9.3%, señal indiscutible de su importancia.
    Algunos indicadores del efecto multiplicador de la inversión en el sector construcción los podemos citar a través de la producción de cemento y barras para la construcción. En el caso del cemento, su producción en el lapso 2002-2008 se ha más que duplicado (108.8% de incremento), creciendo a un ritmo promedio de 8.5% anual. En el caso de las barras, su producción en el mismo lapso ha crecido 150.3% con un extraordinario ritmo promedio anual de aumento de 10.7%.
    Un factor adicional que debe tenerse en cuenta cuando se rescata la importancia del sector Construcción, tiene que ver con su aporte a la recaudación fiscal. En este sentido, el sector ha incrementado sus tributos en el período 2001-2011 en 686% en USD, con una tasa media de crecimiento promedio anual de 22.9%. El año 2011 la tributación alcanzó los 1,293.1 millones de USD, equivalentes a un 5.6% del total recaudado por la SUNAT. Esta participación ha crecido sostenidamente desde un 3.2% el 2001.
    El sector Construcción es sumamente importante en el desarrollo del Perú debido a que suministra bienes y servicios básicos para la mejora de la calidad de vida y el mejoramiento de la infraestructura necesaria para el crecimiento y el confort.
    Sin embargo no siempre el sector Construcción ha mostrado períodos largos de crecimiento. En el lapso 1980-2011, un 32% de trimestres (41) registraron decrementos, determinando hasta 7 períodos de depresión (2 trimestres seguidos de crecimiento negativo del PBI), característica que casi se convirtió en  típica.
    Resulta por ello sumamente necesario el seguimiento permanente de la actividad de la construcción a fin de aplicar los mecanismos económicos más eficientes que eviten se vuelvan a presentar ciclos de depresión.

    Martes 21 de agosto de 2012 

    CUADRO N°1

     CUADRO N°2


    CUADRO N°3


    CUADRO N°4


    CUADRO N°5



    Publicado en
    "Constructivo"

    Revista al Servicio del Desarrollo y Promoción de la Construcción
    Año XIV - Edición 89 - Octubre/Noviembre 2012 - Págs. 178-179
    www.constructivo.com