lunes, 12 de septiembre de 2005

¿SON IRRESPONSABLES Y MERCANTILISTAS LOS PRECIOS DE REFERENCIA?

Economista César Bedón Rocha
12 de Setiembre del 2005


La semana pasada fue particularmente dura pero beneficiosa para quienes analizamos cotidianamente el desempeño de los actores del sub sector hidrocarburos. Por supuesto que no nos reclamamos “expertos en hidrocarburos” como algunos medios suelen fácilmente calificar a quienes tienen oportunidad de opinar, principalmente sobre precios. Tampoco pensamos que somos dueños de la verdad y estamos siempre dispuestos a escuchar otras opiniones y a presentar las nuestras en cuanto espacio de análisis se nos proporcione, como esta Web en la que libremente opinamos.

No molestan, pero no dejan de sorprender sin embargo las posiciones que en el mercado toman algunos agentes cuando, como sucedió días atrás, contesté una pregunta de una radio indicando que el atraso del precio del GLP en el mercado local, de acuerdo con los cálculos publicados por el OSINERG, era de 2.50 S/. por balón de 10 Kgs. en el menor de los casos. Se ha llegado a decir incluso que si el Katrina no ha pasado por Camisea ¿que efecto puede tener en el precio de nuestro GLP? ¿Qué contestar ante semejante desproporción? Supongo que esa misma respuesta le darán nuestros refinadores importadores de crudo a los proveedores internacionales y a los nacionales a los que se compra con precios de canasta internacional también.

El mismo lunes se pretendió desconocer la existencia del nefasto efecto Katrina y en todo el mundo petrolero es hoy reconocido. Desconoció también el OSINERG el importante efecto marcador del Propano y se atrevió a decir que no se importan propano y butano por separado sino mezclados como GLP. Dijo el regulador que en el peor de los casos el precio del GLP podría subir 1 Nuevo Sol y el Estado incrementa a 1.80 Nuevos Soles antes de IGV su compensación a los productores para que el precio no suba. ¿Quién no tiene las cosas claras?

La transparencia que tanto hemos reclamado y que obliga al OSINERG a publicar precios de paridad de importación (y en algunos casos obligados por la opinión pública los de paridad de exportación), significa no sólo encargar a un contratista que elabore una hoja de cálculo y traslade cifras de marcadores internacionales y señalar una y otra vez, como el regulador lo hace, que no son más que precios de referencia y que no sirven para fijar precios ni deben ser tomados en cuenta para nada.

Hasta ahora no hemos observado del regulador una actitud seria de asumir realmente lo que estos cálculos significan y cual es su utilidad. Es cierto que no sirven para que los productores fijen sus precios y de hecho, no son éstos confeccionados por nuestra burocracia para que sirvan al productor que los hace con mayor acierto y conocimiento que la elaboración de escritorio que se efectúa.

Sin embargo, a pesar que los precios que publica el OSINERG no son apadrinados, sí son por lo contrario válidados por el Estado para calcular los atrasos y adelantos oficiales de los precios en el mercado interno y en lo más perjudicial en esta época de crecimiento sin bajas de precios, comprometer al Fisco económicamente para compensar a los productores. Y es que el Fondo de Compensación efectivamente va a compensar con dinero de todos los peruanos a los productores reconociendo para este cálculo los precios del OSINERG.

El regulador realmente publica los precios semanales pero no los acepta ni siquiera como elemento de análisis de los consumidores y los rechaza sin pudor en cuanta ocasión puede, enfrentando públicamente al Ministerio de Energía y Minas para que los corrija en su concepción diciendo que hay otra forma de calcularlos pero sin asumir la seriedad de señalar que es lo que proponen o ventilarlo públicamente como debiera. Los he escuchado decir que proponen algo sobre precios pero que sin embargo “es sólo una propuesta y que debe ser tomada como tal”. Es casi como tirar la piedra y esconder la mano (Oiga usted lo que me ha pedido que yo calcule con la fórmula que usted me ha dado no me gusta hacerlo pero corríjase y déme otra fórmula para calcularlos como yo quiero pero Usted Ministerio prepare la fórmula).

El principal fin para que estos precios teóricos sean calculados oficialmente y publicados, es porque los consumidores necesitamos información para saber que es lo que tienen en mente los productores y si se están aprovechando del mercado o no. Sirven también para estimar tendencias y para que la industria tenga una idea de hacia donde podrían discurrir los precios de los hidrocarburos. Para eso se les ha dado la fórmula más usada en la industria petrolera que es la de la paridad de importación (confundida con la de precios de referencia), y se le han ido descubriendo poco a poco detalles antes poco conocidos para el común de los consumidores como el tipo de combustible y calidad de referencia, el mercado en que se establece el precio internacional, la participación del canal mayorista, la importancia de factores estacionales y de las externalidades, etc. No olvidemos que antes de la publicación de estos precios ningún consumidor era informado sobre estos detalles y cada incremento de precios lo tomaba de sorpresa además de causarle indignación porque, cual ciudadano de tercera categoría, no sabía porque día a día pagaba más por los combustibles.

