jueves, 11 de junio de 2015

Población Desocupada crece 23.9% en Lima Metropolitana en los últimos dos años

El último informe sobre la “Situación del Mercado Laboral en Lima Metropolitana” publicado por el INEI [1] en mayo de 2015, nos trae la confirmación de uno de los efectos más nocivos del actual escenario peruano de retracción de la inversión privada; me refiero al desempleo o desocupación. Aunque lamentablemente el INEI no efectúa este informe mensual a nivel nacional, es de suponer que la situación de empleo en Lima es menos mala que la que pudiera estarse dando en provincias, con menor número de posibilidades de empleo.

Como referencia, la inversión privada en el Perú viene en caída libre en los últimos tres años, presentando un decremento real de -1.6% el año 2014 y de -3.9% anualizada al Ier Trimestre 2015.

El informe que comento sobre el mercado laboral de Lima, se refiere al trimestre móvil Febrero/Marzo/Abril, que es la forma como se calcula mensualmente a fin de minimizar el efecto estacional que pudiera darse.
Como se puede apreciar en la Tabla siguiente, anualmente la población en edad de trabajar crece en el Perú a un ritmo promedio de 1.8%, es decir que el año 2015 la población apta para trabajar se incrementó en 130.3 miles de personas.



 Frente a este crecimiento vegetativo de quienes están listos para trabajar, detallo que la Población Económicamente Activa ocupada tuvo más bien un descenso de 2.7 miles de trabajadores el 2015, cuando por lo contrario en los años anteriores se iba incrementando en cerca de 70 mil pobladores anuales.



Aunque el porcentaje de disminución del año 2015 frente al 2014 es de solo 0.1%, esta debe ser una señal de alerta de lo que a todas luces es un indicador del inicio de una baja sostenida del porcentaje de ocupación.
Los economistas, sin embargo, prestamos especial atención a la variable porcentaje de población desocupada o tasa de desempleo (paro), cuyo análisis reviste una especial consideración.
 

Este indicador confirma el año 2015 una preocupante e indeseada tendencia de crecimiento del desempleo de 1.2 puntos porcentuales desde el 2013 llegando a representar el presente año un 6.8%, luego del favorable período 2010/2013 en que se llegó a reducir hasta 5.6%. Esto implica que el número de personas de la PEA desocupadas se ha incrementado en los últimos dos años en 65.7 miles de personas o 23.9%.

 
Un país como el nuestro, en que los índices de violencia se indexan diariamente, tiene también como una variable explicativa el desempleo cada vez mayor en un escenario de carencia de soluciones de corto plazo.
No podríamos tampoco hablar con seriedad profesional de políticas de inclusión social[2] como se menciona en el Marco Macroeconómico Multianual 2016/2018 elaborado por el MEF, cuando no se menciona ni una sola vez en sus 138 páginas el problema del desempleo, ni la desocupación en el Perú.
 




[2] Lineamiento N°2 de Política Económica – Marco Macroeconómico Multianual 216-2018 “Mayor inclusión social: reducción de la pobreza, disminución de la inequidad, igualdad de oportunidades y mayor presencia y eficacia del Estado en las zonas rurales del país”

domingo, 19 de abril de 2015

Acerca de la mala calidad de las gasolinas peruanas

El Decreto Supremo N°009-2012-MINAM publicado en el diario oficial el 18-12-2012 modificó los límites máximos permisibles de emisiones contaminantes para vehículos automotores que circulan en la red vial peruana. La referida norma considera “…que la gestión ambiental tiene como objetivos prioritarios prevenir, vigilar y evitar la degradación ambiental…”. Considera además que “…en el proceso de revisión de los parámetros de contaminación ambiental se aplica el principio de gradualidad, permitiendo ajustes progresivos a dichos niveles para las actividades en curso…”

En virtud de dichos objetivos y de la gradualidad se estableció que a partir del 01/01/2016 empiecen a regir disminuciones en los efectos contaminantes de los combustibles comercializados en el país. Así, por ejemplo, para los vehículos de pasajeros con peso vehicular menor o igual a 2,500 Kgs y con menos de 6 asientos (es decir la gran mayoría), la norma técnica aplicada pasa de la Euro III a la Euro IV [1] como mínimo. Vale señalar que la norma Euro IV que deberá aplicarse en el Perú desde el 2016, fue aprobada el año 2005, es decir desde hace 10 años en Europa y viene siendo reemplazada desde el 2008/2009 por la Euro V. Esto significa que nuestro legislador ambiental (El Ministerio del Ambiente) fue excesivamente contemplativo cuando el año 2012 fijo para el Perú recién para el 2016 una norma Euro que ya había sido superada en Europa; esto, supongo por el principio de gradualidad, pero principalmente por la influencia de los productores locales.


