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viernes, 3 de enero de 2014

Siete por ciento subió el precio del GLP en el actual gobierno


No podía irse el año viejo sin que una vez más desde el Ejecutivo, esta vez por boca del Presidente Constitucional de la República, se mencione el ya manido asunto del precio del Gas Licuado de Petróleo (GLP) a 12 Nuevos Soles, conforme fuera la promesa incumplida de su campaña electoral, pero enredándose mucho más y creyendo que así la opinión pública olvidará el pasarle la factura una y otra vez por tan desafortunada promesa. Todo el poder a coro para jugar con las aspiraciones populares y no efectuar (iluso yo) un acto de contrición pidiendo perdón a la población por la patinada, como debería ser, o no pretender seguir dorándonos la píldora. Esta vez nos referimos a la entrevista concedida el 29-12-2013 a las periodistas Josefina Townsend y Mávila Huertas:
“El gas barato es inmediato  es con el FISE, les estamos dando un vale de 16 soles de subsidio por cada balón de gas a las familias pobres y las familias extremadamente pobres” [1](sic).
Aquí por supuesto que se habla del GLP, sin duda. La meta es de 1.5 millones de usuarios eléctricos con consumos menores o iguales a 30 KW/Mes (se asumen igual al número de hogares). Debemos señalar sin embargo que entregar un vale de 16 Nuevos Soles, equivalente a un 38.2% de descuento no garantiza que las familias beneficiarias efectivamente cambien su consumo de combustibles sólidos a GLP. Y es el consumo y no la entrega de vales lo que deberíamos objetivar si lo que buscamos es mejorar la calidad de vida. Lecciones aprendidas de otras economías (Colombia, por ejemplo con su Programa de GLP Rural), señalan como uno de los problemas de los programas de sustitución el hecho que los nuevos consumidores no recompren el GLP en los casos en que les es obsequiado; peor aún veríamos con frustración el porcentaje de canje de los vales otorgados cuando éstos se refieren sólo a “descuentos”. Información disponible en la Web indica que al cierre del año 2012, apenas un 18.6% de los vales entregados han sido efectivamente canjeados (51,443 consumidores ó 3.5% de los potenciales beneficiarios)[2].
“El gas barato a mediano plazo, 3 años aproximadamente, que pueda legar a ese famoso 12 soles y tal vez menos, es con la masificación del uso doméstico del gas, es con la tuberías que se están haciendo, y que hoy día en Lima son más de 120 mil familias que tienen tuberías de gas…”(sic)1
Y aquí nuevamente la confusión. En efecto se ha hecho “famosa” la oferta del GLP a 12 Nuevos Soles; y esto por la propia oferta electoral que ahora es nuevamente ofrecida pero para dentro de 3 años, cuando ya no esté el actual Presidente de la República en el gobierno pero ligándola absurdamente al gas natural que es otra cosa; por supuesto que los medios retransmiten sus declaraciones con titulares como “Ollanta Humala: En el 2016 se puede vender gas a menos de S/. 12”[3]
Mientras tanto los precios del GLP continuaron incrementándose en nuestro país. Es así como el precio medio de diciembre 2013 al consumidor en Lima fue de 38.20 Nuevos Soles, superior en 7.0% al vigente en julio 2011 cuando se inició el presente gobierno. Y esto sucede cuando el precio de paridad internacional ha caído 18.8% en los mismos plazos; es decir, el precio internacional de referencia ha caído 18.8% pero los peruanos pagamos 7.0% más en plena vigencia de la promesa presidencial de GLP a 12 Nuevos Soles.
Una explicación a esta situación la encontramos en la drástica reducción del subsidio al GLP dada por el gobierno a las productoras, el mismo que ha caído 67.2%, disminuyendo desde 6.70 hasta 2.20 Nuevos Soles/10 Kgs durante el presente gobierno. Ah, me olvidaba. Cada uno de los consumidores de GLP en el Perú pagamos ahora un recargo de 0.33 Nuevos Soles/10 Kgs para el Fondo de Inclusión Social Energética (FISE), que antes no pagábamos, pero los beneficios de este Fondo se los atribuye el propio gobierno sin mencionar siquiera que somos todos los consumidores los que contribuimos al mismo.

