domingo, 30 de diciembre de 2012

La hoguera de fin de año


No faltan por estas fechas los resúmenes de lo bueno, lo malo y lo feo efectuado durante el año próximo a vencer; como si ésta fuera una catarsis resultante en augurio de mejores tiempos; como si el sólo mencionar cuales fueron nuestros errores sirviera para no volver a cometerlos en adelante.
Estos resúmenes, lamentablemente, no son cosa común entre los políticos y más bien son encargados mayoritariamente a los periodistas, los que aplican cuestionarios a algunos de los más representativos comentaristas.

Ha sido un año duro para los comentaristas a los que, sin ningún escrúpulo los gobernantes peruanos han metido en un mismo saco llamándolos “opinólogos”, con un inocultable sentido peyorativo y sin ninguna posibilidad de mea culpa, como si el poder político temporal les diera a la vez infalibilidad pontificia.
Aunque la opinología no es una palabra que aparezca en el Diccionario de la Real Academia Española, el Presidente Ollanta Humala, ha incorporado esta definición para calificar a los críticos de su gestión cuando declaró “Acá todos son opinólogos”o Hay opinólogos que piensan que hay un cogobierno, lo cual niego de canto”. Igual pensamiento han tenido otros de sus Ministros como el ex Ministro del Interior, Wilver Calle o el Ministro del Interior Wilfredo Pedraza.

Cabe mencionar, por si lo han olvidado, que la Constitución garantiza a todos los peruanos, dentro de los derechos fundamentales de la persona, el derecho de opinión, señalando que nadie puede ser discriminado por motivo de opinión. Indica igualmente que no hay delito de opinión y que existe libertad de opinión sin previa autorización, censura ni impedimento alguno.

En editorial, la Sociedad Nacional de Minería y Petróleo, comentó (21-09-2012) que “el problema no son los "opinólogos", como irónicamente ha llamado el Presidente a los que cumpliendo su papel advierten los errores, sino la persistencia de los políticos de no percatarse de que están actuando mal”.

Voy a trasladar esta vez la calificación del sector Energía peruano a los “opinólogos” del Instituto Fraser en su “Global Petroleum Survey 2012[1] publicado en junio del presente año. Señala el Instituto que el Perú ocupó la posición 94 sobre un total de 147 países encuestados en lo referente al atractivo para invertir tanto en upstream como en downstream en el mundo. Han sido 623 los “opinólogos” encuestados que representan a 529 compañías que cubren más del 50% del presupuesto en exploración y desarrollo petrolero mundial. Por supuesto que este resultado del año 2012 no ha sido destacado oficialmente en nuestro medio, como si lo fue el del 2011 cuando mejoramos nuestra posición al pasar de la 85 sobre 133 países a la 76 sobre 135 países.

Y es que el presente año hemos descendido 18 posiciones en el ranking mundial; este es un claro retroceso, que nos ubica en Latinoamérica por debajo de Guyana, Colombia, Trinidad & Tobago, Brasil, Chile, Guatemala, Uruguay y apenas por encima de economías tan nada comparables como las de Argentina, Ecuador, Venezuela y Bolivia.

Debido a que la posición sobre diferente número de países puede prestarse a error de interpretación es que utilizo como índice la razón posición, dividida entre el número de países, con lo que los resultados del Perú reflejan más claramente una notable desmejora de la tendencia favorable desarrollada en los últimos años, retornando a los niveles del año 2010. Por supuesto que no se ve ninguna señal de que la situación fuera a cambiar.



Las peores calificaciones de nuestro país se refieren todas a responsabilidades gubernamentales que han sido descuidadas y que implican causales para no invertir en el Perú, como son principalmente la percepción de corrupción de los funcionarios gubernamentales siguiéndole en orden de importancia las inconsistencias del sistema legal, la calidad de la data geológica para exploración, la incertidumbre sobre el tratamiento de las áreas protegidas, la calidad de la infraestructura o la estabilidad política.

Una anotación más para demostrar la importancia relegada que le brindamos a la inversión resulta de ver, por ejemplo, los resultados de nuestra Agencia de Promoción de la Inversión Privada – ProInversión para el proyecto denominado “Sistema de Abastecimiento de GLP para Lima y Callao" como iniciativa del Ministerio de Energía y Minas (agosto 2010), sin soporte técnico económico, aprobada con Resolución Suprema del 09-09-2010 y que ya lleva todo un Record Guinnes con 22 (veintidós), circulares de modificación de cronograma más 1 “reprogramación de actividades” (casi una mensual) y 4 modificaciones de bases. Mayor error de apreciación no se ha visto; peor aún, señalan actualmente en su página Web como justificación nada más falsa que “se está a la espera de la definición de Petroperú para asegurar un contrato de transporte de GLP desde Pisco hasta Conchán por un volumen mínimo de 1,000 ton/día. Asimismo se deberá tener un acuerdo con el Consorcio de Camisea en referencia al volumen y precio del GLP en Pisco. Se prevé adjudicar la concesión en el primer trimestre del 2013”.

¿Qué tal si junto con el año viejo a quemar, incorporamos en la hoguera proyectos tan descalificados para nuestra imagen mundial de aliento a las inversiones como éste?
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