miércoles, 30 de marzo de 2011

Eliminar el ISC; no nos queda otra

En sólo un mes, marzo 2011, los montos a pagar a las refinerías, productores e importadores de hidrocarburos terminados en el Perú (subsidios), se han incrementado en 56.4% promedio ponderado.

Mientras a comienzos de mes se compensaba en 1.16, a fines esta cifra se ha elevado hasta 1.82 S/Gln promedio, lo que equivale aproximadamente a un mayor compromiso anual de alrededor de 1.6 mil millones de Nuevos Soles (MMMS) (2), si es que las cosas no cambian; y sobre el particular las posibilidades de cambio de precios a la baja en el mercado internacional son muy escasas. Adicionalmente, un país en crecimiento de 8% anual genera un porcentaje similar de crecimiento en su demanda de combustibles. Y eso significa más petróleo crudo, gasolinas de alto octanaje y Diesel importados.

El embalse de precios determinado por el Gobierno, orientado por los técnicos estatales que insisten en la “alta volatilidad” en espera de bajas de precios y no reconocen la tendencia, viene tomando proporciones de muy difícil manejo.

Aún si elimináramos totalmente el Impuesto Selectivo al Consumo (ISC), éste apenas aportaría los 2.4MMMS que recaudó el año 2010, lo cual es insuficiente. Esta opción no debería ser muy difícil de tomar en los actuales rumbos de nuestra política económica; si ya se redujeron los ingresos fiscales en 1.8MMMS anuales con la baja del IGV en un punto, sería peanuts dejar de recaudar el ISC a los combustibles; mención aparte de lo anti técnico de su aplicación y su cada vez más baja participación en los ingresos fiscales.

El año 2002 la participación del ISC en los ingresos totales del Gobierno Central era de 10.9%. El año pasado aportó un 3.3% y la tendencia es a la baja en la medida que combustibles como el GLP, el GLP automotor y el gas natural se encuentran exonerados del ISC y vienen ganando mayor participación en la matriz energética.

Preocupan varios temas en el manejo artificial de precios de los hidrocarburos que implementa este Gobierno tratando de contener lo incontenible.

Uno de ellos es el enorme subsidio al Diesel. Casi dos tercios del subsidio se aplica a este combustible absorbiendo un impacto de 2.47 S/Gln; es decir, si se eliminara totalmente el subsidio al Diesel 2 el precio en grifos subiría alrededor de 2.50 S/Gln (incluido IGV). Sólo el subsidio aplicado al Diesel es superior en 23% a la recaudación total del ISC. Su atraso con relación al precio internacional es de 22.0%.

Otro es el caso del GLP en que eliminar totalmente el subsidio implicaría un anti popular incremento de precios al consumidor de alrededor de 8 Nuevos Soles por balón de 10 Kgs. Así de grave es el embalse y como todo embalse se va agravando poco a poco. Lleva ya un atraso de precios de 26.7%. No hay eliminación del ISC que ayude a la baja del precio pues desde el año 2005 no lo paga. Por tanto de seguro mantendrá un subsidio elevado.

Pero lo más irracional de esto en mi concepto es el subsidio a las gasolinas, principalmente las de alto octanaje que igualmente son subsidiadas. De esta manera se subsidia con 1.66 S/Gln (1) la gasolina 84, de consumo principalmente en provincias, y con montos mayores las de alto octanaje.

Quedan como sabemos dos herramientas para seguir porfiando contra el tsunami que se nos viene.

Eliminar el ISC, lo que generará algunas palmas políticas por eliminar un tributo anti técnico; mover las bandas de precios para que se aplique el 28 de abril (si llegamos con aire suficiente), aumentos de precios para lo cual habrá otro Decreto de Urgencia que, nuevamente y “por única vez”, autorizará los porcentajes máximos de aumentos. Todo ello en un manejo burocrático de precios que con ineficiencia ha tratado de substituir al libre mercado.





(1)
S/Gln = Nuevos Soles por Galón (2) MMMS= Mil millones de nuevos Soles
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