lunes, 18 de julio de 2011

Guerra de precios en el GNV

Uno de los aspectos que más llamaba la atención en la comercialización del GNV en Lima era, qué duda cabe, el que se vendiera en todos los gasocentros con un único precio. Así, a comienzos de su comercialización el año 2007 se vendía a 1.43 Nuevos Soles/m3 hasta mayo 2008 en que bajó a 1.39 Nuevos Soles/M3 luego que el precio del productor fuera rebajado. Este último precio se mantuvo inalterable, y prácticamente único, en todos los gasocentros hasta febrero del presente año en que se empieza a dar lo que en el mercado se conoce como una “guerra” de precios.
Esta guerra se refleja en la actualidad, según el Facilito del OSINERGMIN, en un valor mínimo de 1.08 S/m3, que se da en dos de los 126 gasocentros registrados (30 gasocentros no registran sus precios a pesar de estar obligados). La libertad de precios hace que se mantengan aún precios más elevados aunque en la práctica, se observan diversos puntos de venta con precios aún mucho menores y la baja es cada vez mayor.
Un taxista me manifestaba hace poco su preocupación porque esta baja de precios se generalice, en la medida que eso, según él, tornaba más largo el período de cancelación de su crédito vehicular. Por otro lado la baja de precio del GNV no se ha traducido aún en la tarifa de taxi.
Trabajando la estadística mostrada por la Cámara Peruana de Gas Natural Vehicular (CPGNV), se nota claramente que la razón para esta guerra de precios viene dada por una importante caída de las ventas promedio por gasocentro, descenso que llega a 18.9% menos en los últimos dos años, con el agravante de que existen 34 gasocentros más en construcción al mes de mayo 2011 (incremento de 21.8% de puntos de venta sobre los actuales).
Por su parte, la incorporación de vehículos a GNV parece haber alcanzado su punto de inflexión. El último año se han incorporado 22,960 vehículos, mientras que hace dos años se incorporaron 33,004, es decir una disminución de 30.4%.
En resumen, la combinación en los dos últimos años de un incremento de 129.4% en el número de gasocentros, la próxima incorporación de 34 puntos de venta más, combinada con un menor ritmo de incremento del parque a GNV son elementos preocupantes en una propuesta de masificación de su consumo. Es a partir del análisis anterior que encuentro explicación (aunque no justificación), a las declaraciones del gerente general de la CPGNV en el sentido de pedir al próximo gobierno que los combustibles líquidos (gasolinas y Diesel), retomen su valor real eliminado los subsidios para que las conversiones a GNV suban un 25%.
Si aún con lo barato que es el GNV en puntos de venta y la vigencia de un precio promocional del Consorcio Camisea para el gas en Boca de Pozo para gasocentros, la venta de este combustible no logra despegar su consumo a términos importantes, no creo que sea por un problema de precios al automovilista pues no es sólo la variable precio la que inclina al consumidor hacia el GNV. Ni que decir si se cumpliera la promesa electoral de llevar el GLP a 2.42 Nuevos Soles por galón (12 Soles balón de 10 Kgs), con el cual le sería imposible competir.
Quizá sea tiempo de revisar la estrategia de ventas o reconocer que en tan poco tiempo el GNV ha llegado ya a su madurez y cercana decadencia. Por supuesto que en estas circunstancia y teniendo en cuenta la elevada inversión comprometida la guerra de precios no sea lo más recomendable.



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