Independientemente de cual es o puede ser la política comercial de los productores e importadores de hidrocarburos si trasladan o no trasladan en el mercado local los efectos del precio en el mercado internacional, el consumidor ganó con este Gobierno la oportunidad que se le mantenga informado.

Mientras políticos, algunos periodistas y medios de expresión, representantes de consumidores y algunas plantas envasadoras se dedican a satanizar la cadena comercial y a buscar su exterminio asumiendo poses demagógicas que indican que el precio no va a subir y reclamando su control gubernamental, por otro lado descuidan el importante tema del tratamiento discriminatorio desfavorable entre un consumidor interno y otro externo que ha sido superado en diversos países que evitan este exceso.

No tardó más que 1 día el Gobierno en triplicar su “aporte” al Fondo de Estabilización de Combustibles en el caso del GLP evitando temporalmente de esta manera que como habíamos alertado pudiera darse un incremento de precios de parte de los productores.

La coyuntura ha dejado ver igualmente una peligrosa posición a favor del nefasto control de precios. Igualmente hemos visto reacciones de políticos que considerábamos maduros que sin mayor certificación ni consulta de parte califican de “irresponsable y mercantilista” el advertir al consumidor la probable variación de precios de los productores de GLP sin ir al fondo del tema y pensar que sólo con buenas intenciones se puede impedir que los precios de los hidrocarburos suban. Ya lo consignó Dante en su Divina Comedia “el camino al infierno está empedrado de buenas intenciones”.

Recordemos que si hoy no suben los precios al público de los combustibles (GLP incluido), es por el esfuerzo del Fisco en garantizar el pago de una factura pendiente que tenemos que honrar tarde o temprano, salvo que los expertos en hidrocarburos consideren todavía que podamos reducir el crudo a 35US$/Barril o el GLP a 330US$/TM como a comienzos del año pasado.

lunes, 5 de septiembre de 2005

EL EFECTO KATRINA

Economista César Bedón Rocha
5 de Setiembre del 2005


Los precios de los hidrocarburos en nuestro país (y en muchísimos otros países del continente), se determinan a partir de los precios vigentes en la Costa del Golfo de los Estados Unidos. El mercado de esa zona tiene una enorme importancia mundial. Baste con señalar que produce 1.6 millones de barriles diarios ó 28.5% del petróleo crudo de los EEUU, que cuenta con una capacidad de refinación de 8.1 millones de barriles diarios (el 47.4% del total de los EEUU) y que el 60.4% del comercio regional de importaciones de crudo se transa a través suyo.

Los precios del crudo se han movido nerviosamente durante los dos últimos años con una tendencia al alza que los ha más que duplicado desde los 30.75 US$/Bl promedio en julio del 2003. A cada incremento de precios los comentarios han culpado a la enorme demanda China, la creciente demanda de la India, la baja de inventarios y también los fenómenos climatológicos, muchas veces tratando de encontrar explicaciones al nerviosismo del mercado más que creyendo fielmente en la incidencia de alguna parada de refinería, una falla en algún oleoducto o algún huracán de rápido trance. Algunos comentaristas se han atrevido incluso a dar pronósticos de precios señalando que las alzas son sólo temporales.

Como nota característica de la in elasticidad de los precios internacionales del crudo debe señalarse que a cada incremento se ha acompañado tercamente una mayor demanda mundial y una urgencia por asegurar abastecimientos futuros. Al parecer el mercado continúa en la búsqueda de un punto de equilibrio que parece distante y en la medida que haya demanda dispuesta a pagar los cada vez más altos precios, de la misma manera seguirán los precios en alza. Lejos están, por cierto, campañas de ahorro de volúmenes de energía tan comunes hacen algunos años.

Sin embargo, un gran salto en los precios se dio entre el lunes 26 y el viernes 30 de agosto. De 66.05 US$/Bl comercializado, el spot del Crudo WTI se incrementó poco más de 4 US$/Bl ; las gasolinas subieron 0.78 US$/Galón; el Diesel sufrió un alza de 0.24 US$/Gln y el Jet Fuel subió 0.34 US$/Gln. Los motivos del alza se atribuyen a la suelta de reservas estratégicas y a la incertidumbre sobre el tiempo que tome recuperarse la industria petrolera – oleoductos incluidos.
El culpable, esta vez sí, fue un huracán, el Katrina cuyos catastróficos resultados en vidas humanas aún no se pueden evaluar con exactitud.

