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martes, 3 de febrero de 2026

Una vez más: ¡No Hay “lonche” gratis!

El Tribunal Constitucional, a través de una sentencia del 1 de diciembre de 2025, ordenó al Ministerio de Economía y Finanzas que en un plazo de 60 días emita un decreto supremo con una nueva metodología de actualización y un nuevo procedimiento administrativo de registro, actualización y forma de pago de los bonos de la deuda agraria. Los beneficiaros serán aquellas personas que se les expropió tierras por parte de la Dirección General de la Reforma Agraria.

Diario La República 19/1/2026

La deuda de la Reforma Agraria peruana de 1969 aún no está totalmente pagada y sigue siendo un tema legal y político vigente en el Perú casi 60 años después de la expropiación impulsada por el gobierno del General Juan Velasco Alvarado.

¿De qué se trata esa deuda?

  • En 1969, bajo el Decreto Ley N.º 17716, el Estado expropió grandes extensiones de tierras a hacendados y terratenientes como parte de la Reforma Agraria. A cambio, el Estado emitió Bonos de la Deuda Agraria como indemnización por las tierras expropiadas.
  • Estos bonos eran documentos de deuda estatal que debían pagarse con sus correspondientes intereses durante un plazo largo (20-30 años).

¿Se ha pagado la deuda?

No completamente. La mayoría de los títulos nunca fue pagada íntegramente por varias razones:

  1. Inflación y default: En las décadas de 1980 y 1990, la fuerte inflación y crisis económica del país hicieron que el valor real de los bonos se redujera drásticamente y el Estado dejara de honrar los pagos hasta la fecha.
  2. Valor real versus nominal: En los años 90, incluso cuando se intentó legislar el pago a valor nominal, esto implicaba que gran parte de la deuda quedara prácticamente saldada sin un desembolso real, lo que fue motivo de disputas legales.
  3. Litigios e indefinición: Han existido numerosos juicios y controversias sobre cómo actualizar y pagar el valor de esos bonos, generando procesos ante el Tribunal Constitucional y otros tribunales.

Situación legal y actual

  • Tribunal Constitucional (enero 2026): El Tribunal ordenó al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) emitir, en un plazo determinado, un nuevo procedimiento y metodología para actualizar y pagar estos bonos, pues el esquema anterior resultaba en pagos nulos o simbólicos que no cumplen la obligación de indemnizar efectivamente.
  • Congreso del Perú: Diferentes comisiones legislativas han aprobado dictámenes para reactivar y organizar el registro, la actualización y el pago de esta deuda histórica, pero dichos procedimientos aún no se han ejecutado completamente ni culminado en pagos totales a todos los tenedores.
  • Existen también acuerdos parciales con tenedores o compradores de bonos (por ejemplo, con fondos internacionales como Gramercy [1] para saldar obligaciones específicas, lo que no significa que toda la deuda histórica esté pagada.
  • En julio de 2013 elaboré un post “No hay lonche gratis[2] comentando sobre el plazo de seis meses otorgado, en ese entonces, por el mismo Tribunal Constitucional para el necesario cumplimiento de la deuda agraria debiendo elaborar el MEF la reglamentación y otorgando 8 años para su cancelación. Señalé en esa fecha que el monto de la deuda era equivalente a 9.9 millones de onzas de oro que, a la cotización de hoy, serían aproximadamente 49,203 millones de USD, equivalentes al 17% del PBI anual actual.

En resumen

ü  La deuda derivada de la Reforma Agraria de 1969 no ha sido pagada en su totalidad por el Estado peruano

ü  La mayor parte de los bonos emitidos no fueron cobrados plenamente por sus tenedores, y actualmente hay procesos legales y administrativos abiertos para definir cómo se actualizarán y pagarán correctamente.

ü  El tema sigue siendo relevante y se encuentra sujeto a decisiones legislativas y judiciales en el presente.

ü  Sería necesario efectuar un balance sobre el monto pagado, las fechas, los tenedores atendidos, y por supuesto un cálculo económico justo.

Conforme señalé en 2013 y vale la pena reiterarlo 13 años después “Lo importante es que se deje sentado ante la opinión económica mundial que el Perú cumple con honrar sus deudas, así estas provengan de gobiernos usurpadores pues en su momento no estuvo prohibido como si lo está ahora en la Constitución de 1993 Art. 75° que establece que el Estado sólo garantiza el pago de la deuda pública contraída por los gobiernos constitucionales”. Y, por supuesto que NO HAY “LONCHE GRATIS”

 

Con el apoyo de ChatGPT

[1] Gramercy Funds Management, fundada en 1998 y con sede en Connecticut, es una destacada gestora global de inversiones alternativas, enfocada en mercados emergentes. Tras años de arbitraje, en 2022, el CIADI falló sobre el caso de los bonos agrarios, ordenando a Perú un pago a Gramercy, lo cual derivó en un acuerdo de conciliación final en 2024 de 40 millones de USD con el Estado peruano a finales de 2024 para resolver la disputa por los bonos de la reforma agraria.

miércoles, 17 de julio de 2013

No hay lonche gratis; expropiación sin pago no debe existir

Una vez más se demuestra que lo dicho por Adam Smith hace más de dos siglos en el sentido que en Economía “No hay lonche gratis” se cumple más tarde que temprano (o más temprano que tarde), a raíz de la confirmación por el Tribunal Constitucional del Perú del necesario cumplimiento de la deuda agraria para lo cual se da un plazo de seis meses en su reglamentación  y de ocho años para su cancelación.