En mi post del 29-11-2014 [2] señalé que el último World Fuel Charter (5ª Edición, Septiembre 2013), había introducido la categoría 5 para mercados con avanzadas exigencias de control de emisiones y ahorro de combustible, dentro de los cuales aún no nos encontramos en el Perú y que estas exigencias, por ejemplo, elevan el mínimo de octanaje de las gasolinas a 95 RON eliminando el octano 91 e igualmente mantienen como máxima tolerancia la presencia de hasta 5 ppm (mg/Kg) de Azufre. Mientras tanto nuestra obsoleta Norma Técnica Peruana [3] señala el doble como límite máximo de azufre en las gasolinas.

Por supuesto que las normas Euro son harto conocidas por las refinerías que operan en el Perú las que han tenido suficiente tiempo para modernizarse y lograr la reducción de contaminantes en sus combustibles o, en caso de no poder fabricarlos, realizar o permitir la importación de gasolinas de superior calidad.

Esta reducción favorable para el medio ambiente, qué duda cabe, en los casos de vehículos con encendido por chispa (bujía) obliga a disminuir el monóxido de carbono (CO), de 2.30 a 1.00 g/Km, los hidrocarburos de 0.20 a 0.10 g/Km y los óxidos de nitrógeno de 0.15 a 0.08 g/Km; de tratarse de vehículos a compresión la reducción del CO lleva de 0.64 a 0.50 g/Km, los hidrocarburos más óxidos nitrosos de 0.56 a 0.30 g/Km, el óxido nitroso de 0.50 a 0.25 g/Km y el material particulado de 0.05 a 0.025 g/Km. Tengamos en cuenta que estas exigencias se miden en el rendimiento real del vehículo en carretera en términos de kilometraje recorrido y no tanto en los valores de los laboratorios de refinerías.

Todo esto a raíz de lo que considero la noticia de la semana por la que la Asociación Automotriz del Perú informó [4] Se requiere con urgencia que los ministros de Transportes, Energía y Minas y del Ambiente hablen el mismo idioma. De lo contrario, los fabricantes de vehículos no podrán enviar [al Perú] los que cumplan la norma Euro IV porque nuestros combustibles les crearían graves problemas y tampoco podrían enviar los vehículos que cumplan con Euro III porque ya no podrían ingresar al estar vigente la norma Euro IV”. Esta declaración no ha tenido mayor rebote informativo, a pesar de la gravedad de la misma y que ya anteriormente  la Asociación de Representantes Automotrices del Perú (ARAPER) en su documento “Normas de Emisiones Vehiculares y Calidad de los Combustibles en el Perú[5] del 15-01-2014 había declarado que “… La tecnología vehicular, exigida por nuestro país, no es adecuadamente aprovechada debido a la mala calidad de las gasolinas, no alcanzándose las reducciones de emisiones previstas, con el consiguiente efecto negativo a la salud y al medio ambiente”.

Busque en la Web de nuestra empresa estatal, Petroperú, y no encontré ningún comentario sobre este problema. Busqué igualmente en la pestaña del proyecto de Modernización de la Refinería Talara y encuentro como supuesto beneficio del mismo que [6] Disminuirá el contenido de azufre en los combustibles. Producirá y comercializará combustibles con bajo contenido de azufre (50 partes por millón)” mientras que la Euro 4 como hemos visto exige la décima parte, 5 ppm de azufre; es decir que ni con la millonaria inversión en el proyecto habrá solución para este problema, por desgracia. Advierto igualmente que si se prorroga la obligación hasta el año 2017, sería esta acción un ejemplo más que los plazos se pueden alargar y alargar o pasarle el problema al próximo gobierno.

