Recientemente la Comisión de Defensa del Consumidor y Organismos Reguladores de los Servicios Públicos del Congreso de la República, presidida por la Congresista Katy Ugarte convocó a una mesa de trabajo para debatir sobre los alcances del D.U. 010-2025, que establece “medidas extraordinarias en materia económica y financiera para la reorganización patrimonial de PETROPERÚ S.A. y garantizar la continuidad de la cadena de producción” a fin que informe sobre la eventual privatización de Petroperú y sus posibles consecuencias para los consumidores y la población en general.
A dicha reunión se
disculparon de asistir, por razones de agenda, el presidente del Consejo de Ministros,
así como los ministros de Economía y Finanzas y el de Energía y Minas. Una
verdadera lástima, pues podrían haber aprovechado la reunión, si es que de
verdad conocieran la naturaleza y accionar de PETROPERÚ S.A., para presentar
una exposición distinta de la que presentaron los otros invitados asistentes
que tuvieron planteamientos más políticos que técnicos. Tengo la presunción que
los representantes del Ejecutivo están mal asesorados y de ahí el temor.
De acuerdo con la nota del diario La
República sobre esta mesa [1] el expresidente de Petroperú, Dr. Alejandro
Narváez, ha señalado que la salida de la empresa estatal generaría una afectación directa a los consumidores de
US$1.056 millones anuales, debido al incremento de
precios: "Petroperú permite hoy que el combustible se venda a precios
más bajos; sin ella, el mercado quedaría en manos de privados que no tienen
incentivos para reducir tarifas", advirtió.[2]
En mi criterio, esta declaración debería
ser sustentada técnicamente; debería indicar, en que segmento del mercado es
que se daría esta “afectación directa”, supongo, que se está refiriendo al
mercado retail. [3] en el que nuestra empresa estatal tiene una participación
nula. Indica que el mercado quedaría en manos de
privados que no tendrían incentivos. El incentivo principal para los privados es
que exista una severa competencia en el mercado, precisamente entre privados.
En el downstream, segmento de refinación,
PETROPERÚ S.A. fija los precios con que
comercializa sus combustibles por encima de los precios de referencia de
OSINERGMIN [4] que ya suponen un a operación eficiente de importación (con
utilidades), a precios de los mercados internacionales referentes. De esta
manera nuestra empresa estatal sirve de referencia, claro, pero para que sus
competidores en las plantas de ventas eleven sus precios al nivel del
referente. Una administración más transparente y eficiente haría más bien que
los precios ex planta se reduzcan al seguir más de cerca los precios de
referencia del regulador OSINERGMIN.
Para quienes piensan que PETROPERÚ S.A.
vende barato (en el downstream - refinación), debemos hacerles recordar que la
política de precios de PETROPERÚ S.A. para los combustibles líquidos [5]
es que: “… Los precios de los combustibles
líquidos y especialidades se determinan de acuerdo con su oferta y demanda…”, como
lo hace cualquier empresa privada. Igualmente, la misma política declara que “…
Los precios de lista de los combustibles líquidos y especialidades serán aprobados
por el Comité Ejecutivo de Precios presidido por la Gerencia General y conformado
por la Gerencia Corporativa Finanzas, Gerencia Cadena de Suministro, Gerencia
Refinación y Gerencia Comercial o quiénes asuman sus funciones…”, con lo
que la responsabilidad de la fijación de sus precios se diluye, cuando
anteriormente era manejo solo de la Gerencia Comercial. Como cualquier empresa
privada, la mencionada política indica que “… La determinación de los
precios de los combustibles líquidos y especialidades que PETROPERÚ
comercializa en el mercado local considerará el costo de oportunidad … En el
caso de los combustibles líquidos, el costo de oportunidad corresponde al
Precio de Paridad de Importación calculado con la metodología definida por
PETROPERÚ en sus Lineamientos.”
Esta es la política oficial de precios
de Petroperú S.A. En ninguno de sus lineamientos se encuentra como política la
venta a precios bajos; no; simplemente es oferta y demanda; precio de
oportunidad.
Según la misma nota, el ingeniero Johnny Billón, representante de los trabajadores
profesionales de Petroperú, sostuvo
que mientras la empresa estatal vende gasolina premium alrededor de S/14 por
galón, las transnacionales superan los S/20. "Si Petroperú desaparece,
los fletes subirán, el transporte se encarecerá y la canasta básica aumentará
de inmediato", señaló. Cabe aclarar que los precios a que se refiere el Ing. Billón
son en punto de venta al consumidor en el que PETROPERÚ S.A., insistimos, no tiene mayor participación por la carencia
de estaciones de servicio de su propiedad, por lo que mal puede hacer esta
comparación.
Para mayor aclaración, la Nota de Prensa de
PETROPERÚ S.A. del 28-6-22 a la letra señala que ellos no determinan los
precios al consumidor final:
“…Si
bien es cierto, PETROPERÚ como mayorista a través de sus Plantas de
Abastecimiento tiene una participación importante en el mercado de
Gasolinas/Gasoholes; no determina el precio hacia el consumidor final. Es
importante resaltar que PETROPERÚ no posee Estaciones de Servicio propias
(grifos). La red identificada con la marca PETROPERÚ corresponde a
estaciones de servicio privadas afiliadas a la empresa, pero que fijan sus
precios de manera libre, como lo indica el marco normativo vigente. Por lo
tanto, no es correcto afirmar que PETROPERÚ determina los precios de venta al
consumidor final.”
Posteriormente, el 25-8-22 el entonces presidente
de la petrolera estatal Econ. Humberto Campodónico refiere, para que no
haya la menor duda sobre el papel supuestamente regulador de Petroperú S.A.,
que:
“…las leyes del libre mercado
permiten a los “surtidores” fijar el precio que ellos deseen. Debido a que no son propietarios de los surtidores, Petroperú no
puede ser un referente de precios para los consumidores finales. Si se quisiera
convertir en ello y ofertar el combustible más barato, debería tener la
propiedad de al menos el 20 a 25 % del total de servicentros que existen, pero
para conseguir esto tendrían que hacer una inversión de US$
700,000 a US$ 1 millón por cada una”…[6]
[1] https://larepublica.pe/economia/2026/01/08/petroperu-gobierno-evita-al-congreso-y-deja-sin-explicacion-decreto-privatizador-que-elevaria-precios-de-combustibles-hnews-735592
[2]
Todas las tarifas son precios, pero no todos los precios son tarifas. Tarifa se
usa específicamente para el pago recurrente o establecido por un servicio, que
no es el caso de los combustibles.
[3] En la industria del petróleo,
el mercado
retail (o mercado minorista) se refiere al eslabón
final de la cadena de valor, donde los productos
derivados del petróleo son comercializados directamente
al consumidor final. El
mercado de refinación es el segmento industrial del downstream petrolero
encargado de transformar el crudo en derivados, operando bajo condiciones de
alta concentración, economías de escala y fuerte dependencia de precios
internacionales. El mercado de distribución
mayorista actúa como puente entre la refinación
(o importación) y el mercado retail, encargándose de la comercialización
a gran escala de combustibles y derivados.
[4] Como ejemplo, mientras el
precio de referencia OSINERGMIN que refleja una operación eficiente de
importación publicado el 12/1/26,
debería ser de 8.22 PEN/gl sin gastos de gestión comercial en la planta
Iquitos para el Diesel B5 bajo azufre, el valor de venta PETROPERÚ S.A. es de
12.17 PEN/gl en la misma planta
[5] Política de fijación de precios de combustibles líquidos y especialidades
comercializados en el mercado local
No hay comentarios.:
Publicar un comentario