jueves, 16 de febrero de 2023

“Mientras más increíble es una calumnia, más memoria tienen los tontos para recordarla” Jean-François Casimir Delavigne[1]

Recientemente, en entrevista concedida al diario La República, el ex ministro de Economía del ex Presidente Pedro Castillo[2], ​Pedro Francke señala que, en nuestro país, en los periodos de buen crecimiento, la desigualdad no se redujo sustancialmente. Para justificar su afirmación indica que los economistas usamos la desigualdad de ingresos para medir esta desigualdad («cuánto es tu sueldo y utilidades ganadas»)

Es probable que el editor no haya reproducido lo que su entrevistado hubiera querido decir. Le doy el beneficio de la duda.

El indicador más usado para medir la desigualdad es el Coeficiente Gini. Este índice se sustenta en la Curva de Lorenz, «… una curva de frecuencia acumulada que compara la distribución de una variable específica (por ejemplo, el ingreso) con una distribución uniforme que representa la igualdad. Para construir el coeficiente Gini, se grafican el porcentaje acumulado del ingreso (o gasto) en el eje vertical. El Gini captura el área entre esta curva y una distribución completamente equitativa. Si no hay diferencia entre estas dos, el coeficiente Gini es igual a 0, que implica igualdad perfecta mientras que, si están muy alejadas, el coeficiente Gini es igual a 1, que corresponde a una distribución completamente desigual…»[3]. Esta definición usada por el Banco Mundial es mucho más explícita que señalar solo que usamos la desigualdad de ingresos.

Igualmente señala el ex Ministro que el debate sobre la desigualdad no debe reducirse a si subió o bajo la desigualdad sino incorporar otros factores que a su juicio muestran concentración de la riqueza y que, por supuesto no son medibles, como la antojadiza prédica que  «Es una desigualdad que tiene un componente de discriminación y racismo muy fuerte. Hay ciudadanos excluidos por 200 años que no tienen las mismas oportunidades de quienes dominan la economía y política».

¿Y por qué no referirse al coeficiente Gini?

El Banco Mundial señala que el Perú, entre los años 1997[4] y 2019 redujo el coeficiente Gini (indicador de desigualdad), de 0.533 a 0.416, indicador de una disminución sensible (más que sustancial[5]), de la desigualdad, ubicándose el año 2019 en la posición13 de los países con mayor desigualdad, situación mejor que, entre otros países, Brasil, Colombia, Panamá, Costa Rica, Honduras, Ecuador, Paraguay, Argentina o República Dominicana, siendo el país que más disminuyó la pobreza en el mismo período.

El siguiente gráfico ilustra el comportamiento del coeficiente de desigualdad comparado con el porcentaje de variación del PBI:

Podemos observar que, en períodos de buen crecimiento del PBI (2001/2008), la desigualdad se ha reducido, siendo más destacable que, a pesar de períodos de disminución del crecimiento  del  PBI (2008/2019), la desigualdad en el Perú, siempre se ha reducido.



[1] Les enfants d’Edouard (1833)

[2] 29 de julio de 2021 hasta el 1 de febrero de 2022

[4] El Banco Mundial proporciona data para el Perú desde el año 1997

[5] Recordemos que el coeficiente va de 1.0 (la mayor desigualdad), a 0.0 (igualdad perfecta).

No hay comentarios.: