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domingo, 16 de septiembre de 2012

Alumbramiento con fórceps de Petroperú en la exploración petrolera


Nota
: Versión larga de comentario publicado en el Diario GESTION del 13-09-2012

La presidenta de Perupetro S.A.  dio a conocer a los medios de prensa que Petroperú S.A. participará en forma forzosa en los próximos concursos por lotes donde se podría realizar exploración y explotación de hidrocarburos. En estos concursos ganarán las empresas que ofrezcan la mayor participación a Petroperú S.A., más regalías y más inversiones en su programa mínimo de trabajo.

El Plan de Gobierno llamado de la “Gran Transformación” del partido de gobierno había ofrecido en la campaña electoral un nuevo régimen de contratación en la exploración y explotación petrolera, por el cual el Estado, a través de Petroperú S.A., contrataría los servicios de empresas privadas, las que recibirían una retribución por los servicios prestados. Sin embargo  la transformación de la promesa electoral es evidente pues, de una propuesta de contratos de servicios petroleros que garantizan la propiedad del petróleo y gas obtenidos para el Estado que paga por el servicio prestado, se pasa a una fórmula que se plantea oficialmente como un nuevo régimen, distinta a la ofrecida y que por arte de magia satisface a todos; a las comunidades nativas que se cree no pondrían ninguna traba a “la petro”, al cobro de regalías, al pago de impuestos y a los programas de inversión. Por supuesto que, como “del mismo cuero salen las correas” en Economía no existen estas milagrosas fórmulas, los potenciales inversionistas, al formular sus propuestas concursales deberán combinarlas buscando un óptimo de utilidades que, indudablemente sacrificará alguno de los factores; es decir, si potencia su asociación con Petroperú S.A., deberá minimizar el pago de regalías, con lo que se beneficia la empresa estatal pero se perjudica a las localidades de donde se extraería el recurso y se pagarían menos impuestos.

Por otro lado, no debemos dejar de tener en cuenta que la exploración petrolera es una operación de alto riesgo, sobre todo en lotes en los que no se ha realizado anteriormente perforación de pozos. En Co-lombia, por ejemplo se registra que solo 1 de cada 7 pozos han resultado exitosos.

En su reciente mensaje a la Nación, el Presidente de la República había anunciado que “Petroperú  participará en la explotación de los lotes petroleros que se sacarán a licitación a través de Perupetro, tanto en aquellos contratos que están venciendo, como en los nuevos lotes por licitar”; no se refirió a contratos de exploración. Si lo que se pretende es decir que con la nueva propuesta de contratos se evita al Estado asumir riesgos económicos debería decirse también que introducir a la fuerza la participación de Petroperú tiene acarreados costos que se traducirán necesariamente en menores regalías e impuestos; amen de un importante cambio en las reglas de juego vigentes.

Por otro lado, llama la atención que quienes defienden a ultranza el reforzamiento de la participación estatal en el Perú no mencionen que en el país vecino, la República de Colombia, con quien competimos para atraer inversión petrolera de riesgo se haya abolido el sistema de contratos de asociación en los que Ecopetrol se asociaba con otras compañías petroleras y que estuvo vigente por más de 30 años sin mayor éxito (más de 850 millones de USD de inversión no exitosa), y que en la actualidad se haya descartado la participación de la empresa pública Ecopetrol, que ahora deberá competir como un empresario privado más. Colombia ha optado por un sistema que combina regalías e impuestos otorgando el 100% de la producción para los contratistas, garantizando el cobro de 30% sobre las ganancias extraordinarias y reforzando el aporte para innovación tecnológica. Claro que no es sencillo elaborar un modelo óptimo de contratación y cada país tiene sus propias particularidades y riesgos, pero Perupetro S.A. está obligada a señalar cuáles son los beneficios y riesgos de las modificaciones anunciadas. Aquí cabría que aplicar a la inversión de riesgo por la que competimos, el eslogan publicitario colombiano “El riesgo es que te quieras quedar”.