El impacto del Katrina en la producción y refinación de crudo suceden además en el pero momento, cuando los inventarios se encuentran bastante bajos.

Por efecto físico del Katrina la producción de crudo se ha reducido 1.3 millones de barriles diarios (88.5% de la producción del Golfo); el 72.5% de la producción de Gas Natural igualmente ha caído. La Agencia Internacional de Energía ha dispuesto como ayuda un total de 2 millones de barriles diarios durante los próximos 30 días, la mitad proveniente de las reservas estratégicas americanas.

La energía eléctrica se ha repuesto en algunas refinerías que fueron afectadas por el Huracán y algunas otras esperan volver a operar en los próximos 7 a 10 días. Sin embargo hay otras refinerías que han sufrido mayor daño y tardarán algún tiempo en reoperar.

Con la reducción de la producción de crudo se estima que no se están produciendo 1 millón de barriles diarios de gasolinas, casi el 10% del consumo americano En adición a esto los mayores oleoductos (Plantation y Colonial – de productos – y Caplina de crudos), estuvieron inicialmente in operativos aunque se han restablecido con merma en sus volúmenes. Como resultado la distribución de gasolina ha sido significativamente afectada y hay escasez en el promedio de las Estaciones de Servicio.

Debemos tener presente que Louisiana, Estado mayormente afectado por el huracán, tiene 17 refinerías de petróleo con una capacidad cercana a los 2.8 millones de barriles por día. Cuenta con numerosos puertos, incluyendo el LOOP (Louisiana Offshore Oil Port), que es capaz de recibir super cargueros. Tiene además una gran red de oleoductos de petróleo crudo, productos y GLP y enormes capacidades de almacenamiento. Es el Estado con mayor producción, tiene abundantes reservas figurando como 5º en la producción y 8º en reservas. Tiene también dos de las cuatro Reservas Estratégicas de Petróleo (West Hackberry y Bayou Choctaw).

En Louisiana se consumen 6.2 millones de galones diarios de gasolinas con más de 4 mil Estaciones de Servicio localizadas prácticamente en cada comunidad del Estado. El consumo de GLP es de 17,500 TM diarias (10 veces más que en el Perú y con una población de 4.5 millones). La industria offshore que opera en el Golfo tiene también un tremendo impacto. Louisiana no produce todo el crudo que necesita para cubrir su capacidad de refinación, aunque tiene 19,970 pozos en producción. Si usaran sólo el crudo que producen no podrían operar más que 2 meses al año. Por ello deben traer producto del Golfo y de otros Estados e importaciones.

Como hemos visto esta vez el impacto en la industria del petróleo, en un mercado referencial, ha sido bastante serio. Algunos optimistas nacionales dicen que fue sólo un huracán, como muchos otros; que el efecto precio no puede ser muy largo y que estos volverán a caer y que debemos pensar en el cambio de la matriz energética a largo plazo.

Sin embargo, el cortísimo plazo, ese del cual no podemos escaparnos, no es tratado con suficiente habilidad. Subsisten aún muchos de los vicios que se detectaron a inicios de este Gobierno y no han sido superados. Es decir, para que no suban los pasajes este lunes les decimos a los transportistas que el Gas Natural Vehicular costará 70% menos pero cuando inviertan en vehículos a GNV y haya expendio en grifos especiales. Cuando el precio del GLP se encuentra retrasado en 13.8% y debería subir 3.37 S/. por balón de 10 Kls, le decimos al ama de casa que los envasadores son unos vivos y abusivos y que en adelante no se aprobarán proyectos de nuevas viviendas que no tengan instalaciones para Gas Natural y que debe bajar el precio a 28 S/.. Cuando el kerosene ha subido 6.2% el mes de agosto no le ofrecemos ninguna salida al consumidor y en el caso de las gasolinas al parecer no habría otra opción que reducir el ISC y seguramente se seguirá pensando que la de 84 octanos es para el pueblo y la de 90 puede seguir siendo cara.

Falta transparencia en la fijación de precios, no se nota la presencia del OSINERG en el debate de los precios ni en la lucha contra la informalidad, hay una terca mudez en cinco idiomas de PETROPERU que como empresa estatal que es debería cumplir un papel más activo en la búsqueda del bienestar del consumidor y no en aprovechar de las paridades de importación para cubrir ineficiencias y sobre costos; total ¿para qué se logró que no se privatice?, ¿para que no aporte nada en la solución del problema? ¿para que anuncie que ganará 300 millones este año?. Falta una comprensión mayor de la gravedad de la crisis de precios de los hidrocarburos, carecemos de planificación estratégica sobre su política energética. Y por lo demás abundan los proyectos del legislativo para controlar los precios.

