jueves, 29 de diciembre de 2011

¡Que bueno que bajó la gasolina … y también el Diesel!

Tal y conforme declarara a comienzos de la semana el Sr. Ministro de Economía y Finanzas se efectuó en la fecha la baja de precios de las gasolinas 90 y 84. De paso y siguiendo lo recomendado se sacó del Fondo de Estabilización de Precios de los Hidrocarburos (FEPHC) a los petróleos residuales (los más contaminantes) y se bajó igualmente el aporte del Diesel 2, que no fuera anunciado, pero que resultaba inaudito no se le rebaje el aporte por su tremendo impacto en la economía, mucho más gravitante si se quiere, que el impacto de las gasolinas que se va quedando en ser sólo politiquero al creerse cada vez menos en su efecto sicológico a la luz de la participación del gas natural y el GLP.


El ajustón a la baja publicado en la fecha por Petroperú S.A. proviene de la reducción de los aportes que venían efectuando las refinerías al Estado manteniendo precios más elevados al público. Era el malestar constante que había traído el sistema del FEPHC por el que los consumidores nunca veían en los surtidores las bajas de precios que se daban en el mercado internacional y cuando estos subían no sentían el impacto y continuaban con una política de desahorro perjudicial para el país. Todo un escenario económico y político negativo que esperamos no se vuelva a repetir.

Lo que no queda claro en el mercado es ¿en qué quedamos? Si el FEPHC continúa hasta el 31-12-2011, como se acaba de aprobar recientemente por otro inconstitucional Decreto de Urgencia, y por otro lado se reducen los aportes de las refinerías. ¿O es sólo un regalo circense en diciembre? ¿O quizá el FEPHC sólo funcionará cuando los precios internacionales vuelvan a subir manteniendo su forma de subsidio encubierto?

Señalo un tema que debe ser resuelto cuanto antes. La DGH del MINEM señala que el 1 de enero el aporte del gasohol 90 vuelve a bajar de 0.29 actual a 0.17 S/Gln mientras que el de la gasolina 84 subirá de 0.17 a 0.29 S/Gln.

Esta sería una buena oportunidad para acabar de una vez por todas con el mecanismo de subsidios basados en muchos casos en paridad de importación más márgenes de comercialización que protegen la operación de las refinerías (incluidas las estatales), evitándoles ir al mercado de competencia con propuestas sanas de precios no intervenidos o asistidos (como se calificaba en el gobierno del Dr. Alan García la intervención en el mercado).

Una buena explicación al pueblo soberano y ¡San Se Acabó! ¿Tanto cuesta políticamente sincerar los precios que no se hace lo que es técnica y socialmente recomendable?

Publicar un comentario