 






[1] La Norma Euro es una norma europea sobre emisiones con una serie requisitos técnicos que regulan los límites aceptables para las emisiones de gases de combustión de los vehículos nuevos vendidos en los Estados Miembros de la Unión Europea. Estas normas son cada vez más rígidas en defensa del medio ambiente
[2] “A propósito de la COP20: Publicidad de gasolinas” http://cbedonrocha.blogspot.com/2014_11_01_archive.html
[3] La NTP 321.102.2002 Gasolina uso Motor redujo a 1,000 ppm el contenido de azufre; pero es solamente referencial debido a la interpretación dada por el MINEM a la norma indicada en el punto anterior (ARAPER) 

domingo, 12 de abril de 2015

Desagradable saludo presidencial en el 50° aniversario de la Ley del Economista

La semana que culminó, más precisamente el miércoles 8 de abril 2015, se cumplieron 50 años de la promulgación por parte del Arq. Fernando Belaúnde Terry, Presidente Constitucional de la República, de la Ley del Economista N°15488 que dispone que en el Perú el ejercicio de la profesión de Economista queda reservado con efecto público y privado a las personas que tengan el correspondiente título profesional.

Profesión joven la nuestra que motivó del Ing. Econ. Luis Felipe De Las Casas Grieve (1916 – 1988) [1] el señalar que “Hasta hace poco los economistas éramos profesionalmente desconocidos. Entre los  pocos titulados que se graduaron sin complejos de inferioridad, pero con reservas, fuimos tomados a menos tanto en la mayoría de los países de América latina como particularmente en el Perú. Especialmente por el Estado, los gobernantes y las empresas; en relación y contraste con los profesionales de las llamadas carreras tradicionales”.

De Las Casas se sentiría igualmente defraudado hoy, si desde el Oriente Eterno escuchara al Presidente del Perú Ollanta Humala Tasso referirse, como desaforadamente lo hizo, al colega Economista Luis Carranza Ugarte que fuera Ministro de Economía y Finanzas del Perú, entre el 28 de julio de 2006 y el 14 de julio de 2008 y del 19 de enero de 2009 hasta el 21 de diciembre de 2009 e igualmente Vice Ministro de Hacienda en la gestión de Pedro Pablo Kuczynski como Ministro de Energía y Minas en el gobierno del Presidente Econ. Alejandro Toledo.

Dijo nuestro Presidente [2] al referirse al ex Ministro Carranza que “Ese economista pertenece a un partido político, hay que saber quién le paga su sueldo, porque lo que está hablando es una barbaridad. Nosotros hemos sido muy pulcros en tener los programas sociales”

Sólo por curiosidad ingresé a la página Web del Jurado Nacional de Elecciones para verificar si el Econ. Carranza se encontraba registrado como afiliado o candidato de alguna organización partidaria al 12/4/15, no encontrándose en tal condición en ninguno de los casos. Y no es que la afiliación política me parezca un pecado sino solo para investigar si se trataba de la desinformación presidencial a que nos tiene acostumbrados nuestro primer mandatario.

Extraigo aquí algo de la información proporcionada por Wikipedia sobre la gestión del Econ. Carranza lo que permitiría valorar su manejo profesional:
“… Durante la gestión de Pedro Pablo Kuczynski hizo una gestión considerada por muchos como excelente… Como Ministro de Economía y Finanzas integró el primer gabinete del segundo gobierno de Alan García Pérez. Carranza fue alabado por Lourdes Flores, lideresa de Unidad Nacional, quien calificó su nombramiento como "extraordinario"… Tanto durante el 2006 y 2007, Carranza desarrolló e implementó diversas reformas, a nivel presupuestario como a nivel tributario. Reformuló el presupuesto público del Perú, frenando crecimiento del gasto corriente (sueldos y salarios) e incrementando de forma sustancial la inversión pública (50% en el 2007)… eliminó de manera dramática los derechos arancelarios, llevando al Perú a una tasa efectiva promedio del 2.5%, posicionando al Perú como una de las economías más abiertas de la región, y con más del 80% de su universo arancelario desgravado. Reforzó la descentralización de recursos, depositando anticipadamente los derechos de canon a los gobiernos regionales, y realizó cambios en el Sistema Nacional de Inversión Pública (SNIP) para acelerar los procesos de inversión en infraestructura. Eliminó históricas exoneraciones geográficas en la selva, amplió los regímenes de devolución de IGV anticipado a todos los sectores económicos, y eliminó la exoneración del impuesto a la renta para las ganancias de capital, entre otras medidas. Por el lado de la deuda pública, inició agresivos procesos de reestructuración y pre-pago de deuda externa por un equivalente al 5% del PBI. Durante su gestión, el Perú consiguió reiterados años consecutivos de crecimientos sumamente altos y con baja inflación. En el 2006, creció 7.6%, con una inflación del 1%. En el 2007, según lo anunciado por el Ministerio de Economía y diversos analistas, el Perú creció un 8.3%, con una inflación del 3.9% y en el 2008 Perú creció un 9.8%, con una inflación de un 4.5%... Luis Carranza Ugarte fue calificado por la revista América Economía como el mejor Ministro de Economía de la región latinoamericana, en su edición de noviembre de 2007, donde figuró en la portada… Según diversos estudios del Banco Central de Reserva del Perú, el FMI y el Banco Mundial, las reformas y medidas implementadas por Carranza durante sus dos gestiones permitirían a Perú mantener una década de alto crecimiento, sustentado en sólidos fundamentos productivos”

