martes, 22 de diciembre de 2020

JORNADA DE TRABAJO

Me place presentar el siguiente post elaborado por el Dr. Juan Manuel Del Aguila Tafur, muy a tono con los aspectos de actualidad que rodean el tema de la fijación de sueldos y sus componentes


1.        ¿Qué es trabajo para el trabajador y el empleador? Vayamos a lo más simple. Trabajo es la actividad que realiza el trabajador para producir bienes o servicios, con valor económico, para el empleador.

2.         Precisamente, para desarrollar esta actividad “trabajo” el trabajador gasta sus energías: la somática, la psíquica y la espiritual. Estas tres energías nunca están separadas, siempre forman conjunto indisoluble, que se conoce como energía humana.

3.      Por otra parte, se debe tener en cuenta que el hombre es un ser existencial. Existe delimitado por el tiempo. Todo cuanto al trabajo, en relación de dependencia (para un empleador) se refiere, es medido por tiempos. Cuando aquí tratamos de jornada de trabajo, nos estaremos refiriendo a la jornada de trabajo en relación de dependencia.  

4.     ¿Qué es una jornada? Una jornada es el tiempo de 24 horas. La jornada de trabajo históricamente ha variado, en función de la luz solar. Al comienzo la jornada de trabajo estaba sujeta a la libre contratación entre empleador y trabajador. Así era de 6.00 de la mañana hasta las 6.00 de la tarde (12 horas). Actualmente, la jornada de trabajo ha sido intervenida por el Estado. El Estado es quien regula la duración máxima de la jornada de trabajo precisando que es de 8.00 horas. Sin embargo esta jornada de trabajo tiende a reducirse, principalmente, por razones sociales.

5.         Decimos que el hombre es un “ser” somatopsicoespiritual (cuerpo-psique-espíritu). Este “ser” está a disposición del empleador durante la jornada de trabajo. No hace otra cosa que estar en función del trabajo. Por consiguiente, la jornada de trabajo empieza cuando el hombre sale de su vivienda para ir al centro de trabajo, continua durante el trabajo y concluye al llegar de regreso a su vivienda. Graficando se puede decir que la jornada de trabajo es una línea irregular de tres segmentos: un primer segmento, desde la vivienda hasta llegar al segmento centro de trabajo (a-b); segundo segmento, centro de trabajo (b-c); y, el tercer segmento, desde el centro de trabajo, de regreso, hasta la vivienda del trabajador (c-d). Se tiene en cuenta, también, que durante la ida al centro de trabajo, el trabajador no puede hacer nada mas (si dormita, lee periódico, escucha radio, habla por teléfono, etc., es secundario). Lo mismo ocurre al regreso (si se desvía de su ruta, también es secundario, pero ese tiempo no se toma en cuenta dentro de la jornada). El trabajador está presente, en función del trabajo, en estos tres segmentos de la jornada. Su quehacer está circundado por el tiempo-trabajo.

6.       El primer segmento se conoce como “jornada de trabajo in itinere de ida”. El segundo segmento se conoce como “jornada de trabajo in situ”. El tercer segmento se conoce como “jornada de trabajo in itinere de regreso”. El desplazamiento para el primer y tercer segmento puede hacerse caminando a pie o en algún medio de transporte. El tiempo puede variar. Pero suponiendo que el viaje de ida y de regreso demore 1 hora cada uno, tendremos 2 horas de jornada in itinere, que sumados a las 8 horas de jornada de trabajo in situ nos da una jornada de trabajo total de 10 horas.

7.         El empleador paga al trabajador, por el trabajo que realiza, una compensación, que es el salario o remuneración, que le permitirá seguir viviendo socialmente (en familia). El salario o compensación es por la jornada total, por los tres segmentos. Por cierto que en cada segmento de la jornada total el trabajador gasta diversas cantidades de energía humana.

Por la mayor cantidad de energía humana que el trabajador gasta en la jornada in situ debe recibir mayor salario que por los segmentos de jornada de trabajo in itinere. Pero, por razones prácticas en la cuantificación del salario se menciona el que corresponde a la jornada in situ.

8.      Por otra parte, si el trabajador incurre en gastos de transporte (pasaje de bus, metro, tranvía, avión, etc.), en las jornadas primera y tercera, el empleador debe asumirlos o reembolsarlo.

9.        En cuanto se refiere a los accidentes de trabajo, consecuentemente, se debe tener en cuenta que los accidentes de trabajo durante la jornada deben ser asumidos por el empleador. Tanto del daño emergente cuanto del lucro cesante. Es decir, tanto en el segmento de la “jornada de trabajo in itinere de ida” cuanto de la “jornada de trabajo in itinere de vuelta”, asi como de la “jornada de trabajo in situ”. Como el empleador para resarcirse de estos daños contingentes contrata un seguro debe cuidar que en la póliza se consigne, con precisión, los siniestros que cubre en los tres segmentos de la jornada de trabajo.

