domingo, 1 de mayo de 2016

¿Quién no quisiera utilizar el combustible del futuro?

Este combustible debería ser ambientalmente limpio en el sentido de tener menores emisiones de CO2, NOx y particulado que los vehículos a gasolina y diesel. Además de sus ventajas en limpieza, acceder a su utilización no debería requerir de enormes inversiones en la construcción de gasoductos para llevarlo a los puntos de consumo; igualmente la construcción y puesta en marcha de gasocentros debería ser más económica que sus combustibles alternativos; para los potenciales compradores de vehículos, adquirirlos debería costar igual o menos que si fueran a gasolina, sus gastos de mantenimiento mucho menores y el precio de adquisición en los puntos de venta menor que sus alternativos.
El GLP automotor es este combustible del futuro que reune todas las características antes mencionadas. Se utiliza mundialmente en 25 millones de vehículos; un total de 5 países cubren el 50% de la demanda mundial: Corea del Sur, Turquía, Rusia, Tailandia y Polonia; de ellos, Turquía cuenta con el mayor número de vehículos operando a GLP con cerca de 4 millones de vehículos, en una población de 75 millones y un PBI Per Cápita superior en 57% al peruano.
En nuestro país, al cierre del año 2015, un total de 270.1 miles de conductores de vehículos han concretado el deseo universal de tener el combustible del futuro, pero hoy. Este combustible prodigioso, que supera a todos sus alternativos en limpieza y economía, es el GLP automotor; y lo tenemos disponible en el Perú desde el año 2006. En 9 años la demanda se ha multiplicado, como ningún otro combustible automotor, por 4.8 veces. Solo en los últimos 5 años el crecimiento del número de vehículos convertidos y operando a GLP ha crecido 13.2% promedio anual. Hoy circulan en el Perú 24.5% más vehículos a GLP que a GNV.
La acogida inteligente de los conductores de vehículos a GLP se generó sin apoyo estatal de ningún tipo, sino más bien en una increíble posición de desaliento para su desarrollo; creció su preferencia por la publicidad boca/oreja de sus ventajas, situación a la cual se sumo la promoción de su consumo por 7 años otorgada por el Consorcio Camisea que cobró solo los impuestos y regalías a los nuevos usuarios  durante este período.

Cerca de 850 puntos de venta de GLP en el Perú han impulsado la atención de la creciente demanda; la cobertura es prácticamente total en nuestro país, tanto en costa, sierra como en selva. El GLP se da el lujo de venderse en 74 gasocentros exclusivos (sin GNV) en 10 de sus 25 departamentos (regiones). Toda esta inversión de privados, repito sin ninguna promoción estatal.

Contribución para revista de la Asociación de Grifos y Estaciones de Servicio del Perú (AGESP)
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