De esta manera completo el análisis de los incrementos de precios del gas natural domiciliario (27.1% de aumento) y GLP (7.0% de incremento) en los que he demostrado que no existe ninguna baja de precios durante el presente gobierno, sino todo los contrario, aumentos.







domingo, 18 de noviembre de 2012

Irresponsabilidad en el análisis de precios del GLP envasado.


Esta semana, algunos puntos de venta al por menor de GLP envasado incrementaron sus precios al público entre 0.50 y 1.00 Nuevos Soles por Balón de 10 Kgs. Este hecho fue destacado por el OPECU (Organismo Peruano de Consumidores y Usuarios), indicando en su Nota de Prensa del 14-11-2012 que “Sube S/.0.70 el balón de gas doméstico y es un fuerte golpe a la economía familiar del país”. (1)

Hasta aquí, un alza aislada ni siquiera debería ser noticia, en tanto los precios al público se fijan siguiendo las leyes de la oferta y la demanda y, así como algunos puntos de venta suben sus precios, otros los bajan y en la mayoría permanecen inalterables. Por ejemplo, en lo que va del mes de noviembre 2012, el 72.2% de los 162 puntos de venta que reportan en el Facilito de OSINERGMIN no han modificado sus precios. Podrían hacerlo más adelante, pero las condiciones de oferta y demanda también pudieran hacer que este incremento no se concrete o se morigere. Lo del “duro golpe” es simple economía normativa y no economía positiva que es lo verdaderamente analítico.

El problema está a mí entender cuando el OPECU “insta a Pluspetrol revisar su estructura de costos y sincerar el precio del balón de gas doméstico”. Esto no tiene ningún sentido pues el productor no tiene mucho que ver con el precio del “balón” en el punto de venta ya que vende a granel a Petroperú y plantas envasadoras de GLP. Además, Pluspetrol no ha subido su precio.

Quien sí ha subido el precio de lista es Petroperú S.A. (válidamente además, dentro del absurdo sistema de subsidios que mantiene el Gobierno), pues se ha ubicado en el límite superior de la banda de precios autorizada habiéndose mantenido en el límite inferior por largo tiempo.

El OPECU alertó que desde el 14-11-2012 “el gas licuado de petróleo envasado - glp (e) – subió de S/.2,02 a S/,2,09 por kilogramo, variando su precio en S/.0,07, incluido el Impuesto General a la Ventas. Es decir que el balón de gas doméstico sube S/.0,70”. OPECU en este cálculo no incluye el Impuesto FISE e igualmente no aclara que el aumento ha sido efectuado por Petroperú S.A. cuyo precio a envasadoras se mantenía en 2.02 S/Kg (1.71 S/Kg sin IGV), desde el 25-10-2012.


Un error más; OPECU insiste en la teoría que los precios se forman a partir de los costos de producción (lo cual no es cierto, sino que se forman a partir del coste de oportunidad), y señala que el GLP debería tener un precio menor si proviene del gas natural de Camisea, que si se obtiene de la refinación del petróleo crudo. Por supuesto que no existe ninguna base económica para afirmar esto, pero igual lo lanza al mercado sin mayor cuidado.

Una vez que el OPECU lanza a medios su Nota de Prensa, la desinformación comienza a rodar. El diario La República comenta el 16-11-12 “Luego de que Pluspetrol, el mayor productor de GLP del país, elevara el precio de este carburante, las empresas comercializadoras subieron el balón de gas doméstico hasta en S/. 1,00 desde hace dos días” . Según el diario, la empresa Solgas había informado que el incremento se debe “al alza del precio de la materia prima por parte de Pluspetrol”.(2) Lo mismo   sucedió con el diario Perú 21 que asume en su integridad la Nota de Prensa de OPECU.(3)

El diario El Comercio así mismo, comete el mismo error, esta vez sustentado, en adición a la Nota de Prensa que comentamos, a lo que declara el Gerente General de la ASEEG (Asociación de Plantas Envasadoras de GLP), citándolo textualmente como que habría dicho que “Debido a la cadena de costos, ese incremento irá al consumidor final y será de aproximadamente S/.1”. Agrega el diario que “Según Camasca, la reciente alza se explica por una actualización de la banda de precios del Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (Osinergmin) ante la variación de la paridad internacional”. Nada más carente de precisión. La banda de precios de referencia para el GLP a envasadoras no ha tenido ningún incremento y recién se estaría modificando el 27-12-12 de acuerdo con la resolución del Consejo Directivo del OSINERGMIN N°074-2012-OS/GART del 24-10-2012; por el contrario, durante el año la franja ha disminuido de 1.77/1.83 a 1.71/1.77 Nuevos Soles/Kg.