Cuando en el mundo se acepta que la parte más importante del problema de precios es la carencia de capacidad de refinación se busca el desincentivo de la iniciativa privada y la estatal es nula. Yo creo (y espero sinceramente equivocarme), que por demorones y desorientados los combustibles alternativos y la energía limpia todavía no la tendremos masivamente a nuestro alcance y seguiremos dependiendo fuertemente de los hidrocarburos (quizá la nueva unidad monetaria debería ser el barril de crudo). Estamos tapando el huracán con un dedo, el dedo del Gas Natural y mientras tanto no proponemos otra cosa y éste no llega ni sus promotores proponen salidas económicas y factibles para la conversión interesados como están en priorizar la exportación. Por lo demás ¿Qué haremos mañana?

lunes, 29 de agosto de 2005

EL GLP NO NECESITA DOMESTICARSE

Economista César Bedón Rocha
29 de agosto del 2005


La segunda semana de agosto acudimos a la IVa Conferencia Internacional “La Hora del Gas” desarrollada en el Hotel Los Delfines. Este es un evento que se va haciendo clásico en nuestro país y al que acudimos con especial deleite quienes deseamos aportar a que se amplié la aceptación nacional del Gas y por ende se incremente su demanda. Al fin de cuentas incrementar el consumo es también mejorar la calidad de vida de los peruanos ya sea mediante la mejora de la competitividad industrial, el ahorro familiar o el acceso a formas más seguras, saludables y limpias de energía.

Habíamos percibido, sin embargo, una ligera inclinación hacia destacar aún más y exageradamente, la importancia del Gas Natural, pero relegando inmerecidamente cual patito feo al Gas LP (Gas Licuado de petróleo o GLP). Total que le hacia una raya más al tigre cuando el Presidente del Consejo de Ministros había llamado vivos y sinvergüenzas a los miembros de la cadena comercial del GLP, cuando el INDECOPI se encontraba buscando indicios de concertación de precios en la baja de 10.1% registrada en julio, nuestros congresistas proponen leyes anti mercado para fijar los precios y la ASPEC reclama intervención del Estado en medio de una informalidad que campea en el Sector y es consentida por el regulador.

A pesar de ello los organizadores del evento tuvieron el acierto de escucharnos y aceptaron darle al GLP un mejor espacio, propiciar el debate sobre sus principales problemas comerciales, escuchar las propuestas de legisladores y lo que resultó más valioso; escuchar a las principales productoras y envasadoras sus proyectos y nuevas aplicaciones todos los cuales exceden en calidad y cobertura al cotidiano uso de la cocción de nuestros alimentos.

Quienes promueven discriminatoriamente el Gas Natural, demostrando falta de olfato comercial, han dado ahora en llamar doméstico al GLP. Que recuerde doméstico sólo llamábamos en el Perú al kerosene para diferenciar a éste de precio subsidiado y consumo vigilado del industrial sin subsidio (subsidio que finalmente nunca el Estado pagó a Petroperú). Una nueva discriminación injustificada que quieren hacer para implantar sin anestesia una cultura de Gas que incluso reclaman sustituya el consumo domiciliario a pesar de la experiencia internacional.

Llamar doméstico al GLP considero que es una falta de respeto, comercialmente hablando, pues nunca fue subsidiado y más bien no se notó jamás una política para promover su utilización. Hoy más del 20% de su consumo se da fuera del sector de envasado y se seguirá incrementando. Recordemos que al GLP hasta le aplicaban un Impuesto Selectivo al Consumo y se dejaba a la iniciativa privada sin ningún apoyo el que lo lleve a pueblos alejados de la gran urbe, en una labor que más bien seguimos reclamando sea acogida por el Estado en bien de la salud de la población.

La Conferencia sirvió para mostrar a nuestros políticos y autoridades de gobierno como el GLP se había convertido en una herramienta de promoción social en Pucallpa gracias a la iniciativa privada de Aguaytía Energi. Nuevos usos en los tradicionales peque peques, en los miles de moto taxis, en negocios personales o familiares de heladería, en los comedores populares, para alumbrar las noches oscuras de los muchísimos lugares a los que aún no llega la energía eléctrica. El reemplazo de la gasolina de 84 octanos genera en este caso la eliminación de emisiones plomo al 100% (plomo que reduce el Coeficiente de Inteligencia de los Niños), de monóxido de carbono en un 90%, de dióxido de carbono en 50% y de hidrocarburos en 40%. Mención aparte de la generación de ahorros al consumidor. ¿Qué reclama la inversión privada? Sólo que las autoridades aprendan a diferenciar el GLP del Gas Natural y no sigan desinformando, que el OSINERG cumpla con la función para la que ha sido creado y combata la informalidad. Que se impida y sancione el bloqueo de carreteras que crean desabastecimiento y la vuelta a la leña y que no se siga fomentando la introducción de vehículos viejos que queman diesel.