10.      Se hace necesario, para dejar las cosas en claro, que siempre se celebre el contrato de trabajo por escrito. En este contrato se debe precisar los temas (a) de la jornada de trabajo, en sus tres segmentos, (b) la remuneración por la jornada de trabajo, (c) el reembolso o asumpción, por parte del empleador, del transporte por los segmentos de jornada in itinere; y (d) el tema de los accidentes de trabajo durante la jornada de trabajo en sus tres segmentos.

 

Juan Manuel del Aguila Tafur.
Lima 22 diciembre 2020.

sábado, 31 de octubre de 2020

 MODERADOR DE LA XI CONFERENCIA PERÚGLP DIGITAL 29-10-2020


China: revolucionario crecimiento del intercambio

 Diario oficial El Peruano . 21/10/2020


Viaje a la China ¿será cierto?


¡Y es que, tan lejana nos parecía la República Popular China (China)!

Mi recordada madre solía decirnos que había hecho un “viaje a la China” cuando, allá por los años 60, había obtenido un resultado infructuoso en alguna gestión de compra, venta, devolución o cobranza y que además había gastado tiempo y dinero en su tarea; tal cual, si hubiera hecho un viaje larguísimo, capaz solo para aventureros.

Hoy en día el mundo se ha hecho plano y viajar al celeste imperio, con sus inventos, sus ciencias y sus escuelas de pensamiento no es ya un sueño imposible y lleno de misterios, sino más bien una realidad muy cercana, la misma de la que gozan 65 millones de turistas internacionales anualmente.

Logísticamente, una diferencia de 13 horas separa los mercados de las ciudades capitales Lima y Pekín. Esto implica que los agentes económicos de ambos países en teoría nunca duermen, pues mientras en nuestra capital podríamos estar abriendo las operaciones bancarias a las 9 de la mañana, en Pekín se encontrarían descansando al registrar sus relojes las 10 de la noche. Quizá este inmenso trajín diario sea el secreto del impresionante incremento de nuestro intercambio comercial. Y es así como desde el 2013 el Banco Industrial y Comercial de China Ltd. (ICBC Ltd.), el más grande y rico del mundo, se constituyó en el primer banco de capitales chinos en el Perú y la preocupación por la economía no para pues desde este año el Bank of China opera en nuestro país, el mismo que es considerado el Mejor Banco en Mercados Emergentes por Euromoney y el Mejor Banco para Operaciones de Comercio Exterior por Asiamoney.

Un revolucionario crecimiento del intercambio

Cada segundo del día durante el 2019 hemos exportado al gigante asiático 428 USD y, de esa manera, China se ha convertido en nuestro más importante aliado comercial, socio 5 estrellas (como las de su bandera), cubriendo 29.3% de las exportaciones peruanas, más que duplicando al segundo lugar ocupado por los Estados Unidos de América (USA) con 12.3% de participación.

Parte importante de este crecimiento de la participación China ha sido, qué duda cabe, el Tratado de Libre Comercio (TLC), suscrito el 28 de abril de 2009. Se cumple con él un importante principio económico que señala que el comercio puede mejorar el bienestar de todo el mundo, independientemente del tamaño de su población o de su economía. China es el más poblado del mundo con casi 1,400 millones de habitantes, aproximadamente la quinta parte de la población mundial o 43 veces la peruana. La economía china produce en 5 días lo que el Perú en un año completo, pero las relaciones comerciales se desenvuelven en un marco de respeto mutuo, equidad y justicia entre países creyentes del libre comercio.

El TLC con China nos ha significado un aumento del valor exportado de 12.7% promedio anual; es decir que cada año vendemos casi mil millones de USD más. Como consecuencia la Balanza Comercial ha sido favorable a nuestro país en 3,516 millones de USD el 2019.

No se piense, sin embargo, que la relación económico social entre China y Perú es de corta data, sino que, por el contrario, se remonta al año 1849, en que acogimos la primera ola de migrantes chinos en nuestro país, los mismos que hoy se estiman en 1.5 millones de tusán (como cariñosamente los llamamos)., aunque muchos de ellos no ocupen ya las tradicionales esquinas en bodegas y pulperías peruanas.