Considero que la arremetida del Sr. Presidente contra el Econ. Carranza tiene mucho que ver con la entrevista de la periodista Mariella Balbi publicada por El Comercio el 4/4/15 [3], así como en diversas otras declaraciones de Economía positiva en las que Carranza resalta la catastrófica gestión económica del presente gobierno, que pretende ahora desconocer que el crecimiento económico es base fundamental e imprescindible para la ejecución de programas sociales.

Parte de la entrevista de la periodista Mariella Balbi:
— ¿El nuevo primer ministro podrá remontar nuestra alicaída economía?
No. La caída de nuestra economía viene de antes. El crecimiento se desacelera desde el 2013. La confianza de los inversionistas y el  crecimiento de la inversión privada cayeron en el gobierno de Ollanta Humala. Entre el 2006-2011, la inversión privada creció con un promedio anual mayor a 15%, y la inversión pública creció cerca de 16%. Lamentablemente, en el 2014 la inversión privada cayó 1,5% y la pública en 3,6%. Una contracción fuerte. Esto se explica por varios factores: el discurso contradictorio del presidente Humala, las trabas a la inversión, el exceso de multas, la sobrerregulación, la ineficiencia del Ejecutivo para aprobar proyectos de infraestructura y darles viabilidad.
— ¿Desde el inicio, el gobierno tenía un objetivo electoral, sin importarle el país?
Todo indica que desde el inicio el objetivo fundamental era político-electoral. Las acciones tomadas no buscaron generar un mayor crecimiento. Lo descubierto en la DINI, el uso de los programas sociales, querer comprar una refinería privada, la confrontación, tratar de destruir a los adversarios políticos apuntan a ello [4]
— ¿Este gobierno nunca logró generar confianza?
Nunca. Siempre tuvo un discurso de confrontación. El rol de dirigir un país requiere aglutinar fuerzas, conducirlas, que todos empujen en la misma dirección. Desgraciadamente, ha ocurrido lo inverso. Estamos pagando las consecuencias de esa forma de hacer política.
— ¿Por qué el inversionista no tiene confianza en el gobierno?
Por el discurso confrontacional, inconsistente. Porque no se abrevian los permisos y las aprobaciones demoran. Los costos de invertir han subido significativamente en el Perú. El Estado no es eficiente en hacer respetar contratos y derechos de propiedad.

No he visto en nuestro país ninguna declaración de nuestro Colegio profesional protestando por este evidente maltrato a la profesión (no interesa si el atacado sea o no colegiado) y que viene desde el más alto nivel de la administración pública y por ello me siento obligado a denunciarlo pues no es posible que señale muy suelto de huesos que nuestra opinión profesional está sujeta a quien nos pague el sueldo.

Será por esto y otras cosas semejantes que el Presidente Ollanta Humala ocupa el último lugar en el índice de popularidad de los mandatarios latinoamericanos [5] con un 22% que lo ubica por debajo incluso de Christina Kirchner (Argentina) con 35%, Dilma Rousseff (Brasil) con 23% y Nicolás Maduro (Venezuela), también con 23%.