En el caso de Sol Gas Repsol tituló su presentación “GLP al servicio de la agroindustria”. Además de ello presentó lo importante de su presencia en la minería, en la generación de electricidad, en motobombas y en la exportación de pimiento de piquillo y páprika y en proyectos en desarrollo para cogeneración. Lima Gas por su parte nos presentó una visión sobre la aplicación industrial del GLP en generación de vapor y en proyectos integrales residenciales urbanos y rurales.

Tampoco se puede dejar de mencionar la importante penetración del GLP en el uso nada doméstico del parque automotor. Las ventas de GLP para este uso han crecido de 5,326 TM el año 2000 a 30,100 TM el 2004. El parque ha crecido de 7,500 a 32,500 vehículos en igual lapso y los Gasocentros de 14 a 60. Sin embargo, existen en diferentes trámites burocráticos un total de 125 proyectos. ¿Qué nos falta? Que las autoridades aceleren la aprobación de proyectos. Se estima que poner en funcionamiento un gasocentro toma innecesariamente 334 días en plazos ideales, siendo exageradamente largos los trámites para el Estudio de Riesgos (157 días) y el Estudio de Impacto Ambiental (185 días). Repsol informó con desánimo que el tiempo estándar para la puesta en marcha del gasocentro es 581 días.

Sabemos que el impacto ambiental de un punto de venta de GLP es prácticamente nulo en lo negativo y más bien aporta positivamente al sustituir las ventas de Diesel y gasolinas en cada nuevo punto. Sin embargo la exigencia oficial insiste en el EIA. He acá un punto que no debe descuidarse en el diseño de la nueva matriz energética nacional: debe reconocerse el impacto favorable del GLP en el medio ambiente y no llenarnos de exigencias poco serias. El incremento de puntos de venta generará mayor oferta y, en lógica consecuencia, mejores condiciones comerciales.

El GLP vehicular es energía ya existente y a bajo precio. No insistamos en menospreciarlo frente al Gas Natural y retraer las conversiones con cantos de sirena sobre lo caro que resultaría frente al esperado GNV. Insistimos que no son productos competidores sino complementarios. Primos hermanos si se quiere, y por favor:EL GLP NO NECESITA DOMESTICARSE

lunes, 22 de agosto de 2005

EL GLP Y LOS DERECHOS DE LOS CONSUMIDORES

Economista César Bedón Rocha
22 de agosto del 2005

Cada vez que nuestra infante economía social de mercado es conmovida por alguno de sus agentes – en este caso sus consumidores o representantes - retomo la lectura de nuestro marco constitucional y legal a fin de posicionarme y buscar una mayor comprensión de actitudes que en lugar de lograr ventajas para los usuarios finalmente podrían devenir en prácticas de desinformación y generación de falsas expectativas, cuando no de descontento social y peor aún de desánimo para la inversión.

Es así como debemos recordar que la Constitución de 1993 estableció que la iniciativa privada es libre y que se ejerce en una economía social de mercado (ESM). Igualmente señaló que el Estado facilita y vigila la libre competencia y que combate toda práctica que la limite y el abuso de posiciones dominantes o monopólicas. Determinó también que el Estado debe defender el interés de los consumidores y usuarios garantizando el derecho a la información sobre los bienes y servicios que se encuentran a su disposición en el mercado.

Amparados por la Constitución, en nuestro país se logró recientemente la suscripción del Acuerdo Nacional, que en su Décimo Sétima Política de Estado señala que éste se compromete a sostener la política económica del país sobre los principios de la ESM con un Estado promotor, regulador, transparente y subsidiario que busca lograr el desarrollo humano y solidario el Estado evitando el abuso de posiciones dominantes y prácticas restrictivas de la libre competencia y propiciando la participación de organizaciones de consumidores en todo el territorio.

El Perú insiste en la ESM por el mandato constitucional, por los acuerdos con los agentes económicos, como por que constituye quizá el mejor logro mundial para llegar a una relación coherente del orden económico social equilibrado y maduro que garantice el bienestar, alejándose de las posiciones radicales liberales y de planificación centralizada.
La ESM de Erhard se basaba en permitir crear instituciones capaces de apoyar y garantizar el libre juego del mercado pues entendía que éste era una garantía para la educación, las posibilidades de consumo, la innovación y el progreso tecnológico entre las empresas y distribuía las rentas y los beneficios en función del rendimiento individual, fomentando el trabajo y el desarrollo personal.

