jueves, 26 de abril de 2012

Continúa intervención de precios en mercado de combustibles

Conforme había adelantado el Decreto de Urgencia N°005-2012, hoy jueves (el último del mes de abril 2012), el Osinergmin modificó la banda de precios para el GLP que se comercializa a granel (gasocentros, edificios, industrias, etc). Esta banda de precios significa un límite mínimo y un límite máximo dentro de los cuales los productores e importadores pueden fijar sus precios, por supuesto que casi universalmente en el límite superior.

De esta manera la banda de precios del GLP que antes era única, hoy se fija entre 1.86 y 1.92 PEN/Kg para la venta en modalidad granel, incrementándose en 5.0% sobre la anterior y que permanece congelada para el GLP a granel entre 1.77 y 1.83 PEN/Kg (1 USD = 2.646 PEN).

En buen cristiano esto significa que, mientras el GLP comercializado envasado hasta en cilindros de 45 Kg (plantas envasadoras), continúa congelado y el Estado lo sigue subsidiando, esta semana con 0.36 PEN/Kg, el despachado a granel se incrementa hasta el límite superior, es decir sube de 1.81 a 1.92 PEN/Kg en la lista de Petroperú S.A. que con el efecto del 18% de IGV implica un aumento de 5.7%.

Debo observar aquí que el Informe de factores de aportación y/o compensación aprobado por la DGH del MINEM considera un subsidio de 0.27 PEN/Kg para la modalidad de venta a granel que será abonado a la productora. Ya se imaginan el enorme problema de control que se va a presentar para certificar uno u otro subsidio. Esto no se justifica en la medida que el ahorro en subsidios se ubicaría alrededor de los 65.7 miles de PEN diarios ¿Y si ya se incrementa el precio del GLP a granel por qué lo continúan subsidiando? Inconcebible, pero así es.

En adelante el GLP vehicular (granel), que se comercializa en promedio a 1.48 PEN/Lt (Osinergmin - febrero 2012) en los gasocentros, podría incrementarse en 5.7% alcanzando 1.56 PEN/Lt (5.92 PEN/Gln).

En medio de esta modificación la empresa petrolera del Estado aprovechó para bajar los precios de sus gasolinas de alto octanaje, la de 97 octanos en 0.87 PEN/Gln (5.6%) y la de 95 en 0.76 PEN/Gln (5.1%), que se encuentran sujetas al libre juego de oferta y demanda, debido probablemente a situaciones de competencia.

En el caso del Diesel B5, 60% del cual se comercializa en estaciones de servicio para transporte, se registra un incremento de precios de 0.09 PEN/Gln (0.8%) sin recibir subsidios.

En el caso del Diesel B5 con un contenido máximo de azufre de 50 ppm que se comercializa obligatoriamente en el sector transporte de Lima, igualmente se incrementa 0.09 PEN/Gln equivalente a un 0.8%, a mi criterio innecesario pues se está incorporando un aporte de los productores e importadores (lo contrario del subsidio), de 0.10 PEN/Gln. Peor aún, cuando a breve plazo se deberá iniciar su comercialización obligatoria también en Arequipa, Cusco, Puno y madre de Dios. Es decir, en medio de este desbarajuste de controles de precios en que estamos inmersos se podía haber dejado fuera del Fondo de Estabilización de Precios el Diesel B5 y hacer que funcione la oferta y demanda. Sin embargo el apetito estatal hace que se haga “tributar” el Diesel B5 de bajo contenido de azufre cuando más bien debería ser promocionado con precios menores. No olvidemos que el Diesel B5 en total mueve 3.8 millones de galones diarios.
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