¿Consecuencias de estas afirmaciones sin sustento?

A río revuelto, ganancia de pescadores, reza el proverbio. Por el contrario a lo que seguramente esperan como beneficio para el mercado resultan preparando el ambiente para aupar a agentes ajenos a las subidas de precios, de forma que se haga masivo el incremento de los mismos; se predispone al consumidor contra los productores, se llena de titulares la prensa toda, nacional e internacional sin mayor investigación y se demuestra la inoperancia del OSINERG que no informa a la población que lo manifestado por OPECU y la ASEEG no es enteramente cierto. Agreguémosle a esta hoguera que el esfuerzo estatal por seguir subsidiando el GLP se va al tacho.

Adicionalmente; este último incremento de precios es sólo de Petroperú S.A. que atiende el 27% de la demanda de Lima/Callao/Centro y el 53% del norte del país. No habría razón para que el 100% de los puntos de venta justifiquen un incremento a partir del aumento de sus precios.

¿No es acaso mejor señalar que son las condiciones del mercado las que motivan los movimientos en punto de venta? 

Los productores tienen una banda de precios congelada y no pueden subir sus precios fuera de la misma. Nadie comenta que el Estado ha promulgado la Ley N°29852 que crea el FISE y que para su sostenimiento ha dispuesto que los envasadores paguen 1 USD/Barril por transporte por ducto a los productores, valor que se recarga en las facturas de Petroperú desde el 13-06-12 y que representan con IGV incluido (impuesto sobre impuesto), un impacto negativo de 0.36 Nuevos Soles por balón que, al sumarse al reciente incremento de precios de Petroperú S.A., podrían ser trasladados al consumidor pues su impacto total sería de algo más de un Nuevo Sol.

[1]     http://www.opecu.org.pe/index.php?option=com_content&view=article&id=5481:opecu-sube-s070-el-balon-de-gas-domestico-y-es-un-fuerte-golpe-a-la-economia-familiar-del-pais&catid=14:noticias&Itemid=230
[2]        http://www.larepublica.pe/16-11-2012/balon-de-gas-de-10-kilos-hasta-en-s-36-en-los-centros-de-venta-limenos
[3]        http://peru21.pe/economia/balon-gas-domestico-subio-s070-2103442







jueves, 2 de agosto de 2012

Ni una gota de GLP en el mensaje del Presidente


Muy al contrario de la bulliciosa oferta de campaña electoral de que lograría que se venda a 12 Nuevos Soles el balón de 10 Kgs de GLP en el Perú, así como del mensaje del 28 de julio de 2011, en esta ocasión el discurso de nuestro Presidente Ollanta Humala, un año después de asumir la presidencia, no incluyó ni una sola vez las siglas GLP (Gas Licuado de Petróleo), dentro de las casi doce mil palabras de que estuvo compuesto.

Hace un año, en un mensaje más concreto, equivalente en palabras a un 35% del último, había ofrecido, inmerso en el aplauso popular y de sus técnicos, sin dejar lugar a dudas que se trataba del Gas Licuado de Petróleo:

Con la garantía de cumplir con la legislación vigente que establece la obligatoriedad del abastecimiento del mercado interno, implementaremos acciones para que se reduzca significativamente el precio del balón de GLP, lo que repercutirá favorablemente en la economía de la mayoría de la población peruana, sin introducir distorsiones en el mercado, ni fomentar el contrabando”

Por supuesto que nada tenía que ver el GLP peruano con la supuesta “garantía de cumplir con la legislación vigente” y menos aún con la “obligatoriedad del abastecimiento del mercado interno”; pero así le redactaron el mensaje, con un enredo terrible. Peor aún cuando dijo en su mensaje que la reducción de precios del GLP no fomentaría el contrabando. Por si no se recuerda, el equivalente a un balón de 10 Kgs de GLP se comercializa en Ecuador a 1.07 USD [1] y en Bolivia en 3.15 USD[2], por lo que ¿qué tenía que hacer esto cuando su oferta de GLP a 12 Nuevos Soles equivalía a 4.38 USD, precio por encima del vigente en Ecuador y Bolivia? ¿De qué contrabando hablaba si en el Perú se vendería más caro aún si se cumpliera su ofrecimiento?

