martes, 27 de noviembre de 2007

Un Economista llamado PACIFICO

El economista es un profesional llamado a introducir racionalidad en la toma de decisiones y a contribuir al bienestar de la sociedad. Así lo señala el Colegio de Economistas de Aragón y me parece una buena definición. Concentra una serie de honorables funciones que tienen como base la búsqueda del bienestar humano. La Organización Internacional del Trabajo lo clasifica como una especialidad de las ciencias sociales y humanas. No puede haber, pues, economistas no comprometidos con el desarrollo.
“Los estudiantes de ciencias sociales deben temer la aprobación popular; cuando todo el mundo los alaba, el mal está con ellos”
Alfred Marshall (1842-1924
)
En nuestro país, la Ley 15488 promulgada por el Presidente Fernando Belaúnde el 8 de abril de 1965 “creó” la profesión del Economista y la existencia de su respectivo Colegio. Esta Ley previsora estableció en su Art. 5 que “En los estudios preparatorios de los contratos que Celebre el Estado y las Instituciones Paraestatales con personas jurídicas nacionales o extranjeras, sobre asuntos de orden económico, financiero o estadístico se dará intervención, en lo posible, a uno o más Economistas nacionales”. No era ésta, a mi juicio, una obligación absurda o inmersa en un marco de protección a una determinada profesión, sino más bien la necesaria previsión para que el Estado obtenga la mejor asesoría antes de cualquier contrato. Era el SNIP de sus años iniciales pues era necesario que en la fase contractual no escapara la presencia profesional del Economista con su obligatoria visión de contribuir al bienestar de la población. Hoy que nos quejamos de que no exista el “chorreo” (horrorosa palabra con la que se define la redistribución económica a los más necesitados), nos preguntamos si esto se da porque precisamente el Estado ha hecho omisión descarada de sus Economistas para los más trascendentales acuerdos.
Hoy se piensa sólo en el crecimiento matemático y la frialdad de los números; sin embargo no avanzamos nada en la lucha contra la pobreza y la extrema pobreza. ¿Alguien propone como medir el desarrollo? ¿o la mejora del bienestar humano? Esta deshumanización creo yo que tiene mucho que ver con la escasa participación de los economistas en la gestión económica del país. No es un criterio economicista el que nos orienta al plantear la anterior tesis, como si pensáramos que sólo la Economía explica el fenómeno social sino que más bien pensamos que un país que invierte en la formación profesional humanista de sus economistas no tiene derecho a desperdiciar esta valiosa inversión, relegando su aporte o reemplazándolo con el de otras profesiones liberales, importantes también, pero sin la necesaria formación de búsqueda del bienestar de la sociedad a la que sirve.
Sólo así se justifica la desinformación de nuestro Presidente Dr. Alan García de pedir, durante el debate presidencial, que sea el Colegio de Ingenieros del Perú el que formule el Plan Estratégico del Perú haciendo omisión del también necesario aporte de los economistas, además de estar expresamente señalada esta función en la Ley del Economista que señala que son atribuciones del Colegio de Economistas, entre otras, “colaborar con el desarrollo económico del país, mediante estudios, investigaciones y publicaciones y absolver consultas que le fueran formuladas por los Poderes del Estado, relativos a materias económicas y financieras”. Sobre esto no hemos conocido de pronunciamiento de nuestro Colegio.
Egresé del Colegio Nacional Nuestra Señora de Guadalupe en 1967 y me sedujo la idea de estudiar esta noble carrera de la que hoy me siento tan orgulloso. San Marcos fue para mí un crisol de vivencias y conocimiento. Muchas veces nuestras clases teóricas eran combinadas con la intervención de dirigentes sindicales que nos hacían aterrizar y tratar de encontrar en nuestra profesión la manera de sacar a nuestro país a flote y darle alguna esperanza de desarrollo futuro. Vivimos la dura etapa del gobierno militar recién ingresados y del cambio de la Ley Universitaria. Gestamos el traslado de nuestra Facultad desde la calle Tigre hacia la ciudad universitaria y fuimos los propios alumnos quienes asumimos la mudanza de nuestros muebles hacia lo que tendría que ser una mejor infraestructura. Padecimos casi un año de pérdida de clases teóricas pero nuestra actividad social era incesante.