Erhard evitó que se diera una acumulación excesiva de poder en manos del mercado asignándole al Estado la tarea de crear el marco institucional idóneo para su desarrollo y fundamentalmente, para que funcione la competencia, neutralizando las imperfecciones propias de la naturaleza humana y su obra. El Estado no intervino abusivamente en el funcionamiento del mercado, por cuanto de haberlo hecho en exceso, además de las cargas tributarias y contribuciones sociales obligatorias, podía perjudicar al factor trabajo al reducirle la disponibilidad de ingresos y rendimientos del trabajo personal.

Toda esta reflexión para comentar acerca de la reciente campaña emprendida por la Asociación Peruana de Consumidores y Usuarios (ASPEC) que ha titulado “No pague más de 28 soles por balón de Gas”. Indica ASPEC que es un abuso la fijación del precio del balón de 10 Kgs de Gas e invoca a que sólo sea adquirido en lugares donde se comercializa a 28 Nuevos Soles o a precios menores. Declara además que promocionando a las empresas que venden a esos precios y dirigiendo a los usuarios a comprar en esos lugares obligarán al resto a bajar sus precios. Para eso la Web de ASPEC ha empezado a promocionar a las empresas que se inscriben con el único argumento que tengan dicho precio.

No quiero pensar que esto signifique que ya no sería el mercado el que fije los precios en nuestro País sino la ASPEC mejor informada. A mí me quedan muchas dudas técnicas sobre esta campaña y el precio por ella fijado por cuanto parte de una serie de conceptos erróneos del mercado, algunos de los cuales comentaremos a continuación:
ASPEC declaró que en el Perú teníamos el precio del GLP más caro de América Latina. Para esta declaración juntó precios de países autoabastecidos, importadores y exportadores. Combinó precios subsidiados, regulados y libres. Mezcló países con exoneraciones tributarias para el GLP con otros que no las tienen. Colocó algunos precios del año 2004 (con un petróleo crudo WTI promedio en julio de 40.78 US$/Bl) y los comparó con otros del 2005 (con un crudo WTI de 59.00US$/Bl en julio). Tantos errores, estamos seguros que involuntarios, crearon un descontento injustificado en el mercado, sobre todo cuando esta afirmación no es cierta. Basta señalar los casos de Chile y Uruguay con GLP más caro para ratificarnos en la falsedad de la declaración

La ASPEC dijo que Chile importa Gas pues no lo produce. Nuevamente erró en su comentario. Durante El período 1991-2004 el 54.7% de las ventas chilenas fueron de producción nacional (53.6% el año 2004).
ASPEC comentó también que “…resulta un absurdo que países no productores de gas, como es el caso de Chile, venda a sus consumidores el gas más barato que en el Perú…”. Otra desinformación. En Santiago, en Junio 2005 (antes de la baja de 1.10 US$ en el mercado peruano) 1 balón equivalente de 10 Kgs se comercializaba en promedio en 10.85 US$, más caro que en el Perú.

La ASPEC colocó como precio en Chile 3,660 Pesos (20.22 Nuevos Soles). El precio tomado por ASPEC corresponde al de un balón de 5 Kgs en Santiago en el mes de febrero 2005. En nuestro país se comercializa el de 10 Kgs: EL DOBLE.
ASPEC comentó en medios y publicó en su Web que el margen de ganancia en el GLP era de 60%. En realidad debería referirse al margen de comercialización que incluye los costos de transporte, envasado, canje, mantenimiento y reposición de cilindros y utilidad. Ante “semejante abuso” promociona que se venda a 28 S/. que sería una “ganancia” de 47% lo cual a su criterio no sería abusivo.

ASPEC propone que se importe GLP para bajar los precios. Desde el 01/07/05 en que se bajaron los precios del GLP en el Perú, hasta el 12/08/05 el producto marcador que es el Propano en Mont Belvieu ha subido en 15.6% lo que significa un incremento de 2.48 Nuevos Soles por balón de 10 Kgs y la tendencia continúa al alza. A pesar de ello las refinerías locales (por temor), no han incrementado el precio del GLP y se registra un atraso en el precio de 2.41 S/. por balón de 10 Kgs para Petroperú según OSINERG al 15/08/05. ¿Qué va a suceder cuando se decidan a elevar el precio?. ¿Se han medido las consecuencias políticas de esta contención artificial de precios?.

ASPEC dijo que el Estado debe intervenir las transnacionales y que se debe dar ya. Nos gustaría conocer en el transcurso de los próximos días a que se refiere con esta “intervención” a todas luces anti constitucional por lo que comentamos al inicio. Igualmente debe aclarar si esta intervención se debe dar también en nuestra empresa pública que vende el GLP más caro que Pluspetrol.