En julio de 2011, al asumir la presidencia Ollanta Humala, el balón de 10 Kgs de GLP se comercializaba en Lima en un equivalente a 13.02 USD y recibía un subsidio a través del Fondo de Estabilización de Precios (FEP), equivalente a 2.30 USD.

Hoy en día, a un año del gobierno del Presidente Ollanta el balón de 10 Kgs de GLP se comercializa en Lima en un promedio de 13.51 USD[3] y ya no recibe subsidio; muy por el contrario; ¡increíblemente!; aporta al Fisco el equivalente a 1.06 USD por el FEP; además como cereza que decora la torta, se ha creado un nuevo impuesto (FISE) por el que cada balón de 10 Kgs de GLP es afectado con 0.14 USD[4]. En resumen un sobre costo de 1.30 USD/Balón incluido IGV.

¿Dónde quedó entonces la promesa presidencial de “reducir significativamente el precio del balón de GLP” y que esta reducción sería para la “mayoría de la población peruana”?

Al parecer los asesores de nuestro Presidente creen que somos desmemoriados, primero manejando las palabras para decir que nuestro Presidente se había referido al gas natural y no al GLP y terminar finalmente desacreditando la palabra del primer mandatario. Veamos como, por ejemplo, se insiste en pretender marearnos cuando durante el último mensaje a la Nación y para mayor confusión colocan en el mensaje la palabra “gas” para referirse al GLP diciendo:

“Hemos iniciado la implementación del Fondo de Inclusión Social Energético – FISE, a través del cual se vienen entregando vales de descuento por S/. 16 por balón de gas para los más pobres del país”

¿Cómo se maduró y plasmó en un mensaje a la Nación un trueque tan mayúsculo en el programa presidencial pasando del ofrecimiento de “reducir significativamente el precio” por “otorgar vales de descuento”?; como en muchos otros pasajes de su discurso, ninguna explicación, ninguna disculpa sobre el incumplimiento de vender a 12 Nuevos Soles balón (4.38 USD) lo cual lo colocaría en un nivel distinto que el que forzadamente lleva a cuestas. ¿Cómo pasó de "la mayoría de la población peruana" a "los más pobres del país", que no es lo mismo.

En una comparación, que en ocasiones para algunos resulta odiosa, en la capital de Chile el precio del GLP el último año ha bajado 18.0%, casi 4 USD; mientras que en Lima ha subido 3.7% en USD. Hace un año en el Perú, productor y exportador de GLP se comercializaba el GLP a 9.20 USD más barato que en Santiago de Chile (41.4% más barato), que importa la mayoría de su demanda; en julio 2012 este menor costo se ha reducido notoriamente a 4.72 USD ó 25.9% más barato.

¿Cómo entender esta extraña matemática?

Por efecto de los manejos burocráticos del precio del GLP, que esperamos acaben pronto, pagamos al Estado actualmente un sobreprecio sobre la paridad de exportación de 1.30 USD/balón todos los usuarios a nivel nacional (incluidos los que recibirán el vale de descuento de 6.09 USD).

Finalmente, preocupa que nuestro Presidente diga que se beneficiarán “los más pobres del país”. Estos son, qué duda cabe, los que viven en extrema pobreza con menos de 54 USD mensuales y que no usan GLP para cocinar y a quienes, recibir un descuento de 6.09 USD no les va a servir más que para su reventa malbaratada.

Aún más; el 47% de los hogares en pobreza extrema carecen de luz eléctrica [5] ¿Cómo así entonces el vale de descuento se va a otorgar a través del recibo por el pago del servicio de electricidad?

Completamente desubicado y con el sesgo que esto se convierta en una mala costumbre de dar anuncios sin sustento y sin logros verificables.




[1] El precio oficial es de 1.60 USD el balón de 15 Kgs.
[2] El precio oficial subsidiado es de 22.50 Bolivianos por balón de 10 Kgs.
[3] Fuente: INEI – Precio promedio julio 2012
[4] La “Hoja de Ruta” del gobierno nacionalista señaló que no se crearían nuevos impuestos. Al FISE se tributa con 1 USD/Barril transportado por el gasoducto

viernes, 1 de junio de 2012

¡Que Dios no lo quiera!


