lunes, 4 de enero de 2010

¿Sorpresa? ¿indignación? Los precios de Petroperú

Una edición extraordinaria del diario El Peruano fechada el 30-12-09 daba cuenta que el Poder Ejecutivo había aprobado un nuevo Decreto de Urgencia, el Nº125-2009, que tenía como uno de sus considerandos el que debido a los beneficios que viene generando el Fondo para la Estabilización de Precios de los Combustibles Derivados del Petróleo evitando que la alta volatilidad de los precios del petróleo crudo y sus derivados en el mercado internacional se trasladen a los consumidores del país, entonces era urgente ampliar el plazo de vigencia del citado Fondo hasta el 30-06-10. Señalaba además, como lo viene haciendo semestralmente desde hacen seis años que éstas son “medidas extraordinarias y transitorias en materia económica y financiera”, cosa que nadie entiende como una transitoriedad puede durar ya seis años, sin que haya tomado una decisión final sobre que hacer con los precios de los hidrocarburos que según la propia legislación peruana se rigen por el libre juego de la oferta y la demanda.

Si usted busca en la página Web del Ministerio de Energía y Minas que debía brindarnos transparencia en la pestaña del Fondo va a encontrar que el último informe de situación del mismo es al 31-03-09, completamente desactualizado con lo que los peruanos no sabemos realmente cual ha sido el comportamiento del mismo durante el año 2009, como para que merezca una continuación. Así, con el recurso del Decreto de Urgencia que “obliga” a dar cuenta al Congreso sin dar ninguna explicación económica ni información sobre el impacto del mismo se aprueba continuar seis meses más. Mala cosa esta.

Pero, para sorpresa de todos, al día siguiente, el 31-12-09 el Director General de Hidrocarburos aprueba la R.D. Nº339-2009-EM/DGH en la que argumenta que el Fondo es la octava maravilla del mundo y que viene atenuando los efectos negativos que tiene la fuerte alza de los precios internacionales de los combustibles sobre la inflación y la economía nacional y zas, de un plumazo determina que los precios del GLP suban por lo menos en un 9.7% de un solo plumazo, esto en un país donde la inflación del año 2009 ha sido de 0.25%. Si, es verdad aunque usted no lo crea. Igual con los otros combustibles.

Peor aún y en lo que a todas luces es una afrenta para los economistas, señala la DGH que “En una economía sana y competitiva debe tener como base los precios reales de los combustibles, por lo que es importante que los precios de los combustibles reflejen la estructura de costos así como la ley de la oferta y la demanda”. ¿Quién entiende esto si el propio Estado interviene en la fijación de los precios y ha creado el concepto de precio asistido?

Creo que Petroperú S.A. se creyó el discurso de la DGH y así, a pesar que sabe que no se determinan los precios de los combustibles por estructuras de costos, al ver que el Estado le reduce el subsidio al GLP en 0.179 Nuevos Soles por Kilogramo, pues entonces lo carga inmediatamente al precio y así desde el 01-01-10 y con la mala costumbre de no emitir ni una sola nota de prensa sube el precio a las envasadoras en ese mismo monto. Eso implica que el balón de GLP pudiera subir hasta los 2 nuevos soles por balón, con lo susceptible que es a la opinión pública este precio. Aumento inoportuno y desmesurado pues no obedece a incrementos de costos de fabricación sino a una reducción del subsidio y que deja mal parado al Gobierno que venía celebrando que la inflación de todo un año hubiera sido de apenas 0.25% y que tira al piso todas las expectativas de buen manejo económico para el presente año.

Y ahora ¿quién da marcha atrás? ¿el Gobierno restituyendo los subsidios o parte de ellos? No. Aparece una nota de la agencia oficial Andina que señala que Petroperú ha decidido que el alza de precios de alrededor de 10% que implementó el viernes 1 se reduzca al 5% desde el lunes 4, situación que como la misma nota reconoce representa pérdidas para la empresa. Y si son pérdidas ¿por qué las asumen?.
Esto es sencillamente un manejo político de precios en espera de mejores oportunidades para completar el alza. Una lamentable decisión que estamos seguros traerá cola en la empresa estatal.

martes, 22 de diciembre de 2009

S.O.S. SERPOST

Trabajé en Serpost el año 2002, ocupando las sub gerencias de marketing y ventas. De esta enriquecedora experiencia me quedó un cariño muy especial por la empresa estatal responsable de los correos en nuestro país. Recuerdo que en la gestión de mi querida amiga Nancy Escribens, entre otros logros “marketeros” habíamos acuñado la frase “Somos más que un courier”, resumiendo así una serie de esfuerzos de posicionamiento, de mantener la confianza en el correo tradicional para fechas especiales, de reforzar la conducta favorable a la escritura entre los niños, de hacerle comprender a la administración y Directorio de la empresa estatal lo que eran las características de estacionalidad de ventas, etc.