ASPEC indica que la existencia de economías de escala de las 5 mayores empresas envasadoras que operan en nuestro territorio les debe obligar a ofrecer los precios más baratos. La empresa con mayor participación en el mercado se estima que capta el 33% del mercado. Sin embargo, este porcentaje equivale a la mitad de lo que comercializa en Chile. Por lo demás olvida que algunas de las envasadoras más importantes cuentan también con marcas sombra con precios menores. Se evalúa incorrectamente también lo que es el negocio de envasado suponiendo que no hay ningún servicio ni costos adicionales y que el producto ofrecido (una mezcla), es el mismo en todos los casos. No tiene que ver tampoco con economías de escala la reposición de los cilindros de GLP sino todo lo contrario pues sólo las envasadoras con mayor participación invierten en envases. Las envasadoras de menores volúmenes no tienen el suficiente retorno económico para la compra de cilindros y utilizan los de sus competidores.

Son muchos errores o desconocimiento como para confiar en una campaña que debería cumplir con dar información correcta al mercado. Los consumidores tenemos el derecho constitucional a ser informados y hemos reclamado por una inexistente transparencia de los oferentes y una desidia de los agentes normativos y reguladores.

Tenemos derecho también a que el Estado verifique y sancione prácticas monopólicas. Sin embargo existen 68 marcas de GLP compitiendo en el mercado nacional, pero la recordación, la preferencia de los consumidores y la lealtad de marca se da sólo a aquellas empresas que precisamente ASPEC indica que venden más caro. ¿Acaso se cree que nuestros consumidores tienen un comportamiento irracional cuando prefieren el GLP más caro en todos los niveles socio económicos porque es el mismo que el que le ofrecen otros competidores?. Si el consumidor tiene la posibilidad de comprar más barato: ¿Por qué entonces descarta la compra a las envasadoras marginales?

Por lo demás, los consumidores tenemos derecho a se cuide con celo la información que se brinda y a que no se valgan de nuestras necesidades y pobreza para beneficio o prestigio personal. Consumidores si y siempre, pero con respeto a su dignidad humana y sin información engañosa.

Me preocupa el hecho probable que ASPEC al promocionar en su Web a quienes venden GLP sólo por ofrecer el precio que ellos señalan como correcto, esté dando cabida a envasadoras con precios en Planta (a donde debemos ir a comprar con nuestro cilindro vacío y volver a casa con otro lleno), a empresas envasadoras sin trabajadores en planilla, a envasadoras con antecedentes públicos de venta con menos peso, a competidores desleales que utilizan el prestigio y la inversión ajena, a quienes confunden a los consumidores con colores y marcas no propias y a envasadoras sancionadas por el OSINERG y el INDECOPI, precisamente donde la ASPEC tiene representación. Es deber de la ASPEC certificar y garantizar también que a quienes promociona brinden todas las garantías a los consumidores.

lunes, 18 de julio de 2005

LA INDIFERENCIA CON LOS PRECIOS DE REFERENCIA

En distintos eventos a los que fuimos convocados, hemos podido percibir de los técnicos del OSINERG, una cierta desconfianza e indiferencia ante los precios de referencia de los hidrocarburos que presentan en su página Web. Da la impresión que se sintieran obligados a publicarlos y que no confían en su utilidad. Insisten en que son sólo referenciales y advierten que los consultores cometemos errores al interpretarlos y que sólo son “referenciales”. Referenciales o no el OSINERG los compara y malamente con los precios de lista de las refinadoras. En mi caso aclaro que no es que los analistas no podamos hacer nuestros propios cálculos (y en forma ad honores), sino que tomamos los del OSINERG para una mejor comprensión y aceptación total por todos los actores a pesar de nuestras discrepancias.

Así ninguneados, los precios de referencia, que son los precios de oportunidad dentro del mercado han pasado de ser la información confiable y transparente que todos deseábamos (y que se incorporaron en el Plan de Gobierno) a ser utilizados para justificar precios elevados de las refinerías, transferencias de fondos a través del Fondo de Compensación, unidad de medida para los atrasos y adelantos de precios y la base de todo un sistema de precios en el mercado. ¿Y todo por qué? Porque los consumidores descubrieron que también existe la paridad de exportación y le exigieron al OSINERG que los publique. Por ahí empezamos.

Errores derivados de omisiones en excluir la carga arancelaria en la importación de gasolinas con precios referenciales artificialmente elevados significaron un sobre costo para los consumidores superior a los 19 millones de nuevos soles. Poca confianza en su definición de la paridad de exportación teórica ha sido parte de este temor actual a su divulgación con mayor confiabilidad.