Mientras en el resto de países del mundo que de una u otra manera subsidian los precios del GLP se presentan manifestaciones de júbilo por la baja del precio del Gas Licuado de Petróleo (GLP), en el nuestro sucede todo lo contrario pues el consumidor no ve reflejado en el precio del balón ninguna baja.
Demás están los comentarios internacionales sobre la baja del crudo, las gasolinas y el GLP y muchos se animan a criticar a las estaciones de servicio, creyendo que éstas son las principales responsables que estos menores precios no se trasladen al público.
Esto sucede porque en nuestro querido Perú la angurria y miopía estatal más bien han empezado en el caso del GLP a aplicar recargos en el precio, llamados eufemísticamente “Factor de Aportación” que en otras palabras pretende devolverle al Fisco lo que éste se ha comprometido a pagar como subsidios (Factor de Compensación) a los productores de tan importante combustible.
Los peruanos reconocemos como precio de venta de los productores de GLP al mercado interno la paridad de exportación, es decir un cálculo teórico sobre lo que recibe o recibiría un exportador de GLP peruano y en esas condiciones la baja es de 8.30 Nuevos Soles por cada 10 Kgs sin IGV en las últimas 54 semanas. Traducido en lo que hubiera sido una baja en el precio al consumidor, se alcanzarían los 9.79 Nuevos Soles. Es decir que, si en nuestro país no existiera el Fondo de Estabilización de Precios creado y mantenido mediante sucesivos y anticonstitucionales decretos de Urgencia por más de 8 años y se aplicara la oferta y demanda, el balón de GLP costaría hoy casi 10 Nuevos Soles menos que hace un año. Esto, por supuesto que hubiera permitido un ambiente menos conflictivo que el que se observa en la actualidad.
Hoy el gobierno ha dejado de subsidiar el GLP para uso envasado pero, absurdamente ha implementado un recargo en la venta a granel, que para la presente semana es de 0.06 S/Kg antes de IGV, encareciendo el uso automotor y dejando la puerta abierta para el mercado negro que estará tetado a comprar para uso doméstico y venderá a granel valiéndose de mil artimañas, en un arca abierta en que hasta el justo pecará pues no hay forma de controlar y en el cual se pueden estar filtrando varias Toneladas. Posteriormente, cuando se quiera investigar sobre este tema no estarán exentos de responsabilidades los funcionarios que señalaron al gobierno que no habría ningún problema de control, en clara señal de autosuficiencia ajena a la realidad del mercado.

Todo hace suponer que este recargo en el precio del GLP seguirá incrementándose en la medida que el precio internacional continúe a la baja y ojalá ¡Que Dios no lo quiera! y no se les ocurra a nuestros funcionarios públicos empezar a aplicar aportaciones a la venta para envasado, que ya bastante tenemos con el impuesto para el FISE próximo a implementarse y que significará un incremento de 0.38 Nuevos Soles por balón de 10 Kgs. Ejemplos a seguir hay muchos, basta señalar el caso de República Dominicana en que además de la baja del precio se sigue manteniendo sin alteración el subsidio.

 