Era difícil competir en esa época con los correos privados. Así, por ejemplo habíamos perdido la cuenta importante de Telefónica porque ésta había decidido crear su propia agencia de courier. Tampoco nos era fácil lograr que la función de cálculo de tarifas asumiera los criterios de costo hundido y de costo de oportunidad para cotizar servicios y casi siempre nos cotizaban muy por encima de la competencia con el lógico resultado de no lograr clientes con facilidad.

La pelea era muy desigual con la vertiginosa penetración del correo electrónico, pero le hacíamos el esfuerzo y hasta manteníamos un valor económico simbólico para la carta común. Mantuvimos también la participación en la campaña de sorteo de visas para los EEUU de un volumen muy significativo para nuestra gestión. Además introdujimos a Serpost como referente para depósitos de sorteos con anuncios en medios a costo cero e impulsamos con entusiasmo la filatelia, mantenida con frecuencia en la obscuridad, “sólo para entendidos”.

Será por eso que en esta época del año en que deseamos hacer llegar una tarjeta navideña y creemos que el envío físico trasciende el frío envió virtual, es que recurrimos a Serpost para remitir 69 tarjetas navideñas en Lima Metropolitana.

Grande fue la sorpresa de Milagros, mi Asistente, acostumbrada a contratar el servicio de courier cuando, luego de ir por tercera vez a la oficina de Serpost, me dijo que no le iba a pagar 2.50 Nuevos Soles por cada tarjeta como le habían pedido. Una vez regresó por la inmensa cola de medio día que soportaba una sola operadora en la Avda. Larco y la otra porque, luego de otra enorme cola, le pidieron que ponga remitente en cada sobre, lo cual no sucede con el courier.
Por supuesto que se negó a pagarle a Serpost y regresó a llamar cómodamente desde su escritorio a su courier. Este se hizo presente en la oficina y nos cobró 0.833 Nuevos Soles (incluido IGV), por cada tarjeta navideña más un costo de recojo de 9.52 Nuevos Soles. En resumen pagamos 67.00 Nuevos Soles en lugar de los 172.50 Nuevos Soles que hubiera tenido que pagarle a nuestra empresa estatal. Es decir que, un privado con servicio de recojo a domicilio, sin colas, me cobra 61.2% más barato.

Pensé que deberían haberse equivocado pero la respuesta que le dieron a mi Asistente fue que “así costaba” y que acababa de subir desde los 2.00 Nuevos Soles anteriores (25% de incremento). Acabo de revisar la Web de Serpost y aparece como tarifa 2.40 Nuevos Soles (con IGV), para entrega local hasta 20 gramos con montos incrementales según el peso hasta 500 gramos (una locura de tarifas).

Los 2.50 que nos pretendieron cobrar no coincide con la tarifa autorizada, quizá por la falta de vuelto. Además acabo de descubrir un aviso en la Web que no me lo ofrecieron en la oficina de Serpost. Este dice que si compro tarjetas navideñas a ellos mismos a 2.00 Nuevos Soles cada una puedo acceder a una tarifa de 2.30 Nuevos Soles, siempre muy pero muy por encima del precio en un courier privado. Por lo demás la misma tarjeta me cuesta en librería 1.67 Nuevos Soles.
No hay que ser adivino para presumir como anda la gestión económica de nuestra querida empresa estatal con estas prácticas comerciales que alejan su demanda y la condenan a seguir perdiendo dinero y subiendo sus tarifas más y más para combatir su bajo volumen de ventas.

Una pena, para una empresa que tiene como visión “ser reconocida como la empresa líder en el servicio postal del Perú y en Latinoamérica".

sábado, 31 de octubre de 2009

Kerosene ¿Nunca Más?

Revista gas&negocios
Edición Internacional - Año V - Edición 28
Setiembre - Octubre 2009







lunes, 31 de agosto de 2009

El GLP tiene muchos problemas por resolver

Revista gas&negocios
Edición Internacional
Año V - Edición 27
Julio - Agosto 2009