Por ejemplo, si revisamos el último Precio de Referencia del OSINERG publicado el lunes 11 señala que un importador eficiente puede internar GLP en el país a 550 US$/TM y como también debe publicar la paridad de exportación no tiene más salida que mostrar que ésta es de 381 US$/TM. Es decir, la brecha entre el precio interno y el de exportación es de 169 US$/TM (5.49 S/. más caro en cada balón de 10 Kgs). ¿Cómo pueden explicar que existe esta brecha luego de todo el reclamo social para eliminar las diferencias? Simplemente están presentando para comparación papas con camotes. De ahí también se deriva que los consumidores confundidos exijan que el balón de GLP no sólo haya bajado 4 S/. sino que le falta una disminución adicional de otros 5 S/.

Es bueno señalar que el OSINERG ha incorporado a la metodología de precios de referencia establecida por el Ministerio de Energía y Minas un margen de comercialización informado por los refinadores. Suponemos que este margen corresponde a los descuentos a mayoristas que otorgan las refinerías para la venta de sus combustibles. No comparto la incorporación de este margen al precio de paridad de importación para efectuar su comparación con los precios locales. Peor aun: tampoco podemos consentir que sean modificados a cada momento según lo que simplemente informen las refinerías y de esa manera disminuir para la evaluación pública la brecha entre la importación y el precio local. Si un refinador otorga descuentos en su venta es en mérito a su propia y libre política comercial y lo hace a costa de disminuir sus utilidades.

No podemos mezclar costos de fabricación y comercialización con paridades sumando como el OSINERG hace a la paridad de importación el costo del margen comercial. Esta práctica, nada técnica y no debatida públicamente como es su obligación, significa mezclar dos conceptos completamente diferentes y que nunca jamás deben mezclarse. Si aceptamos la teoría de la paridad de importación aprobada por el Directorio de Petroperú fue porque ella ya incluía el margen que obtienen los refinadores y no puede nuevamente sumarse márgenes de refinadores locales a los de los internacionales. ¿Se comprende?

La consecuencia lógica de esta tergiversación es que en su último informe el OSINERG por ejemplo acepta incrementar el margen comercial del GLP de 56 a 95 céntimos de nuevo sol por cilindro de 10 Kgs (70% de aumento). Lo que reduce en el precio al público lo incorpora con un incremento de margen. En el caso de las gasolinas el incremento del margen es de 27% y en los residuales 50%. ¿Y qué más?: el precio de referencia, con el margen comercial adicionado erróneamente les permite indicar que hay atraso. Como el atraso así calculado era para Petroperú de 8.7% pues la empresa estatal se mando con un alza similar que felizmente fue detenida por el Ministro de Economía y Finanzas. ¿Podría el OSINERG calcular cuanto ha significado para los consumidores esta errónea incorporación del margen comercial? Sólo en el caso del Diesel 2 que hoy los transportistas reclaman bajar el margen comercial incorporado por el OSINERG es de 0.12 S/. por galón y se venden casi mil millones de galones al año.

En la misma ruta desconcertante de los precios de referencia mal calculados he escuchado recientemente a un técnico de OSINERG en el auditorio del Banco Central de Reserva hablarnos ahora de la “paridad de importación del petróleo crudo”. Yo espero sinceramente que se trate de un error y no de una intención por cubrir con un velo de misterio los precios de los refinadores.

Igualmente confuso e incompleto es que en los diferentes trabajos técnicos que se presentan, se copian los gráficos de evolución de precios del petróleo crudo para demostrar lo dramático de su crecimiento (BP Statistical Review of World Energy 2004) y por ende la inexorable alza que debe darse en el mercado local. Sin embargo si deseáramos cambiar la teoría de la paridad de importación por la teoría de costos deberían también publicar y difundir por ejemplo que la capacidad promedio de utilización de refinerías eficientes se ubica alrededor del 90% (¿igual que en el Perú?) y que el margen de refinación no supera los 2 US$/Barril. ¿Podría decirnos el regulador cuanto es el margen refinero que se aplica en el Perú? ¿OSINERG nos impondría entonces una “paridad de importación del margen refinero”?.

Como vemos no basta sólo con publicar precios como indica el OSINERG sino que hay que confiar en ellos y para eso el regulador debe potenciar sus cuadros profesionales en temas tan difíciles para los profanos y ventilarlos. No es sólo una labor calculista encargada a terceros como algunos la entienden sino que se requiere también experiencia de campo y sobre todo honradez profesional. Recursos económicos los tiene y en cantidad excedente el regulador.

Hemos señalado en este breve espacio sólo algunos de los errores más graves y las consecuencias que traen el mal cálculo y la política complaciente para el consumidor y el erario nacional. Por eso es que no estoy de acuerdo con los Fondos de Estabilización o Compensación. Primero porque no compensan nada cuando todas son alzas y segundo porque el regulador demuestra poca confianza y transparencia en sus propios cálculos.