domingo, 25 de marzo de 2012

El SISE y el FISE no son recargos sino impuestos

La nota oficial de la agencia de noticias Andina del 23-03-12 da cuenta que el Congreso aprobó el proyecto de ley que crea el Sistema de Seguridad Energética en Hidrocarburos (SISE) y el Fondo de Inclusión Social Energético (FISE). Esta ley, aún no publicada, corresponde a un texto sustitutorio al originalmente presentado por el Ejecutivo el 07-03-12 con el carácter de urgente y sobre el cual comentamos en nuestros post del 11-03-12 “El FISE no es el FOSE” y “El contrabando de los balones de GLP en el FISE”. La aprobación del proyecto obtuvo 80 votos a favor y tres abstenciones y fue exonerado del trámite de segunda votación.
El proyecto sustitutorio insiste en declarar que las redes de ductos e instalaciones de almacenamiento son consideradas estratégicas por el Estado y serán reglamentadas por el Ministerio de Energía y Minas. Aquí se colarán de seguro el gasoducto Pisco/Lurín, las facilidades de descarga y almacenamiento de GLP a cargo de Petroperú S.A., el gasoducto del sur y quizá hasta el gasoducto virtual para llevar gas natural licuado a las localidades sureñas, proyecto en el que se embarcaría también la petrolera estatal en asociación con Repsol YPF.
Esperemos que estas inversiones no sean exoneradas del SNIP a fin de garantizar su rentabilidad económico/social, aunque esto quizá suene a una opinión disparatada, conforme están las cosas en nuestro país.
El financiamiento para este sistema de seguridad provendrá de transferencias mensuales que harán los productores e importadores como un cargo tarifario por el transporte de productos líquidos derivados de los hidrocarburos y líquidos del gas natural, cuando se cuente con la infraestructura necesaria que entregaría en concesión Proinversión. Esta parte de la Ley no está muy clara y el reglamento comprometido podría aclarar en algo el tema, entre otros aspectos, la no definición del cargo tarifario. Sin embargo, no está demás tener presente que el Art. 76° de la Constitución ordena que “Las obras y adquisición de suministros con utilización de fondos o recursos públicos se ejecutan obligatoriamente por contrata y licitación pública, así como también la adquisición o enajenación de bienes”, caso en el que se incluyen los recursos obtenidos por este cargo.
Por su parte el financiamiento del FISE se señala en el Art. 4° de la ley que será, entre otros, un recargo al transporte por ducto de los productos líquidos derivados de hidrocarburos y líquidos del gas natural equivalente a 1 USD por barril (en el caso del GLP en balones de 10 Kgs esto equivale a un mayor costo de 0.37 Nuevos Soles).
Llama poderosamente la atención que el Ejecutivo llame eufemísticamente cargos y recargos a lo que en realidad vienen a ser impuestos. Igualmente preocupa que la norma sólo haya considerado afectos a estos impuestos a los líquidos del gas natural transportados por ductos (De Camisea a Pisco), y no el que se transporta por Buque/Tanque (Talara/Callao, Pisco/Callao), o el que se vende directamente en las instalaciones de las refinerías y Plantas de Separación. Este recargo vendría a constituirse de esta manera en un impuesto discriminatorio y confiscatorio, lo cual podría volverlo inconstitucional. Adicionalmente ocasiona una competencia desleal sancionada por la Ley de Libre Competencia, si tenemos en cuenta que en el mercado compiten el GLP derivado del Gas Natural y transportado por ductos, como el obtenido en refinerías. Afectar a sólo alguno de ellos sería motivo de una reclamación legal, teniendo en cuenta además la garantía de estabilidad tributaria de que gozan los concesionarios.
Aquí no debe descuidarse que los precios del GLP en el mercado interno son calculados a partir de la paridad de exportación y no incluyen, como es lógico en la teoría de paridad, impuestos de este tipo. Como referencia, sólo en el mes de enero 2012 el volumen producido (y transportado), por Pluspetrol fue de 2.0 millones de barriles de líquidos del gas natural, entre GLP, Gasolina Natural y Diesel que significarían según la Ley aprobada un impuesto de 2.0 millones de USD mensuales aplicables exclusivamente a la producción de Camisea.
Tengamos en cuenta también que el Art. 103° de la Constitución indica que pueden expedirse leyes especiales porque así lo exige la naturaleza de las cosas, pero no por razón de las diferencias de las personas. Igualmente no podemos olvidar que el Art. 74° señala que el Estado, al ejercer la potestad tributaria, debe respetar los principios de igualdad y respeto de los derechos fundamentales de la persona y que ningún tributo puede tener carácter confiscatorio.
Menudo problema el que trae aparejado esta apresurada medida.