jueves, 13 de septiembre de 2012

Alumbramiento con fórceps de Petroperú



Los invito a revisar mi nota en el Diario Gestión de hoy jueves 13-09-2012
(Dar click en la imagen para una mejor lectura)


martes, 14 de febrero de 2012

El sentido de Camisea

Hace un par de semanas leí en un diario local[1] a un columnista que se preguntaba ¿Qué sentido tiene Camisea? Basaba su pregunta en que “luego de más de diez años del acuerdo con el Consorcio Camisea, y de más de seis años de efectiva explotación del gas, no me queda claro en qué se beneficia la mayoría de peruanos”. Agregaba el columnista que “Estamos en manos de un puñado de trasnacionales que se resiste a perder los miles de millones que representa la exportación del gas de todos los peruanos, dejándonos algo en la caja fiscal vía impuesto a la renta y regalías, hasta que el gas se acabe por supuesto” (el enfatizado es mío).
Quizá el cuestionamiento así descrito sea compartido por algunos ciudadanos que anteponen el comentario político al análisis económico. Culpa también, probablemente, de una intensa campaña electoral en la que nuestro ahora Presidente de la República ofreció que, llegado al gobierno, haría que el balón de 10 Kgs de GLP se comercialice en el Perú a 12 Nuevos Soles (menos de 4.5 USD), sin que ninguno de sus colegas de campaña hubiera oportunamente señalado lo inviable de la propuesta, sino hasta después de llegados al manejo de la cosa pública. Mucha política de por medio y de la peor especie para un tema que debió ser sólo técnico y económico.
Parecería también que los comentarios de frecuencia mensual que emiten tanto Perupetro S.A. como el operador Pluspetrol señalando los montos de regalías pagadas y los beneficiarios de las mismas cayeran en saco roto pues no cabría que algún peruano desvalorice estos aportes, si es que tomara en serio las cifras que son de divulgación casi por toda la prensa. Recordemos que las regalías pagadas por Camisea desde el año 2004 al 2011 han sido de 3,724.5 millones de USD, lo cual no es sólo “algo” por más que se quiera ocultar el sol con un dedo.
Algo más; Vale la pena señalar que el 80.1% de estas regalías han sido pagadas por los líquidos del gas natural (nafta, diesel y glp) y han sido tan significativas precisamente porque se cotizan sobre marcadores internacionales de precio; es decir se pagan regalías sobre la producción en precios internacionales lógicamente porque los precios en el mercado interno siguen la misma tónica. No cabrían regalías tan significativas si los precios no fueran los del mercado internacional, sino los que en algún escritorio se fijaran por objetivos populistas.
Quiero aportar al esclarecimiento sobre los beneficios que hemos obtenido los peruanos de la concretización del proyecto Camisea, analizando en esta oportunidad sólo algunos de los derivados del caso del uso automotor del GLP, dejando para otros actores señalar el caso del gas
natural vehicular que de seguro tiene iguales o mayores méritos que los que yo calculo en este caso para el GLP Automotor.
Durante los años 2006 al 2011 los peruanos hemos utilizado vehículos convertidos a GLP que se estiman ya en 146.6 miles de unidades. Un total de 578.7 millones de galones de GLP Automotor han pasado por los surtidores de los gasocentros, lo que ha permitido generar 57.9 billones de BTU [2](billones de los nuestros, 57.9*1012).
Al nivel de costos para los automovilistas que han consumido GP automotor de 110 octanos, en lugar de gasolina de 95 octanos, en adición al mayor octanaje conseguido, podemos señalar que han obtenido un ahorro de no menos de 3,397 millones de Nuevos Soles (haciendo los ajustes de
poder calorífico correspondientes); es decir, han pagado 49.3% menos. Esto no es sólo “alguito” de ahorro, sino muchísimo dinero, un monto con el que se habrían podido adquirir aproximadamente 106,000 vehículos nuevos a un promedio de 11,000 USD c/u contribuyendo de manera muy efectiva a la renovación del parque automotor. En promedio, cada automovilista que utilizó GLP automotor el año 2011 ahorró en combustible 2,000 USD aproximadamente.
Agreguémosle a este ahorro monetario un estimado de 786 mil TM menos de emisiones de bióxido de carbono (CO2), valioso aporte a la lucha contra el cambio climático y que igualmente podría aportar unos 40 millones de Euros en Bonos de Carbono si el gobierno presentara el caso
oficialmente. [3]

[1] http://www.diariolaprimeraperu.com/online/columnistas-y-colaboradores/que-sentido-tiene-camisea_103794.html
[2] Utilizo en este cálculo los factores de 10 Glns de GLP u 8.1 Glns de Gasolina por millón de BTU señalados por el OSINERGMIN en el estudio “Mercado y Precios del Gas Natural en el Perú” – Sep. 2005.
[3] Utilizo aquí la “Guía Práctica para el Cálculo de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero” – marzo 2011 de la Comisión Inter Departamental del Cambio Climático – Catalunya de 5.94 y 9.01 Kg CO2/Gln de GLP (60/40) y Gasolina.