Mostrando las entradas con la etiqueta cálidda. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta cálidda. Mostrar todas las entradas

domingo, 18 de marzo de 2012

Entre el subsidio y la discriminación

El subsidio (del latín subsidĭum), es un pago que hace el gobierno a los productores. No hay técnicamente subsidios de una empresa privada a los consumidores; menos aún puede hablarse de subsidio cruzado cuando la empresa privada establece dos tarifas en función a la naturaleza de las personas o a su lugar de residencia.

Al subsidiar las actividades privadas, el gobierno más bien estimula a que las decisiones privadas se tomen considerando el interés público.

Se trata de un mecanismo para estimular el consumo o la producción, dados durante un tiempo determinado. Es la diferencia entre el precio real de un producto o servicio y el precio que paga el consumidor para acceder a dicho producto o servicio. En estos casos, es el gobierno el que aporta subsidios a las empresas para evitar que suban los precios o tarifas. Así, por ejemplo, el mal llamado Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles es un subsidio a la oferta que aún se aplica y que ha dado a los productores e importadores peruanos de combustibles casi 7.3 miles de millones de Nuevos Soles entre los años 2006 y 2011 (2.5 billones de USD). De esta manera todos los consumidores pagan al productor el mismo precio por los combustibles. No hay un precio de las refinerías para, por ejemplo, San Juan de Lurigancho y otro para el consumidor de Jesús María.

Hoy en día, a la par con afanes de lograr la inclusión social, aparecen distintas iniciativas acerca del otorgamiento de subsidios y recomiendo tener mucho cuidado en su manejo y determinación, no descuidando la teoría económica, ni deformando su significado.

En julio 2011, el gerente general de Cálidda Gas Natural de Lima y Callao S.A. señaló que plantearían al nuevo gobierno entregar un subsidio a las conexiones, de forma similar a la experiencia colombiana en que los estratos altos financian a los bajos.[1]

Ahora la agencia oficial ANDINA publica el 05-03-12 [2] que el gerente general de Cálidda habría señalado que “uno de los aspectos que contribuyó al incremento de la masificación del gas natural es el subsidio cruzado que permite que zonas de menores recursos paguen menos por la conexión del servicio”. Amplían la información señalando que “De ese modo, un hogar de San Juan de Lurigancho paga, por la conexión del servicio 790 nuevos soles, en tanto que un hogar de Magdalena o Jesús María debe abonar 1,500 soles”. Un hecho que tiene dos caras, como Jano, pues otra manera de expresarse, menos comercial pero más realista, se daría en el hecho que un consumidor de Magdalena o Jesús María tiene que pagar casi el doble que otro de San Juan de Lurigancho. ¿Esto está permitido en el contrato con el estado peruano?

Esta figura no es para destacarse por cuanto que sepamos no existe o no conozco que exista aprobación oficial para la aplicación de semejante discriminación de precios, en mi modesto entender, pues ¿Qué criterio económico hace que sea justo que un poblador de un asentamiento humano en Magdalena o Jesús María tenga que pagar 90% más que otro limeño domiciliado en San Juan de Lurigancho? ¿Así de extremadamente diferente es la estructura de costos para la empresa concesionaria que puede fijar tarifas tan distantes entre sí?

Podrían argumentar, como en efecto lo han hecho, que se trata de un subsidio cruzado (como lo es el FOSE creado por Ley en el sector eléctrico), pero una cosa es un recargo de 2.5% y otra lo que se señala se aplica en las conexiones a gas metano de casi el doble. Y otra cosa es que lo haga el Estado y otra que lo haga una empresa privada, si ese fuera el caso.

No he visto en estos días ninguna reacción oficial al planteamiento de la concesionaria, sino más bien una serie de declaraciones entusiastas de representantes del regulador que debieran más bien exigir una explicación coherente a esta discriminación.

lunes, 11 de julio de 2011

Un poquito de Ubicaína

La palabra ubicaína no está aún incorporada al Diccionario de la Real Academia Española, pero la conocemos muy bien los peruanos para designar las situaciones en que es necesario tomarla o recetarla para mantener las cosas equilibradamente en su sitio y que cada quien haga lo que le corresponde sin interferir en las atribuciones ni en la soberanía del otro.
Algo como esto es lo que me parece se da en el mercado peruano cuando Cálidda Gas Natural del Perú pretende plantear al próximo gobierno realizar “algunos ajustes a la fórmula tarifaria del gas natural” con el, seguramente sano, objetivo de masificar su consumo en Lima y Callao, pero tremendamente inoportunas y desubicadas.
Los peruanos tenemos un gobierno y un Presidente que, aunque está de salida, aún ejerce el mandato popular y no puede ser ninguneado por ninguna empresa. Criticable este aspecto más aún cuando la agencia oficial Andina se ha venido haciendo eco de estas desubicadas solicitudes a lo largo del año, como este 10-07-11 (1)Ya desde hace algunos meses Cálidda viene anunciando al mercado su intención de proponer la implementación de subsidios (2), señalando increíblemente que si se implementa algún mecanismo de subsidio para Lima y Callao, entonces Cálidda podría determinar a cuántas familias y qué tan rápido se les puede brindar el abastecimiento de gas.
Recientemente, el 09-06-11 (3) su gerente general indicó que presentarían una propuesta al nuevo gobierno para masificar el uso de este combustible “Parte del planteamiento está vinculado a entregar un subsidio. En Colombia ya se aplica este beneficio: los estratos altos 'financian’ a los bajos, pero es solo una de las tantas formas de trabajarlo”.
Otra referencia sobre el planteamiento de Cálidda fue señalada también por su gerente general en el Diario Gestión el 03-01-11 (4) en que indicaron que planteaban un subsidio cruzado de los sectores socioeconómicos A y B hacia los del nivel C y D, similar al que se aplica en los servicios de electricidad y agua.
No está demás recordar que la Ley General de Hidrocarburos señala en su Art. 78° que “Cualquier subsidio que el Estado desee implementar, deberá efectuarse por transferencia directa del Tesoro Público”.
Igualmente nos parece poco recomendable que una empresa privada proponga que un servicio como el de la distribución de gas natural en Lima y Callao que le ha sido otorgado en concesión como monopolio, tenga a la vez que recibir subsidios pues podría resultar contraproducente si, hoy que priman vientos estatistas, se concluyera que mejor el mismo Estado se encargue de la distribución.





(1) http://www.andina.com.pe/Espanol/Noticia.aspx?id=srg6ZWxTt/M=

(2) http://www.larepublica.pe/impresa/calidda-pidio-subsidio-al-gobie%20trabajos.rno-para-masificar-uso-del-gas-natural-2011-04-08

(3) http://peru21.pe/impresa/noticia/calidda-plantea-subsidio-gas-domiciliario/2011-06-09/305827

(4) http://www.esan.edu.pe/newsletter/sector-energetico/calidda-pide-extender-el-subsidio-a-conexion-de-gas-para-mas-familias.pdf