domingo, 11 de marzo de 2012

El FISE no es el FOSE

El gobierno peruano ha presentado al Congreso de la República el 07 del presente con el N°862-2011-PE y con reclamado trámite urgente, un proyecto de ley proponiendo crear el Sistema de Seguridad Energética (¿SISE?), que “permitirá dotar de infraestructura requerida para brindar seguridad al sistema energético, el mismo que comprende los ductos e instalaciones de almacenamiento consideradas estratégicas por el Estado para asegurar el abastecimiento de combustibles al país” (el énfasis es mío).
Adicionalmente el proyecto propone la creación del Fondo de Inclusión Social Energético (FISE), “como un sistema de compensación energética, que permita brindar seguridad al sistema, así como de un esquema de compensación social y de servicio universal para los sectores más vulnerables de la población”. Como vemos en ambos casos se privilegia la “seguridad del sistema energético”, escondiéndose en este concepto tan general y nada sustentado, una serie de proyectos de inversión de no demostrada rentabilidad económica, usándose como pretexto un esquema de compensación social para el consumo de GLP, el mismo que consistiría en un descuento temporal que determinaría OSINERGMIN para la venta exclusiva en balones de hasta 10 Kgs para el acceso a los usuarios de los “sectores vulnerables”. Una invitación abierta además a trocar el uso de balones de 45 por otros de 10 Kgs, a la ecuatoriana.
El tema de la “seguridad energética” que se introduce de contrabando al tratar del subsidio, debería ser entendido como la capacidad del Perú para satisfacer su demanda de energía con oportunidad, precios adecuados, y suficiencia ahora y en el futuro. Más allá de eso, introducir la inversión e intervención estatal es algo no acordado, ni constitucionalmente permitido. Seguridad energética no es inclusión social. ¿Seguridad energética? ¿Para quién? ¿Para los más necesitados?
Al parecer no se tendría temor en señalar que construir ductos e instalaciones de almacenamiento se considere “estratégico” por el Estado, al más puro estilo sesentista tomando como pretexto “asegurar” el abastecimiento de combustibles al país. Recordemos que ya en la Argentina del 2003 se hablaba de “La dimensión social del abastecimiento energético (la energía como un derecho a la inclusión social)” y que ésta “debe ser de primera prioridad para el Estado[1]. En otro caso, uno de los objetivos de PDVSA es el de “Garantizar la seguridad energética, incluyendo el suministro doméstico de combustible”. Por ello urge en nuestro país que junto con una propuesta de cargas impositivas y de millonarias inversiones estatales se defina adecuadamente que es lo que vamos a entender por “seguridad energética” o ¿Pretenden que así no más porque si nos traguemos este sapo?
Equivocadamente se explica en la exposición de motivos del proyecto de ley que comentamos, que la experiencia del Fondo de Compensación Social Eléctrica (FOSE) ha servido de inspiración al FISE, lo cual está muy lejos de serlo. El Artículo 1° de la Ley N° 27510, creó el FOSE para favorecer el acceso y la permanencia del servicio eléctrico a todos los usuarios residenciales del servicio público de electricidad, cuyos consumos mensuales sean menores a 100 kW.h, comprendidos dentro de la opción tarifaria BT5. En el FOSE  los consumidores de mayor consumo cubren una parte de la facturación a los de menos consumo. Eso es un subsidio cruzado, sin costo para el Estado; Así, por ejemplo, en febrero 2012 el consumo de 1KW/h promedio tenía los siguientes costos para los usuarios domiciliarios, sistema muy distinto al que se aplicaría en el caso del GLP:
Tipo de Tarifa
Nuevos Soles Mensuales
Nuevos Soles Promedio por Kilowatt Hora
Número Índice
Tarifa Electricidad Social – 30 KW/h
12.16
0.4053
92.2
Tarifa Eléctrica Doméstica – 100 Kw/h
41.19
0.4119
93.7
Tarifa Eléctrica Doméstica – 180 Kw/h
79.16
0.4398
100.0
Fuente: INEI
Un tema más que llama la atención en la ”exposición de motivos” del proyecto, suscrita por el Presidente de la República y el Presidente del Consejo de Ministros es señalar, con injusticia que los beneficios del Gas de Camisea “no han sido percibidos en forma directa por todos los ciudadanos”, obviando los beneficios de un precio de GLP estable, de la incorporación del GNV y GLP automotor a la matriz energética, así como de los casi tres mil quinientos millones de USD recibidos por regalías o de los beneficios a la Región Cusco que recibe diariamente 4.4 millones de nuevos Soles por el mismo concepto.
Agreguémosle una barbaridad que no tiene justificación en esta propuesta del Ejecutivo. Se afirma que “el crecimiento económico registrado en los últimos años redujo la pobreza pero a su vez incrementó la desigualdad económica en la población”. Un poco más y salen en manifestación.
El subsidio al GLP no requiere de grandes inversiones, es de urgencia y puede resolverse casi de inmediato, sin que medien concursos de obras, sino de plantear adecuadamente un buen sistema con mucha sensibilidad social y sin aprovecharse para pasar de contrabando ineficiencias al mercado que se traducirán en mayores costos.