lunes, 23 de junio de 2008

¡Nunca más pagarás, sin consumir gas!

Las opiniones del autor, no son necesariamente,
las de la Asociación Gas LP Perú de la que es su Director Ejecutivo


Lima soporta en estos días un reforzamiento de la campaña publicitaria para promover el consumo del Gas Natural, tanto en su utilización domiciliaria como en la versión Comprimido (GNC), éste último comercializado en nuestro país como Gas Natural Vehicular (GNV). Y que bueno, que se tengan campañas que promuevan el consumo de combustibles limpios.

Sin embargo, a la avalancha de la pauta de spots radiales se suman declaraciones supuestamente técnicas ante los medios, que son reproducidas literalmente, sin que planteen nuestros periodistas algunas preguntas necesarias para la mejor ilustración del público consumidor en general que cada vez se muestra más desorientado. Mucho de soberbia de parte de los promotores, soberbia que el público consumidor sabe captar.

Afortunadamente, dos expertos consultores nacionales pusieron un poco de orden en el ambiente al señalar el Ing. Percy Castillo Neyra que “La comparación entre las opciones GLP y GNV, para las condiciones actuales, favorecen técnica y económicamente al GLP” [1].
Así mismo, el “Dr. Ruedas”, Gustavo Rivera, señaló en su columna semanal del diario La República (04-06-08), con acierto que “Toda esta problemática se resolvería si el Estado, con "buena asesoría técnica", se preocupara por "informar" de manera adecuada sobre las bondades de cada uno de estos combustibles, sin hacer demagogia, sin pretender inundar el mercado nacional solo con el GNV cuando existe otra alternativa que sin publicidad alguna o muy poca ha ido escalando posiciones por su factibilidad, practicidad y bajo precio como es el GLP” [2]. Anteriormente, en entrevista concedida al diario Correo, había señalado igualmente que “El gran peso del tanque de acero del GNV les termina malogrando la suspensión y el chasis, y entonces el ahorro en combustible se pierde en reparaciones …cuando el automóvil sólo se destina a un uso particular, con un recorrido diario menor a 100 km, me conviene el GLP, porque sólo así voy a poder recuperar en un tiempo razonable la inversión en la conversión” [3].

En breves días publicaré así mismo mi estudio econométrico acerca de la falacia que señala que el GLP “al ser un derivado del petróleo, en el futuro también se vería afectado por el precio internacional de este recurso energético, lo que no sucedería con el gas natural que es un producto propio” [4]. Esta desinformación como sabemos oculta el hecho que a nivel mundial la gran mayoría del GLP es obtenido a partir del fraccionamiento del gas natural y no de la refinación del petróleo crudo.

En esta ocasión haré un breve comentario acerca de la campaña publicitaria en medios; tanto a los spots radiales del “Ingeniero Sánchez” que todo lo sabe, como a los lemas de campaña.

Personaje

El Ingeniero Sánchez.- Parece que para los publicistas o sus contratantes lo obvio es que sea un Ingeniero el que recomiende el consumo de Gas Natural a las “temerosas” amas de casa. De lo más elemental y burdo, Aquí tengo algunos reparos, hablando estrictamente desde el punto de vista publicitario. En el caso de los combustibles, lo recomiendan los griferos en todo el mundo y en los lubricantes lo hace igualmente el mecánico pero en nuestro país para recomendar el gas para cocinar se les ha ocurrido que tiene que ser un ingeniero. No un ama de casa, o la señito que está de moda u otra que haga clic con nuestras cocineras. En todo caso me quedo con la tanda de la Sra. Lucila Campos para Llama Gas. ¡NO!, tiene que ser ingeniero para atender a las amas de casa que se pretende hagan consultas vía Internet al Ing. Sánchez. ¡Burras que son!

Argumento

Nunca más se te acabará el gas para cocinar.- Al parecer la búsqueda de atributos diferenciales para competir ha llevado a los promotores a creer que es una gran preocupación para el ama de casa que en algún momento se le acabe el GLP. Ni que no tuviéramos un excelente servicio de delivery que en minutos repone la carga del balón. Y acaso no hay interrupciones en los ductos? ¿Cómo garantizar que nunca habrá interrupciones en el Gasoducto de Camisea? Usar este argumento en una campaña publicitaria ha sido una estrategia igualmente usada en otros mercados en los que la respuesta publicitaria ha sido tanto o más inteligente al señalar que en el caso del Gas Natural, así el ama de casa no lo consuma durante un mes, igual tendrá que pagar por el financiamiento de la conexión y los servicios conexos. Sí; así no consuma nada, igual tendrá que seguir pagando y esto creo que afecta más el bolsillo del consumidor que una supuesta incomodidad por que se acabó el GLP.

Un enfrentamiento estéril

La campaña publicitaria y las declaraciones a medios apuntan a que el Gas Natural es mucho más económico que el GLP y que se logran ahorros de hasta 70%, ahorros que por supuesto omiten decir que no toman en cuenta los costos de conexión o conversión ni que provienen de fuente técnica imparcial. Creo que están enfocando mal el objetivo. Sinceramente creo que no es una buena campaña desacreditar al GLP sino más bien enfocarse en promover la sustitución de combustibles contaminantes.

Como ejemplo podrían ver un aviso en la TV argentina a favor del GNC, que no agrede, que respeta y cuya letra al ritmo de Jhon Lennon (yellow submarine) dice:

Cuando un mundo mejor era una utopía,
algunos eligieron creer que podían cambiar las cosas
John, you are not the only one
En la tierra en que nací
Un nuevo mundo descubrí
Donde hay más felicidad
Donde todo es natural
No hay humo y hay amor,
Y un auto libre de polución
Te invitamos a venir
Subite a Yellow GNC
Todos viajan en Yellow GNC
Yo me convertí
Todos viajan en Yellow GNC
Yo me convertí
Más cerca de un mundo mejor
Necesitamos de tu ayuda y difusión para erradicar el uso de combustibles tóxicos del planeta...antes que la nafta nos erradique a nosotros.Conviertete hoy mismo a un combustible ecológico que no dañe nuestro hogar.
30-01-2007



Quien sabe la receta sea un poco menos de soberbia y más respeto, el mismo que es señalado como un valor de Calidda que indica que “Somos capaces de ponernos en el lugar del otro para actuar sin herir, ofender o menospreciar las necesidades de los demás y por ello promovemos una cultura de reconocimiento de las capacidades, costumbres, límites y tradiciones propios y ajenos”.
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