“Este esfuerzo de investigación, con todas sus posibles carencias que el lector pueda encontrar, está en deuda en primer lugar con mis viejos maestros del claustro sanmarquino: los profesores Ñuflo Chávez Ortiz, Álvaro Mendoza Díaz, Esteban Franco Cosquillo, Alejandro Reyes Flores, Virgilio Roel Pineda, Pedro Castro Suárez, Pacífico Huamán y todos aquellos docentes que en la Facultad de Ciencias Económicas asumieron con esfuerzo y dignidad la tarea formativa de los futuros economistas”
Privatización e Hidrocarburos: Mito y Realidad Perú 1991-2002 – Jorge Manco Zaconetti

Coincido aquí con Jorge Manco, cuando hace referencia a una serie valiosa de profesores sanmarquinos, quienes formaron nuestros espíritus. Y rescato esta vez entre ellos y con respetuosa licencia de los otros grandes maestros, a Pacífico Huamán Soto.
Pacífico estudió Economía en la Universidad Nacional de Trujillo y se graduó en 1965. Fue uno de los primeros inscritos en el Colegio de Economistas de Lima. Sus estudios de Doctorado los hizo en la misma Universidad. Posee un MAAE (Master of Arts in Applied Economics) de la American University (Washington), que garantiza a sus post graduados la destreza necesaria (expertise), para aplicar la teoría y técnica económica al análisis y solución de los problemas prácticos de las naciones; aquí obtuvo el primer puesto de su promoción.
No contento con esto, su espíritu inquieto lo llevó también a culminar la carrera de Contador Público en la Universidad Nacional de Trujillo en 1967 y además la de Abogado en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos en 1984, como el dice, “para defender a los economistas”.
Pacífico ha sido Profesor Principal en las Facultades de Economía de las Universidades de San Marcos (24 años), Pacífico (2 años) y Católica (2 años). Igualmente ha enseñado en los Programas de Post Grado en Economía de la Universidad de Ingeniería, la UPAO de Trujillo y The American University – USA.
En lo laboral, Pacífico trabajó durante 27 años en el Banco Central de Reserva del Perú, habiendo ocupado la Gerencia de Tesorería entre 1997 y el 2004. Igual ha trabajado para la OEA, y los Ministerios de Economía y Finanzas y de Trabajo.
Su aporte académico ha sido volcado principalmente en su libro sobre Teoría y Política Monetaria, con cuatro ediciones, y otros importantes aportes como la confección del Mapa de la Pobreza del Perú en 1982 (trabajo pionero para la comprensión social de nuestros problemas).
Estos merecimientos sin embargo no son los únicos pues para nosotros valen igualmente (o más), sus cualidades de maestro universitario que supo encender en nuestros espíritus jóvenes la preocupación social para comprometernos con el desarrollo del Perú. Mi Promoción lo nombró Padrino, mérito que como sabemos se otorga sólo a los verdaderos maestros al culminar nuestros estudios. Igual mi Promoción no lo quiere dejar descansar y le ha pedido que presente su candidatura al Decanato del Colegio de Economistas de Lima.
¿Y para qué?

El Colegio debe trabajar para todos los profesionales de la economía, estemos o no inscritos en el mismo. Esto es así porque nuestras actividades no deben estar dirigidas exclusivamente hacia los asociados, sino que todo lo que tiene que ver con la defensa de la profesión, la formación y la representación pública incide lógicamente de forma positiva en todos los que trabajamos en la economía general o empresarial. Por supuesto que también debemos dar además unos servicios exclusivos para nuestros colegiados y preocuparnos porque los ciudadanos valoren la función social del Economista. Esta es la mejor defensa que podemos hacer de la profesión, superior incluso a la forzada emisión de dispositivos que obliguen a nuestra contratación.
El Colegio de Economistas de Lima registra a octubre del 2007 un total de 6,723 colegiados. Sin embargo, por los eternos problemas de ambiciones personales más que voluntad de servicio de algunos de sus anteriores directivos, sólo 1,180 (18%), de ellos se encuentran habilitados. Y es que, como en toda institución, sus asociados necesitan verse representados por colegas merecedores de tal encargo pues de lo contrario hacen abandono de su Colegio.
Estoy seguro que el encargo que daremos todos los economistas a Pacífico para que asuma el Decanato de nuestro Colegio será cumplido con eficiencia, eficacia, capacidad, honradez y vocación de servicio para de una vez por todas lograr una real revalorización de nuestra profesión.


Por eso mi apoyo a su candidatura al Decanato del CEL




En las elecciones del sábado 8 de diciembre
marquemos
pues el 3 de una buena vez.














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