Ruta de la seda llega al Perú

Algunos historiadores señalan que finos tejidos de seda. que inicialmente vestían a los miembros de la familia imperial, fueron originarios de China alrededor de 3 mil años A.C. Tan valioso producto era demandado por todos los países del mundo de ese entonces, convirtiéndose en parte fundamental de los inicios del comercio transnacional formándose así la llamada Ruta de la Seda que integraba a todo el continente asiático.

El año 2013 el gobierno chino diseñó “La Franja y la Ruta” como una iniciativa de cooperación económica que incorpora un multimillonario plan integral de infraestructuras e inversiones uniendo en una sola franja 60 países de Europa, Asia Sub Oriental y Central, así como el Oriente Medio involucrando al 70% de la población mundial y que generará el 55% del PBI mundial.

El hecho tangible del enorme crecimiento de las relaciones chinas con los países latinoamericanos ha posibilitado que el esfuerzo de cooperación incluya ahora también a   19 países latinoamericanos y del Caribe. Desde abril de 2019, El Perú se ha adherido íntegramente a este proyecto que implica cooperación e inversiones en un escenario de mutuas ventajas.

La aparición del COVID

Ha sido en China (Wuhan) que sus autoridades descubrieron el 31 de diciembre de 2019 un nuevo tipo de coronavirus, causante de una pandemia que viene causando la muerte de poco más de un millón de personas. Este virus es el SARS-CoV-2 (coronavirus del síndrome respiratorio agudo grave tipo 2). El virus fue aislado igualmente en los laboratorios chinos, apenas 1 semana después de su notificación a la OMS.

La China de hoy refleja la imagen de un país que ayudó a sacar de la pobreza a 500 millones de sus habitantes, con un crecimiento de su economía de 10.9% anual promedio en los últimos 10 años, con una cobertura casi total (95%) del seguro de salud básico y gasto total en salud aumentado en casi 40 veces durante los últimos 20 años (5.6% del PBI).

El mundo lucha hoy contra este terrible virus tomando conciencia progresivamente de su letalidad e impulsando una mejor conducta de cuidados, saneamiento, salud pública e higiene.

Aporte chino para enfrentar el Covid 19

China no es ajena a esta guerra contra un enemigo casi desconocido. Anotemos que en los inicios de la presencia del virus en el Perú (23 de mayo), China puso a disposición de nuestro país y durante diez días cuatro médicos con experiencia internacional seleccionados por la Comisión de Salud de la Provincia de Guangdong para asesorar a nuestros profesionales. Posteriormente, el 2 de setiembre, arribaron unas 12,000 vacunas contra el coronavirus de la farmacéutica china Sinopharm para ser testeadas en 6,000 personas en la tercera fase de los ensayos.

El aporte chino a nuestro país tiene una especial importancia por permitirnos utilizar nuestra estrecha relación con el primer productor mundial de vacunas, que cuenta con 40 laboratorios dedicados a su fabricación y que pueden poner a disposición cerca del mundo 3 millones de dosis diarias; esta clara ventaja de los científicos chinos se ratifica en el hecho que 9 de sus vacunas están ya en la fase de ensayos con humanos a nivel mundial, más que cualquier otro país en el mundo; Igualmente, cuatro de las nueve vacunas candidatas en ensayos de última etapa están siendo desarrolladas por empresas chinas. Es más, China ya ha impulsado algunas vacunas antes que se haya probado completamente su eficacia, como la aplicación a sus militares desde fines de junio.

¿Qué nos espera? ¿Un lecho de rosas?

Producto del COVID y las medidas económicas adoptadas por los diferentes países del globo para menguar sus efectos, la situación no es como para descansar en un lecho de rosas. El mundo verá caer su producción de bienes y servicios en -5.2% el año actual. En el caso peruano hemos sido severamente afectados por una estricta y generalizada cuarentena con aislamiento físico que llevará a un catastrófico descenso del PBI de -12.0 % este año, con un severo daño en la productividad laboral, una baja del PBI potencial y una exacerbación de la pobreza y pobreza extrema y que no se compensaría el 2021 en que se espera crecer 10% de acuerdo con el Ministerio de Economía y Finanzas.

La misma fuente indica que, a pesar de todo China crecerá 2.0% el 2020 y 8.2% el 2021 y esta es una buena noticia por la relación directa que tiene con nuestro crecimiento.

Confiamos que la resiliencia del poblador peruano permita colocar un mayor número de sus productos en el mercado chino y logre captar inversiones principalmente en infraestructura para contribuir decididamente con nuestra recuperación.

Una sólida economía china, la segunda más grande del mundo, como aliada peruana contra el Covid 19, unida a su avance tecnológico y una milenaria tradición de convivencia y colaboración nos hacen confiar en que saldremos adelante en muy corto plazo, cercanos ya al bicentenario de nuestra independencia.

Octubre 2020