El D.L. N°17776 (24-06-69) expedido por el “Gobierno Revolucionario de la Fuerza Armada” presidido por el Gral. Juan Velasco Alvarado, bajo el sano objetivo de “Promover a superiores niveles de vida compatibles con la dignidad de la persona humana a los sectores menos favorecidos de la población realizando la transformación de las estructuras económicas, sociales y culturales del Perú” dispuso declarar de utilidad pública y de interés social la expropiación de predios rústicos de propiedad privada para lo cual autorizo al Poder Ejecutivo a emitir Bonos de la Deuda Agraria hasta por la suma de quince mil millones de Soles oro, emisión que fue cumplida escrupulosamente. Lo inescrupuloso vino al momento de honrar la deuda, la misma que a través de 44 años ha permanecido impaga en su gran mayoría.

Los bonos emitidos correspondieron a tres clases:

BONOS CLASE
INTERÉS ANUAL AL REBATIR SOBRE SALDOS DEUDORES
REDIMIDOS MEDIANTE AMORTIZACIONES ANUALES IGUALES EN EL PLAZO DE
A
6%
20 Años
B
5%
25 Años
C
4%
30 Años

Vale decir que al momento de la emisión de Deuda Agraria el PBI peruano crecía 1.7%, que la inversión privada cayó un 14%, la inflación fue de 5.7% y el total de la emisión equivalía a un 7.3% del PBI del año 1969, un tremendo costo el asumido, aún en dicho año.

Acerca del monto de la deuda existen diversos estimados y corresponderá al Ministerio de Economía y Finanzas efectuar la liquidación correspondiente, la misma que debería contener criterios de razonabilidad económica y ser auditable. Es claro que los Nuevos Soles del 2013 no son los mismos que los Soles de Oro de 1969, cuenta aparte del cálculo de los intereses correspondientes y a nadie se le ocurriría pagar con los Soles de Oro de 1969 completamente depreciados y licuados luego de la experiencia del Inti y el Nuevo Sol. Sería una figura quizá legal pero fuera lugar luego del gran “perro muerto” de nuestros gobernantes.

Vamos a suponer que el 100% de la deuda de 15,000 millones de Soles Oro permanece impaga sin descontar algunas aplicaciones, para alcanzar algunos cálculos sencillos de cómo afectaría el PBI del Perú, teniendo en cuenta que el correspondiente al año 2012 fue de 199,435 millones de USD.
  1. Al momento de la emisión de los Bonos, el tipo de cambio del Sol de Oro era de 43.47 (Memoria BCRP 1969) por Dólar. Convertidos a Dólares de esa fecha tendríamos que la deuda original fue de 345.1 millones de Dólares, cantidad no muy importante y que si se actualizara a una tasa anual de 5% alcanzaría los 2,953 millones de USD, equivalentes a 1.5% del PBI. No es una cifra impagable, sobre todo si se cancelará en 8 años, con lo que el impacto anual en el PBI sería menor a 0.2% anual compensando intereses con crecimiento del PBI.
  2. Surge otra opción que tome en cuenta el precio del Oro, teniendo en cuenta que tanto nuestra moneda, como también el Dólar han sufrido en estos 44 años un gran deterioro en su poder adquisitivo. El Oro tiene la ventaja de permanecer incorruptible en sus valores de mercado. Así tendríamos que al momento de la emisión de los Bonos el precio de la Onza troy era de 1,521.45 Soles de Oro/Onza (Memoria BCRP 1969); de esta manera la emisión total de bonos sería equivalente a 9.9 millones de onzas de oro. El precio actual de la Onza de Oro es de 1,290 USD con lo que la deuda tendría hoy un equivalente de 12,720 millones de USD, sin intereses equivalentes a un 6.4% del PBI y que si tendría un impacto considerable.
Considero que entre los 3 y 13 mil millones de Dólares hay una enorme brecha y no sé si esto se presta a negociación o simplemente se ajuste a una tasación técnico económica por peritos economistas colegiados. Será muy difícil establecer consensos, así como que cualquier liquidación que efectué el MEF podría ser objetable judicialmente.
Lo importante es que se deje sentado ante la opinión económica mundial es que el Perú cumple con honrar sus deudas, así estas provengan de gobiernos usurpadores pues en su momento no estuvo prohibido como si lo está ahora en la Constitución de 1993 Art. 75° que establece que el Estado sólo garantiza el pago de la deuda pública contraída por los gobiernos constitucionales.

Estoy seguro que si las cosas en la Hacienda Pública se han venido llevando en orden no podría haber faltado una provisión para cubrir la necesidad de honrar deudas, con lo que argumentos acerca del impacto sobre el PBI son válidos pero no es la gran catástrofe.